Roxana Gómez Calderón ha hecho historia en Tokio. Su acceso a la final olímpica de los 400 metros planos es, probablemente, el mejor resultado de todo el atletismo cubano hasta este minuto. Por lo que ha necesitado hacer para llegar ahí, y también, por lo que representa.

Gómez llegó a Tokio con la 14ta marca de la temporada entre todas las inscritas; de las marcas personales, ni les hablo.

Afrontaba cada fase con la soga al cuello, a sabiendas que de exigir el máximo de sus piernas y mejorar sus propios registros dependía cada paso. Así transitó a las semifinales, igualando su marca personal y hoy ha terminado de explotar ese mágico talento que se esconde tras su apacible carcasa marcando un tiempo de 49.71 segundos que es histórico.

Roxana le ha rebajado + 1 segundo su antiguo tiempo personal de 50.76 y ese tiempo de 49.71 segundos que le han otorgado el pase a la final olímpica ya figuran como la tercera mejor marca hecha por mujeres cubanas en la historia de esta especialidad. Por delante, solo Ana Fidelia Quirot con el récord nacional de 49.61 (La Habana, 1991) y otra marca de 49.62 (México, 1998).

Se convierte, por derecho, en la segunda mujer en el listado histórico de los 400 metros en Cuba, superando a Aurelia “Yeya” Pentón que escoltaba a Ana Fidelia con los 50.56 segundos que registrara en Medellín en 1978.

Lo de Roxana Gómez, a sus 22 años, es para aplaudir. De esta cienfueguera, de paso firme y zancada elegante, hemos de hablar largo y tendido, pero de momento, valga el dato de que su presencia en la final es apenas la segunda vez en TODA la HISTORIA en que Cuba sitúa a una corredora en la final de esta prueba. Desde Aurelia Yeya Penton (5ta en Mexico’ 68) no había una cubana en esta instancia.

La otra cubana que salió a la pista tokiota fue la heptatleta Yorgelis Rodríguez, pero no pudo concluir la prueba de 100 metros con vallas conque iniciaba el heptatlón. Lesionada durante las últimas temporadas, su mayor victoria fue sin dudas conseguir la marca y llegar a los Juegos Olímpicos.

«Muchas gracias mi gente linda. Todo está bien, la batalla se ganó desde el día que clasifiqué y la medalla fue ganada desde el momento que pise la pista…Así que nada, es pa’ lante que voy. Aún queda camino» – dijo en sus perfiles sociales

El resultado de la fecha fue, sin dudas, el desenlace de la prueba de 400 metros con vallas para damas donde la estadounidense Sydney McLaughlin marcó 51.46 segundos, para quebrar su propio récord del mundo de 51.90. Su compatriota Dalilah Muhammad mereció la medalla de plata con de 51.58 segundos, en tanto la holandesa Femke Bol se aseguró el bronce con 52.03 segundos, récord de Europa.

McLaughlin, de 21 años, se transformó en la atleta más joven en imponerse en esta disciplina

“En términos de lo que es posible, no creo que exista una verdadera carrera perfecta”, reconoció McLaughlin minutos después de su gesta. “Creo que siempre hay más en lo que mejorar, y cada vez que pisamos la pista, creo que ese es nuestro objetivo. Creo que todo es posible”, sentenció.

La fecha también fue testigo de la victoria de André de Grasse en los 200 metros, con tiempo de 19.62 para superar a los estadounidenses Bednarek (19,68s) y Lyles (19,74s) . También conquistaron el título olímpico el kenyano Emmanuel Kipkurui KORIR (1:45.06) en los 800 metros, la ugandesa Peruth CHEMUTAI (9:01.45) en los 3000 metros con obstáculos y el polaco Wojciech NOWICKI (82.52) en el lanzamiento del martillo.
¿Qué sigue?

Para la jornada de 5 de agosto Cuba tendrá a Cristian Nápoles en la final del triple salto para hombres, Yarisley Silva en idéntica fase del salto con pértiga para damas. También tomará pista la posta cubana de 4×400 metros que saldrá en pos de alcanzar la final. Las cubanas están anunciadas para la primera serie, donde compartirán inscripción con las cuartetas de Bahamas, Polonia, Bélgica, Alemania, Suiza, Australia y Francia.

Especial para Cubahora

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