El 2021 ha sido brutal, en el mejor sentido de la palabra, para el atletismo mundial. Récords increíbles, actuaciones impensadas y una estela de acontecimientos a ras de pista han matizado una temporada de muchas emociones.

Hoy volvemos tras la huella de algunas de esas historias, protagonizadas por atletas de todo el mundo que han puesto su talento en función de mantener la jerarquía del llamado deporte Rey, en un intento de destacar: Seis momentos relevantes del Atletismo Internacional en 2021

ALLYSON FÉLIX, EL VALOR Y EL ALCANCE DE SU LEYENDA

Allyson Félix se enseñó temprano. No alcanzaba los 18 años, cuando le pegó tremendo sofocón a nuestra Roxana Díaz en aquella final de 200m en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003 en la que terminó con el bronce y tiempo inferior a los 23 segundos.

Desde entonces nada la ha podido detener. Ni siquiera los embates de la NIKE tras su decisión de seguir adelante con su embarazo. En todo caso, batallar por la vida junto a su hija Camryn tras una cesárea de emergencia la hizo más fuerte.

Por reivindicar los derechos, los suyos y los de todas las mujeres, Allyson regresó a las pistas. Este 2021 se personificó con patrocinio de Athleta y corriendo con zapatillas de su propia marca Saysh. Así se clasificó a Tokio y allí recogió la bandera de su país, cuando todos creían que Estados Unidos se quedaba fuera del podio de los 400 metros planos.

Ganó bronce, y posteriormente el oro en un relevo mágico junto a otros tres fenómenos como Sydney McLaughlin, Dalilah Muhammad y Athing Mu para certificarse como la atleta femenina más laureada en la historia, toda, de los Juegos Olímpicos.

Allyson Michelle Félix es parte de la historia universal del campo y pista. Lloverá mucho para que alguien sobrepase sus hazañas, y sospecho que nadie podrá suplantarla. Ha blindado su inexpugnable historial deportivo con los heroicos ribetes de su lucha por la emancipación, de su raza y de su género.

Pasará el tiempo, y gastaremos cientos de carreras. Se encenderán pebeteros y se mitificarán figuras, pero ella seguirá ahí. No solo por sus 11 medallas olímpicas o sus 18 preseas en campeonato mundial. No solo por ser la mujer más laureada en la historia del atletismo bajo los cinco aros. Perdurará porque se ha cerciorado de que guardemos su gesta en nuestras almas, convirtiéndonos en testigos de su honroso renacer. Allyson ha vuelto como el fénix, y como ave Félix se eternizará.


MCLAUGHLIN Y WARHOLM: LAS VALLAS Y LA MARAVILLA

Sydney Michelle McLaughlin y Karsten Warholm protagonizaron, este año, carreras impensadas. Ambos batieron el récord de los 400 metros con vallas, por partida doble.

Sus tiempos son bárbaros, de esos que ponen a pensar y redefinen los límites que teníamos previstos para los seres humanos.

El noruego ha dejado el récord del mundo en 45.94 segundos; una marca para la que no hay adjetivos ya que constituye un registro exigente hasta para atletas de 400 metros planos. Su tiempo —y su temporada— supera todas las expectativas, siendo electo como el mejor atleta del año para la World Athletics (WA).

Entre las damas, Sydney ha llegado al 2021 para ofrecer el espectáculo que de ella se esperaba. Temprano en el año había dado muestras de sus intenciones corriendo por debajo de los 53 segundos y luego durante los Trials de Estados Unidos se adjudicó el récord del orbe con crono de 51.90 segundos.

La joven compitió poco, pero hizo lo justo para protagonizar un desenlace espectacular en la carrera final de los 400 metros con vallas en Tokio, donde marcó 51.46 segundos, dejando atrás su propio récord.

McLaughlin, 21 años en ese momento, se transformó en la atleta más joven en imponerse en esta disciplina.

“En términos de lo que es posible, no creo que exista una verdadera carrera perfecta”, reconoció McLaughlin minutos después de su gesta. “Creo que siempre hay más en lo que mejorar, y cada vez que pisamos la pista, creo que ese es nuestro objetivo. Creo que todo es posible”, sentenció.

Los 400 metros con vallas han sido la prueba del año. La de los tiempos increíbles y los récords impensados. Sydney y Karsten han llevado esta disciplina a otro nivel, y sus actuaciones solo dejan más dudas de hasta dónde podrían llegar, dada la juventud de ambos.


ELAINE, DE JAMAICA Y PARA EL MUNDO

Si alguien pensó que el retiro de Usain Bolt iba a alejar a Jamaica de los flashes, hoy tendrá que estar reconociendo su error. Porque Jamaica es, y siempre ha sido, más que Bolt, y para confirmarlo están sus mujeres.

Este 2021 hemos asistido a un show particular de Elaine Thompson-Herah quien ganó un inédito triplete en Tokio al colgarse tres medallas de oro: 100, 200 y 4×100.

La jamaicana también encabezó los rankings del año en los 100 (10.54) y los 200 (21.53) con marcas excepcionales que la han colocado, en ambas pruebas, en el segundo lugar de todos los tiempos, con registros muy cercanos a los aún inaccesibles de Florence Griffith (10.49 y 21.34).

Ella ha resultado ser la mejor atleta del año de la WA, y además ha recordado con su temporada que existe la posibilidad, quizás lejana, pero al menos no imposible, de superar a la estadounidense, fallecida prematuramente en 1998 y que obtuvo ambos récords 10 años antes.

JULIA ‘HURACÁN’ HAWKINS, CUANDO 105 AÑOS NO IMPIDEN LA GLORIA

La estadounidense Julia ‘Huracán’ Hawkins ha pasado a la historia del atletismo como la primera persona de 105 años que compite en una carrera de 100 metros lisos.

La atleta centenaria completó su gesta el pasado 6 de noviembre en los Juegos Nacionales para Personas Mayores, celebrados en Luisiana (EE.UU.), en los que ya había competido en la categoría de 101 a 104 años.

Su participación estableció, asimismo, una nueva categoría de 105 a 109 años, por lo que pasó automáticamente a convertirse en plusmarquista mundial con un tiempo de 62,95 segundos.

Julia empezó a participar en los Juegos Nacionales para Personas Mayores a la edad de 80 años, pero solo cuando cumplió los 100 se dedicó a la carrera de sprint.

“Cuando comencé a correr descubrí que era todo un placer, me encantaba correr”, confesó la campeona a USA Today. “Fue un nuevo reto para mí, y me salió muy bien desde el principio”.

El entrenamiento de Julia Hawkins tiene mucho que ver con la jardinería. No hay nada que le guste más que pasar días tendida en sus flores y por eso tiene el sobrenombre de ‘The Flower Lady’ (la señora de las flores, en español). Se anima a caminar o trotar cerca de una milla —aproximadamente 1,6 kilómetros— al día y de vez en cuando hace algún sprint de 50 metros.

“Cuanto más envejecemos, más aficiones debemos tener… Mantenerse activa es una de mis aficiones más importantes”, explica Julia. “Las personas dicen que quieren parecerse a mí cuando sean mayores, y creo que yo puedo alegrar a la gente, darle la esperanza. En este caso, sí merece la pena vivir más”, añade.

SIFAN HASSAN, SIN MISIONES IMPOSIBLES

Sifan Hassan hizo historia en los Juegos Olímpicos de Tokio al lograr tres medallas en pruebas de fondo.

Hassan logró el oro en los 10 000 y 5000, y el bronce en los 1500 para Países Bajos, el país que la acogió como refugiada cuando abandonó su Etiopía natal. Ninguna deportista había logrado antes tres medallas en las pruebas de fondo en atletismo.

La victoria de Hassan en tres pruebas tan exigentes del atletismo olímpico refleja la dureza de carácter en la pista que ha tenido que mostrar en su vida. En la semifinal de los 1.500 sufrió una caída en la última vuelta y tuvo que acelerar para recuperar el terreno perdido y lograr la clasificación.

Su proeza la llevó a ser finalista del premio anual de la WA y redondeo con títulos una carrera que incluye los récords de Europa de 1.500 (3:51.95), 3.000 (8:18.49) y 5.000 metros (14:22.12), y de medio maratón (1h05:15).

Además, tiene cuatro récords mundiales en distancias comprendidas entre la milla y los 10.000 metros: milla (4:12.33), 5 km en ruta (14:44), 10.000 (29:06.82) y la hora (18.930 metros).

YULIMAR, UNA FUERA DE SERIE EN EL REINO DE ESTE MUNDO

Yulimar es como el Rey Midas; todo lo que salta lo convierte en oro y allá donde compite, deja algún récord. La muchacha está a otro nivel, no parece de este mundo.

Por su culpa ya nos olvidamos de Inessa Kravets cuando le destrozó con 15.67m su longevo récord mundial para el triple salto, y más temprano que tarde, cuando mejore ‘el paso’, destrozará los límites de los que hemos sido conscientes a través de los tiempos. Lo sé.

Su cédula dirá que nació en Caracas, pero yo tengo mis sospechas de que ha venido de otro sitio. Ella sabe de sus superpoderes, y nos los restriega en la cara cada vez que toma carrera en busca de la tabla. ¡Cómo tiene que ser!

Aquella chica que en su adolescencia deambuló sin rumbo desde el voleibol hasta las vallas, con admiración por Cuba y sueños de llegar a los Juegos Olímpicos ha encontrado el mejor timonel (Iván Pedroso) para enrumbar su carrera deportiva.

Juntos son un binomio terriblemente perfecto. Ya lo han ganado todo, salta 15 metros como quien se toma un vaso de agua y van, con esas endemoniadas condiciones físicas, por más. Presiento que hasta Galina (Chistyakova) y sus 7.52m corren peligro, si le dedica horas —solo unas pocas— al salto de longitud.

En realidad ‌todos corremos peligro. Nuestros corazones han de estar listos y nuestros ojos bien abiertos. Rojas, la que creció en Venezuela, está en el curso correcto de su entrañable misión para cambiar el mundo.