por: Lilian Cid Escalona/ *Cubahora

La World Athletic tiene un gran problema. En un año de excelencia en resultados y elevado nivel competitivo como ha sido el 2021, el proceso de seleccionar los mejores atletas del año se presenta como un verdadero dolor de cabeza.

Por regla general se nominan a 10 hombres y 10 mujeres, de esa lista se eligen a los tres finalistas por cada sexo y luego se nombra a los mejores atletas del año.

Cuando reparamos en lo hecho, hay nombres como Ryan Crouser, Karsten Warlhom y Armand Duplantis que resuenan con potencia entre los hombres, como también podríamos cuestionarnos dónde metemos a Joshua Cheptegei, Eliud Kipchoge, Jakob Ingebrigtsen, Daniel Stahl, Pedro Pichardo o, incluso, a Marcell Jacobs, que son de los que podrían completar el listado de nominaciones.

En el sector femenino la situación es quizás más compleja, Yulimar Rojas, Elaine Thompson y Sydney Mclaughlin serán las manzanas de la discordia a la hora de juntar las opiniones en la familia de expertos que tiene el poder de decisión.

Ellos tendrán que analizar con precisión quirúrgica, teniendo entre manos otras atletas de alto rendimiento como la neerlandesa Sifan Hassan, que ganó tres medallas olímpicas en pruebas de fondo protagonizando un hecho inédito bajo los cinco aros.

Entre las escogidas no debería ausentarse Anita Wlodarzyc con sus tres títulos al hilo, tampoco Valarie Allman y su temporada perfecta, María Latsitskene que lo ganó finalmente todo apelando a marcas precisas en el momento correcto o Athing Mu, aunque esta última me suena a fuerte candidata para el Rising Star.

Mu con dos oros olímpicos a sus escasos 18 años aventaja a Christine Mboma, otra de las que ha brillado en este curso. La namibia empezó a escribir su historia en los 400m y tras ser forzada a abandonar esta prueba por la polémica disposición de la World Athletic que establece límites para la concentración de testosterona, le puso números a los 200 metros, donde se llevó una presea olímpica, se tituló en el mundial juvenil y no ha dejado descansar el récord mundial de su categoría.

Igualmente veo en Femke Bol otro gran enigma. La muchacha ha hecho un año espectacular, destrozando récords nacionales y acabando con los límites europeos entre los menores de 23 años, ha competido de enero a septiembre al más alto nivel, no ha flaqueado ante las mejores y no lo ha ganado todo sencillamente porque se ha tenido que batir con las últimas dos recordistas del mundo de los 400m con vallas.

Tampoco descartaría en este puzzle de nombramientos el cierre de campaña de Francine Niyonsaba, unido a la “escandalosa” revelación de que los estudios sobre los niveles de testosterona en que se basaron las normativas de la World Athletic no son del todo fidedignos. Las circunstancias hasta podrían abrir una puerta de nominación a la de Burundi… ¿Quién sabe?!

El 2021 ha regalado una temporada de lujo para el atletismo mundial. Quizás se preveía, pero que sucedan cosas como los 10.54 segundos de Thompson, los 15.67 metros de Yulimar, los 23.37 metros de Crouser, el doble título olímpico del salto de altura masculino o el tiempo de 5:21.56 minutos de Niyonsaba en los 2000m validan los vaticinios y convierten esta campaña en única y especial. Y es que este año no solo han caído récords, sino que se han erigido nuevas leyendas y hasta se han removido los cimientos de varios mitos.

Los encargados de decidir tendrán una dura tarea. Trabajo difícil de punta a cabo. No parece haber respiro, desde la misma acción de proponer hasta el acto propio de ofrecer un veredicto.

En 2020 el galardón premió a Yulimar Rojas y Armand Duplantis. Cuba solo ha sumado un premio en la historia de este reconocimiento por intermedio de Ana Fidelia Quirot en 1989. Por cierto, aunque a nivel nacional las cosas parecen bien claras con Juan Miguel Echevarría y Yaimé Pérez liderando las opciones de acuerdo a los criterios que siempre han sido definitorios en este tipo de elección; hablaremos de ello, y de ellos, en una próxima entrega.

¿MI PRONÓSTICO?

Me gustaría, por constancia y dominio, que el premio cayera en manos del Cowboy Crouser, pero creo que será el vikingo Warlhom quien acompañe a la increíble Yulimar en el sitio de honor durante la emblemática Gala que cada año acoge el Principado de Mónaco.

Sin demeritar en lo más mínimo la brutalidad de los registros hechos por Warlhom, a Ryan también le tocará lidiar con el fatalismo no declarado de las pruebas de campo, sobre todo de las especialidades de lanzamientos que siempre juegan en desventaja frente a lo que trasciende desde la pista. Es parte del trato…

Yulimar, en tanto, me parece más firme que Sydney McLaughling, sobre todo porque ha competido más y sin fisuras. Allá donde puso sus pies, dejó su huella con récord del mundo incluido. Sydney, por su parte, rompió dos veces la cota del orbe para los 400 metros con vallas, y puso en los relojes un tiempo de 51.46 segundos, antes impensado, pero como les decía hizo muy pocas carreras y ahí se le escapa, entiendo, la posibilidad de emular a una Yulimar Rojas que arrasó, literalmente. Con ella se erige Iván Pedroso como fuerte candidato al entrenador del año, aupado también por los resultados de Ana Peleteiro y compañía.

De cualquier manera, esta es solo mi opinión. En unas semanas sabremos más, en tanto, ¿qué tal si me cuentan ustedes cómo lo ven?

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