por: Lilian Cid Escalona/ Cubahora

Leonardo Rafael Castillo Padilla ganó los Juegos Panamericanos Junior de Cali-Valle 2021 y lanzó su candidatura como líder entre la actual convocatoria de especialistas masculinos de 400m planos del equipo nacional de atletismo.

El cienfueguero Castillo llegó al equipo nacional en el 2016 en un momento donde los “cuatrocentistas” cubanos integraban un relevo de 4x400m que marcaba pautas dentro y fuera de fronteras. De su inserción en la escuadra cubana y el trayecto que lo ha traído hasta este 2022, donde se afianzan sus sueños, conversamos con él y con Eloina Kerr, su entrenadora.

“Entré al equipo nacional en 2016, con 16 años, después de Río (Juegos Olímpicos). Ya estaba el equipo de 4x400m con la profesora Eloína Kerr Castellanos “Lulú” que es la que ha seguido toda mi trayectoria. Tuve unas lesiones en el comienzo de mi carrera de las que me fui recuperando con la ayuda de mis entrenadores y mi preparador físico.

”Yo entré con 51 segundos al equipo nacional, para la edad que tenía estaba bien el registro, pero la profe siempre tuvo la mentalidad de prepararme para el futuro y no para el momento. Después en el 2018, que fue Barranquilla, ya mis marcas estaban mejorando, ya estaba corriendo por estable en 47 segundos”.

—Rememoremos la experiencia de los Juegos Panamericanos de Lima 2019.

—Fui a Lima en el 2019 siendo juvenil, tenía 18 años, y viví una experiencia muy bonita porque tenía entre mis compañeros a Yoandys Lescay que era el cerrador del relevo, y me ayudó mucho. En los entrenamientos me exigía bastante y también mis compañeros Osmaidel Pellicier, William Collazo, y Adrián Chacón y Raidel Asea, que eran de Cienfuegos y me daban muchos consejos. Me tocó abrir ese relevo, sentía una presión muy grande, primera vez que habría una competencia de nivel.

Tras Lima, donde el equipo cubano finalizó en la quinta posición con tiempo de 3:05.87 minutos, Rafael corrió en el Memorial Rafael Fortún y en la Confrontación Especial que se disputó en marzo de 2020 en el Estadio Panamericano, justo al borde del “parón” forzado por las condiciones de pandemia.

“En la pandemia no me paré, seguí trabajando con mi entrenadora en la preparación física y el trabajo en el gimnasio con el preparador físico. Cuando llega la oportunidad de ir a Cali mi entrenadora me dice “estás en la preselección” y en base a eso empezamos a entrenar. Lo que sucedió allí fue una sorpresa porque no nos esperábamos ese resultado tan bonito”.

—¿Fue un resultado inesperado?

—Mentalmente yo quería esa marca, yo quería correr 45.80. Había entrenado dos meses aquí, mi entrenadora me daba bastante estímulo y estábamos bien concentrados y enfocados. Ella conversaba mucho conmigo de la preparación, y quiero decir que saber que el entrenador confíe en ti es un gran estímulo para el atleta, y no le podía fallar.

“Fuimos a la competencia, la primera carrera me salió mal porque no había corrido en todo ese año y corrí 47.50s. Nada más que llegué al hotel de Cali mi entrenadora me hizo una videollamada y me rectificó los errores, los cambios que debía hacer.

”Sabía que estaba metido en medallas, un bronce o una plata, estaba ahí. Tenía la presión del subcampeón mundial mexicano, y por eso me salió mal la primera carrera; porque estaba ansioso. También me ayudó mi compañero Yoandys Lescay, me exigió y me valió mucho su apoyo, el de mi familia y el de otros deportistas compañeros míos. Escuché consejos en la competencia y salió el resultado”.

—¿En qué pensaste cuando te viste cruzando la meta?

—Yo pasé la meta pensando en que tenía plata. Estaba contento, me agaché y cuando miro la pizarra y vi mi nombre empecé a llorar y llorar, la gente de Cuba contenta, y yo no sabía si coger la bandera o irme para el control antidoping; estaba muy contento, no me pude tirar casi fotos porque no sabía qué hacer.

“El mexicano me saludó y me dijo “felicidades buen cierre Cuba, buen cierre” y conversé con el venezolano también.

”Fue una alegría muy grande y muy contento con mi entrenadora, con los médicos, con mi comisionada, con todo el equipo técnico, con todos mis compañeros y toda mi familia”.

Este 2022, Rafael Castillo ganó la Copa Cuba y tiene protagonismo en los resultados del relevo mixto, una modalidad que se pretende potenciar de cara al ciclo olímpico.

—¿Qué sensaciones te deja el arranque de la temporada?

—Estoy muy estable, la entrenadora está muy contenta conmigo porque estamos haciendo controles todos los fines de semana y los resultados son buenos.

“Me siento muy contento por la prueba de 400m planos y también con el resultado del relevo mixto. Realmente tenemos muchas expectativas con este equipo para mundiales, panamericanos y otras competencias en el área”.

Eloina Kerr trabaja con “El titi” —como le dicen a Castillo— e históricamente ha trabajado en la preparación de atletas con buen desempeño en las pruebas de relevos. A continuación, compartimos sus impresiones sobre la primera parte de la temporada de su pupilo más destacado:

“Nosotros siempre tenemos un propósito y un pronóstico. Nos proponíamos correr menos de 46, estar sobre la marca que había hecho en Colombia, pero bueno, como ve, ha estado muy estable porque no ha tenido exigencia a la hora de correr, es decir, un rival que le hiciera un poco más de fuerza para que saliera la marca, que la tiene en las piernas, porque hacer tantas carreras en ese entorno es la mejor muestra de que se puede lograr.

“Él está en muy buenas condiciones, hemos logrado trabajar sin lesiones y hemos tratado de fortalecer el plano muscular que antes estaba debilitado, dando lugar al fenómeno de que cuando venía a la competencia fundamental Castillo se nos lesionaba.

”En estos momentos es la primera figura en el evento, tiene que mejorar mucho más. Nosotros estamos buscando un hombre de 45.50 por su edad, 21 años acabados de cumplir, y estamos trabajando en eso”.

—¿Qué ha sido clave en el repunte de sus resultados?

—Además de lo que te decía que está sano y enfocado, creo que uno de los factores ha sido la potencia. Nos queda el reto de trabajar mucho la velocidad porque Castillo es un corredor más resistente que velocista, aunque los 400m tiene de los dos, es muy importante el trabajo de la velocidad.

—Por delante el reto de competencias regionales, tanto individuales cómo en posibles formaciones de relevo ¿cómo lo ha proyectado usted?

—Antes de los juegos centroamericanos ya él está inscrito para participar en los primeros juegos del Caribe Guadalupe 2022, además tenemos el Barrientos.

“Igualmente habrá más oportunidades si nosotros logramos engranar el relevo mixto. De conjunto con la dirección de la comisión encabezada por Yipsi Moreno estamos trabajando en base a poder estar entre los 16 mejores del mundo y creo que es posible cuando estabilicemos las postas y corramos con nuestros mejores especialistas”.

Leonardo Rafael representa el presente y el futuro en nuestra isla. Cienfueguero reconocido por todos como El titi, tiene grandes retos por delante….

—¿Cuáles son sus consideraciones finales?

—Tengo muchas esperanzas, y hay mucho trabajo por hacer. El trabajo táctico-técnico hay que tocarlo a diario, seguir insistiendo en la optimización del braceo, porque se me desequilibra después que pasa los 200m, y así. Pero te puedo decir que a esta edad y después de tener tantos logros, tanto en lo individual como en relevo, este es el niño que me ha vuelto a inspirar.

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