Por Lilian Cid Escalona

Christian Coleman se robó titulares durante el 2017 tras encabezar el listado mundial de la prueba de 100 metros planos con tiempo de 9.82 segundos.

Chris Coleman, de 21 años, fue el segundo mejor en los heats clasificatorios del hectómetro durante el Campeonato Mundial de Londres el pasado año y se superó en cada instancia hasta la final, donde se colgó la presea de plata, por delante de Usain Bolt, y superado por su compatriota Justin Gatlin.

Fue Coleman quien puso fin a la racha de 28 victorias consecutivas que acumulaba el jamaicano Bolt y con ello reafirmó que llegaba a la élite con la misión de hacer historia.

Temprano ha sonado Coleman este 2018 y lo ha hecho con autoridad al correr en 6.37 segundos los 60 metros planos. El tiempo vale para récord del mundo. Es lo mejor que se ha conseguido en esta distancia a través de los años, dejando atrás los 6.39 segundos que corrió el también estadounidense Maurice Green.

El registro se produjo el pasado día 19 de enero, durante una reunión conocida como “Clemson Invitational” en Carolina del Sur. Fue su primera incursión de la temporada y su segunda carrera del día, pues había marcado 6.42 segundos en la fase clasificatoria.

Antes de estampar semejantes registros, su mejor resultado era de 6.45 segundos, logrados al ganar el título de 60 metros bajo techo del campeonato de NCAA en 2017.

Al aire libre, con sus 9.82 segundos, figura como el cuarto del listado de todos los tiempos de su país; solo superado por Tyson Gay, Justin Gatlin y Maurice Green.

Green es el mejor de la historia en pista cubierta. Dos veces marcó 6.39 segundos y es, desde 1998, el recordista planetario para los 60 metros planos.

Con este rendimiento Coleman le supera, sin embargo, la noticia es que la IAAF podría no reconocer este resultado debido a que los bloques de arrancada en la reunión de Clemson no son electrónicos. Y es que este requisito de la IAAF es indispensable para homologar cualquier registro.

Según Juanma Bellón, amigo que reporta sobre atletismo para el diario As, “el flamante récord mundial de 60 metros indoor de Christian Coleman está en peligro debido a dos factores: la ausencia del control antidopaje en la prueba y la falta de tacos electrónicos para registrar el tiempo.

”Lo del control antidopaje, Coleman lo solucionó, según Reuters, conduciendo en coche en dirección a Atlanta y quedó con los agentes en una parada de carretera, donde se sometió a los test y rellenó los pertinentes formularios para que la marca sea validada y el récord se considere legal.

”Pero el factor que más preocupa para que el récord se valide es el de los tacos de salida. La IAAF exige que sean electrónicos y los de la humilde instalación de Clemson no lo eran, aunque sí estaban certificados. El asunto tendrá que someterse a examen”.

En tanto la IAAF emite su juicio final, lo que está claro es que Coleman es asunto serio. Sus desempeños lo ratifican como la nueva estrella de la velocidad norteamericana. La figura que puede patentar el necesario relevo generacional que demanda esta área del campo y pista en el equipo estadounidense.

(Especial Cubahora)