El atletismo a nivel mundial anda revuelto. Caen récords, y caen, también, posibles protagonistas. El dopaje sigue sobre la mesa y los valores permitidos en los niveles de testosterona (Atletas DSD/ Differences of Sexual Development) condicionan los listados de inscripción.

En ese entorno aparece Cuba, con una comitiva de 18 atletas y enormes ilusiones. La efectividad es el principal criterio para evaluar el desempeño que se maneja desde la dirección de este deporte, con la meta de superar la actuación precedente, donde se consiguió una presea de bronce por intermedio de Denia Caballero en el lanzamiento del disco.

Precisamente esta prueba es uno de los puntos de referencias de esta delegación atlética compuesta por 12 mujeres y 6 hombres que tomarán parte en 10 disciplinas del campo y pista.

EN LA ÓRBITA DEL DISCO

Yaimé Pérez (68.99) y Denia Caballero (63.00) repiten bajo los cinco aros, aunque desde perspectivas diferentes. En Río 2016 la mayor parte de los criterios se apuntalaban sobre la actuación de Denia, y ahora, los pronósticos se centran en Yaimé. En este minuto, La Rusa de Cuba es tercera del listado de marcas del presente año, Denia aparece en el puesto 27 y hay 10 mujeres que suman actuaciones por encima de los 65 metros.

El contexto es violento, y subir al podio se puede llegar a cotizar con envíos cercanos a los 70m. Sandra Pérkovic (68.31) vuelve al ruedo olímpico por refrendar su título, y busca una tercera corona al hilo que sería inédita. Más allá de la croata, habrá que lidiar con la estadounidense Valarie Allman que ha hecho sonar fuerte su melodía en 2021 con 70.01 y 69.92; dos de los tres mejores disparos del año.

A Allman solo le supera el sorpresivo 70.22 de Jorinde Van Klinken, una neerlandesa de 21 años que junto a la jamaicana Shadae Lawrence (67.05) completa el top 5 y son las únicas que han ido más allá de los 67m esta temporada.

Las cubanas tienen la maestría, y portan sus respectivos galones por haber sido las únicas que se han interpuesto en el dominio irrefutable de la Pérkovic. Yaimé Pérez llevará la bandera de Cuba junto a Mijain López y también es la “abanderada” de las opciones cubanas en esta prueba, sobre todo por sus recientes incursiones que por regla general han sido consistentes. Sin embargo, ello no resta posibilidades a su compañera de selección, para el recuerdo queda la espléndida competencia que regalaron en el Mundial de Doha, y, mucho menos ofrece certezas sobre el resultado que se le ha “pronosticado”. En los Juegos Olímpicos, “El oro no es cuestión de favoritismos…..”

UN UNIVERSO DE SALTOS, Y LA OPORTUNIDAD DE VALIDAR LAS POTENCIALIDADES

Los saltos horizontales son los más representados en la escuadra cubana. Ocho de los 18 inscritos por la Federación Cubana de Atletismo (FCA) contenderán en pruebas de triple (5) y longitud (3).

Juan Miguel Echevarría, desde su postura como medallista mundial de 2019 y los interesantes resultados en el circuito de mítines que ha protagonizado en este ciclo le dotan de liderazgo dentro de la inscripción cubana en el salto de longitud.

Juan tendrá en Tokio su debut olímpico y se enfrentará a un contexto que no estará exento de escollos como el ya conocido jamaicano Tajay Gayle; camaleónico, competitivo.

Personalmente pienso que habrá que saltar en el entorno de los 8.50m (+-5cm) y tener reservas para ir más allá toda vez que este año, además de Gayle (8.56w/ 8.27 legal) y el cubano Echevarría (8.55w/8.38), ha superado esa marca el griego Miltiadis TENTOGLOU (8.60) y el estadounidense JuVaughn HARRISON (8.47) ha estado coqueteando insistentemente con ella.

Maykel Masso (8.39) y Lester Lescay (8.12), entiendo, se manejan con opciones para avanzar más allá de la ronda preliminar, siempre y cuando logren estar en el entorno de sus mejores marcas porque si bien no la especialidad no lidia con registros de escándalo si estará animada por un grupo importante de saltadores que han estado estables en el rango de los 8.20m.

En el triple, chicos y chicas aparecen con la oportunidad de estar en la codiciada final, aunque las mejores noticias de acuerdo con sus incursiones más recientes han tenido a Liadagmis Povea (14.93) y a Leyanis Pérez (14.53) como referentes.

Andy Diaz (17.63) marca la avanzada entre los hombres y justo detrás de él se fracciona el grupo en el listado global de marcas de la temporada, le sigue Jordan Díaz (17.46) quien no estará en Tokio tras su decisión de terminar su vínculo con la FCA y luego aparece el chino Yaming ZHU (17.39). La convocatoria cubana se completa con Cristian Nápoles, quien ha sido finalista mundial en 2017 y 2019, esa última oportunidad con 17.38m, su marca personal.

En favor de los hombres siempre «jugará» la lamentable ausencia de Christian Taylor, que abre el espectro de oportunidades teniendo en cuenta el dominio que había ejercido el estadounidense. Sin embargo, Pedro Pichardo (17.92) y Hugues Fabrice Zango (17.82) han mostrado sólidos argumentos para amparar su candidatura.

Entre las damas el panorama es totalmente distinto: Yulimar Rojas tiene tantas papeletas para ganar como saltos de más de 15 metros ha pegado en este 2021. Cinco competencias han hecho la venezolana y en todas ha firmado brincos de ese calibre, para sumar 100 semanas al frente del ranking global de su prueba. ¡Casi nada!

Tras ella, aparece un universo de atletas con oportunidad real de tomar sitios en el podio olímpico entre las que también se sitúa Liadagmis Povea de conjunto con las jamaicanas Kimberly Williams (14.69), Shanieka RICKETTS (14.98), Keturah ORJI (14.92), y con todo el respeto para una Caterine Ibarguen que ha cambiado muchas cosas en su vida menos la ilusión y la competitividad que le caracteriza. Este año tiene una única aparición en el triple y la saldó con marca de 13.86m, bastante distante de lo que es capaz de dar.

El pelotón de mujeres olímpicas muestra a saltadoras capaces de desempeñarse en el orden de los 14.30m-14.40m de ahí que la meta de avanzar en el organigrama de los JJOO parece un reto mayor para Davisleydi VELAZCO (14.34 de por vida/ 14.31 este año). En tanto, los 14.53 de Leyanis le ofrecen -quizás- mayores oportunidades de ponerle asteriscos a su joven historia. Al margen de los números nunca debemos desestimar que no se trata de una competencia más, sino que estamos hablando de los Juegos Olímpicos; la oportunidad más simbólica de escribir las leyendas. Todo se decide justo ahí, porque es ese sitio donde “No importa si has sido imbatible”.

(Continúa)

Especial para Cubahora

Facebook Comments