La victoria de Oleisy Ferrer en los 3000 m con obstáculos ha sido de lo más comentado entre los sucesos del atletismo cubano en los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025. Por regla general, se habló de sorpresa, y en cierta medida sorprende, porque no estamos acostumbrados a debatir sobre cubanos destacando en especialidades de fondo. Pero si se miraba con calma, lo de Ferrer está lejos de ser inesperado, sino la confirmación para un muchacho en ascenso que supo aprovechar su momento.

Ferrer llegó a Asunción con sus argumentos: había mejorado su marca personal hasta 8:43.23 en mayo de 2024, y este año había registrado 8:44.10. Al momento de cerrarse el ranking para estos juegos, aparecía en el cuarto lugar entre los posibles participantes, y con la ausencia sabida de los estadounidenses (CJ Singleton (8:27.46), Jackson Shorten (8:29.84), Peter Visser (8:35.98), Kole Mathison (8:37.68), Caleb Jarema (8:37.84), Wyatt Haughton (8:38.34) y Luke Knepp (8:39.54)), se perfilaba como una de las opciones fuertes de medalla para el atletismo cubano.

En los II Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025, Oleisy Ferrer ganó los 3000 m con obstáculos con 8:54.20, nuevo récord panamericano junior. El cubano superó la marca de 8:56.56, vigente desde Cali 2021 . El podio lo completaron el brasileño Mateus De Alencar (8:57.82) y el mexicano Roberto Márquez (9:02.34). / Foto: Panam Sports

Su victoria en Asunción lo ha hecho visible,  generando expectativas sobre su progresión, pero su actuación es también una invitación a rescatar la historia cubana en esta exigente prueba. La tarea de recopilar y ordenar todos estos datos tiene todo el crédito para Jorge “el Guajiro” González, quien desempolvó sus archivos y nos permite trazar este recorrido histórico.

Ferrer, de 21 años, ya suma tres títulos nacionales en esta distancia y tiene además un campeonato en los 5000 metros.

Con su marca personal de 8:43.23, lograda en mayo de 2024 en el Panamericano de La Habana, se ubica en el décimo lugar del ranking histórico cubano de los 3000 m con obstáculos. No es un registro menor: delante de él aparecen leyendas como José Alberto Sánchez (8:26.16, récord nacional vigente desde 2009), los mellizos Juan Ramón y Juan Antonio Conde, José Luis Cobo, Ángel Rodríguez, Juan Jesús Linares o Sixto Hierrezuelo, pionero de la especialidad en los años 70. También figuran nombres menos recordados, como Osmani Calzado o Romelio Bergolla, que mantuvieron viva la tradición en distintas épocas. La inclusión de Ferrer en esa lista no solo habla de su presente, sino que lo enlaza directamente con una genealogía de corredores que escribieron páginas memorables para el fondo cubano.

En los Juegos Panamericanos, los cubanos han estado presentes desde hace décadas: José Cobo, finalista en 1971 y 1975; Juan Ramón Conde, séptimo en 1987 y bronce en 1991; y José Ramón Sánchez, bronce en Río 2007 y Guadalajara 2011, además de campeón panamericano juvenil en 2005. En los Juegos Centroamericanos y del Caribe, la huella es todavía más visible: Rigoberto Mendoza (bronce en 1966 y 1970), Cobo (campeón en 1974, 1978 y 1982), Conde (oro en 1986 y bronce en 1993), Pedro L. Guibert (bronce en 1982), Linares (plata en 1986) y Ángel Rodríguez (bronce en 1990). También hubo páginas internacionales, como la plata de Conde en las Universiada de Zagreb 1987 o el cuarto lugar de Cobo en Sofía 1977, y un dato singular: en el primer Mundial Juvenil de Atletismo, Atenas 1986, Ángel Rodríguez fue séptimo en los 2000 m con obstáculos —la distancia oficial en aquel entonces—, siendo el único fondista cubano entre los ocho primeros en un Mundial de cualquier categoría.

En Atenas 1986, Ángel Rodríguez fue 7.º en los 2000 m con obstáculos y sigue siendo el único fondista cubano que ha entrado entre los 8 primeros en un Mundial en cualquier categoría.

Los récords nacionales siguen en manos de José Ramón Sánchez: el absoluto con 8:26.16 (La Habana, 2009) y el juvenil con 8:43.96 (Windsor, 2005). En femenino, la camagüeyana Yoslín Ocampo conquistó el oro panamericano juvenil en 2009 con 10:32.38, y meses más tarde registró en Cuba 9:58.6, que permanece como récord nacional. Por cierto, nos recuerda Jorge que en determinado momento la especialidad desapareció del programa del equipo nacional, y en ese lapsus promesas como Yasunari Guevara, que lo ganó todo en las categorías escolares, quedaron sin la oportunidad de desarrollarse en la élite.

Es importante apuntar que Oleisy Ferrer no se convierte en un referente global, pero su actuación demuestra que los 3000 m con obstáculos tienen raíces firmes en Cuba. La brillantez de su desempeño no se mide por marcas que le aseguren competir al nivel mundial, sino porque el camino de recuperación en el atletismo empieza con jóvenes, empieza en el área y empieza con que aprendan a aprovechar su momento. Esto aplica perfectamente a Ferrer: sus registros quizá no lo colocan entre los más grandes de la historia, pero supo hacer valer su oportunidad, recordándonos que Cuba cuenta con una tradición en esta especialidad que sigue viva y lista para continuar con la próxima generación, en un evento donde la isla no ha tenido abundancia de protagonistas, pero cada tanto surge alguien que nos recuerda que la tradición existe.

Datos: Jorge González & World Athletic