Por: Félix Joan Echemendía Cancio.

Rafael Alba Castillo es en magnánima verdad un «re iniciador de sueños»,… Como buen cubano si le brindas fogosidad desmedida recibes de vuelta un huracán, no en el ojo donde suele ser calmo, sino en sus ráfagas más veloces y temidas; en cambio, si bien decides el ejercicio de cautelosa inteligencia te brinda a imagen y semejanza de José Raúl Capablanca una apertura indescifrable cual si estuvieses simultáneamente en 64 Dojang.

Virtuoso y alto, muy alto, aún así más bajo, mucho más bajo que sus sueños para los cuales no hay techos, no hay Are makki, ni Olgul makki, pasan por allí cual viento al viento,… Y es que para el joven santiaguero, cubano, ya no hay nada que sea inalcanzable, mas tal vez intactos quedan otros sueños que por supuesto siendo Alba podrían hacerse realidad.

El dos veces Campeón Mundial Cubano en «el reino de este mundo» como Glennys Hernández y Gessler Viera ambos en una ocasión, ha perseguido sus sueños. Sin adulaciones ni grandilocuencias prescindibles difícilmente en este siglo existan muchos otros como Rafael Alba Castillo en el Taekwondo Mundial, mas la brevedad de las palabras sobre él y ese andar siempre de esfuerzos interminables, de apoyos de incalculable valor de muchos sin visibilidad mediática demuestran la monumental virtud de este re iniciador de sueños, «como si por sobre el hombro nos llamara una palmada» sale del letargo Cuba en el medallero y el TKD «por fin» en primera plana, y en la TV…

«Usted ha ganado el título (Bronce) no por la formalidad de un desafío, sino por su brillante maestría»
Como bien dijera el genio Lasker al inmortal Capablanca allá por 1920…

Muchas gracias Alba por reiniciar nuestros sueños «como si por sobre el hombro nos llamara una palmada», o de un tirón, así, al buen cubano…

Foto: Reuters / Murad Sezer

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