Por: Eddy Luis Nápoles

Continuando con las valoraciones sobre lo expresado a lo largo de los años por las atletas cubanas, lo haremos en el lanzamiento del disco, prueba que ha conquistado grandes éxitos internacionales, incluido, un título olímpico, a la cuenta de la capitalina Maritza Martén (Barcelona 1992) y tres preseas de bronce y dos títulos mundiales (Denia Caballero y Yaimé Pérez). Conquista que tuvieron el embrión en la habanera Gloria Álvarez, quien conquistó la primera presea en esta prueba, bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Barranquilla 1946.

El primer récord nacional le aparece registrado a Josefina Amiguet, con 18.69 metros, envío realizado en La Habana, el 20 de mayo de 1936; algunas barreras fueron superadas por, Raquel Luján, los 30.00 metros, con 31.28 (La Habana, 11 de mayo de 1940); Alejandrina Herrera, los 40.00 metros, con 40.11 (La Habana, 21 de mayo de 1956); Carmen Romero, los 50.00 metros, con 54.18 (La Habana, 24 de mayo de 1969) y los 60:00 metros, con 62.44 (La Habana, 5 de abril de 1975) y Maritza Martén, los 70.00 metros, con 70.50 (La Habana, 21 de marzo de 1985). A parte de Martén, otras dos cubanas han lanzado sobre los 70.00 metros, Hilda Elisa Ramos, con 70.88 (actual récord nacional), en 1992 y Denia Caballero, con 70.65 (2015).

Las mejores ubicaciones anuales en el listado mundial han estado a cargo de Dania Caballero, primera en 2015 (70.65), segunda en 2019 (69.20), cuarta en 2017 (67.04), quinta en 2016 (67.62) y en 2018 (66.09), Yaimé Pérez, primera en 2019 (69.39), segunda en 2016 (68.86), tercera en 2015 (67.13), en 2017 (69.19) y en 2018 (67.82) y quinta en 2020 (64.76); Yarelis Barrios, segunda en 2009 (65.86), tercera en 2013 (67.36), cuarta en 2010 (65.84), en 2011 (66.40) y 2012 (68.03), Maritza Martén, tercera en 1985 y 1989 (70.50), quinta en 1992 (70.68), sexta en 1993 (65.96), octava en 1991 (66.26) y 1995 (64.42), Carmen Romero, octava en 1979 (65.70), Bárbara Hechavarría, cuarta en 1991 (67.42), quinta en 1989 (68.18), Hilda Ramos, cuarta en 1992 (70.88), quinta en 1991 (67.20), Yania Ferrales, cuarta en 2006 (66.00), séptima en 2007 (64.97).

El mapa cubano del lanzamiento del disco, atendiendo a las 30 primeras atletas del ranking nacional, hasta 53.68, estaría conformado por Santiago de Cuba (8), seguida por La Habana (5), Pinar del Río, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín (2), cerrando, Artemisa, Mayabeque, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Las Tunas y Granma (1).

Ahora para valorar los rendimientos de las lanzadoras de disco cubanas, tomamos como muestra, lo realizado por las 20 mejores exponentes de esta prueba, comparándolo a su vez, con sus similares del mundo. Entre los aspectos a juzgar están; la edad de inicio en la prueba, edad del logro del mejor resultado, rango de edades para el logro de los rendimientos estables, los índices de crecimiento y decrecimiento anual, así como el crecimiento y decrecimiento total. También se puede apreciar, la talla y el peso ideal para esta especialidad.

En la muestra nacional analizada, emerge como edad inicial en la prueba, los 14 años, algo lógico y natural, debido al sistema de participación deportiva cubano, mientras que el promedio de edad en la muestra del mundo, es dos años mayor (16 años). Maritza Martén, titular olímpica, inició sus resultados cuantificables a los 14 años (41.34).

Entrando en detalles poco conocidos sobre las discóbolas, tenemos que, generalmente logran sus mejores rendimientos a los 28 años (64.69), mientras que sus homólogas del mundo, lo hacen a los 32 años (69.68). El rango de edades donde se manifiestan los mejores rendimientos, en Cuba está enmarcado entre los 22 y los 29 años; las mejores del mundo, lo hacen durante un período más prolongado, de los 22 a los 33 años.

Las atletas criollas en esta prueba generan un índice de crecimiento anual promedio de 2.03 metros (incremento que pueden lograr de una temporada a otra), la muestra de las mejores del mundo, incrementan 2.89 metros. Las criollas alcanzan un crecimiento total, desde el inicio de su carrera deportiva, hasta el logro del mejor resultado (64.69), de 27.35 metros; por 22.62 metros, las foráneas. Entre las atletas cubanas, el mayor crecimiento se produce, entre los 16 y 17 años, con 5.62 metros, mientras que, el mayor decrecimiento está ubicado, entre los 30 y 31 años, con 2.53 metros.

El decrecimiento total para las cubanas, es decir, la pérdida de rendimiento partiendo, entre la mejor marca (64.69) y el final de la carrera deportiva (56.00), es de 8.69 metros, mientras que las mejores del mundo, con un rendimiento óptimo hasta los 34 años (66.73), ceden 6.33 metros. El índice de decrecimiento anual, entre las 20 mejores discóbolas cubanas, es de 1.39 metros, mientras sus homólogas del mundo, ceden 0.97 centímetros.

Analizando las 30 primeras discóbolas cubanas, tenemos que lograron como promedio, su mejor resultado histórico en el mes de mayo. En esta prueba, con destaque internacional, el 13%, tres atletas, hicieron su mejor marca compitiendo en el extranjero.

En los parámetros de talla-peso, la atleta cubana de lanzamiento del disco, ha presentado una talla promedio de 1.76 metros, con un peso promedio de 84 kilogramos, cediendo en ambos parámetros, a las mejores del mundo (1.80 y 89). Atletas como Maritza Martén (1.80 y 93) y Yania Ferrales (1.80 y 86) se acercaron a los estándares de talla y peso expresado por las mejores del mundo.

Patrones por edades en el lanzamiento del disco en Cuba

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