por Eddy Nápoles / *Exclusivo

Se acerca, por fin, el inicio de los Juegos Olímpicos de Tokio, el próximo 23 de julio y con ello, el atletismo (30/07 al 08/08), deporte en el que acapararán cintillos mediáticos varios encontronazos al máximo nivel, avalados por los rendimientos previos que han venido calentando el ambiente atlético.

Se me ocurre iniciar por el que deben sostener la etíope Letesenbet Gidey y la holandesa, pero también de origen etíope, Sifan Hassan. Gidey envío un anuncio el pasado año en Valencia, cuando corrió los 5000 metros en 14:06.62, batiendo la primacía mundial (14:11.15), que estaba en poder de su paisana Tirunesh Dibaba. Hasan precedida por un doblete poco común, logrado en el mundial de Doha (1500 y 10000 metros), se animó en el FBK Games de Hengelo, corriendo los 10000 metros, en 29:06.82, que dejaba atrás el 29:17.45 de otra etíope, Almaz Ayana, pero transcurridos dos días, en el propio escenario, Gidey vengaba a Ayana con nuevo récord mundial, 29:01.06. Así ha quedado la escena, lista para Tokio. Entre los ingredientes adicionales a este duelo, está el planteamiento de Sifan Hasan, de intentar realizar un triplete histórico (1500, 5000 y 10000), la oriunda de Adama conoce el escollo que pudiera tener en las dos últimas pruebas (Gidey), aparte de tener que realizar (3+2+1) carreras, mientras Gidey pudiera reservarse para una sola prueba, (10000m). Finalmente, esto quedará entre las oriundas de Etiopía, aunque bajo banderas diferentes.

Las pruebas de 400 con vallas, ambas, estarán matizadas por electrizantes duelos, entre los hombres, los roles protagónicos correrán a cargo del noruego Karsten Warhlom y el estadounidense Rai Benjamin; por las mujeres, estarían en lidia dos norteñas, Sydney McLaughlin y Dalilah Muhammad. Warhlom acaba de derrumbar el muro establecido por Kevin Young (46.78), impuesto en Barcelona 1992, logrando en Oslo, 46.70. Lo más impresionante, resulta, que esa fue la primera carrera de la temporada para el vallista noruego; otro argumento favorable a Warhlom, es la estabilidad que ha logrado en sus marcas, al ser esta la tercera temporada consecutiva que desciende de los 47.00 segundos (46.92-2019, 46.87-2020 y 46.70-2021). Benjamin, por su parte, ha venido incrementando sus rendimientos desde la temporada 2018, cuando se había colocado cuarto histórico, con 47.02, seguidamente estampó 46.98, como escolta de Warhlom (46.92) en la Weltklasse de Zürich (2019); ahora, acaba de anunciar su candidatura en Eugene, con 46.83. Pudiera incorporarse el qatarí Abderrahmane Samba (46.98-2018), por el momento, Warhlom ha dominado en los mundiales de Londres, Doha y debe hacerlo en Tokio.

Entre las mujeres, será Tokio la tercera parada del enfrentamiento McLaughlin vs Muhammad, tomando como punto de partida, el mundial de Doha, duelo que marcha 1-1. En la cita qatarí, Muhammad (en ese momento, 29 años), se mostró dominante sobre McLaughlim, al extremo, de implantar récord mundial, con 52.16, pero la jovencita de 20 años, no fue menos, al pasar también sobre la añeja cuota de la rusa Pechonkina (52.34), con 52.23. En el selectivo olímpico estadounidense, celebrado en Eugene (28/06), McLaughlin respondió con un impresionante, 51.90, mientras Muhammad hizo 52.42. Este duelo ya está planteado y pudiera tener una tercera pata, con la holandesa Femke Bol (52.37).

Por supuesto, otros duelos matizarán el atletismo en la cita japonesa como los que deben sostener, la rusa Mariya Lasitkene, que volverá a competir bajo el himno y bandera del COI y la ucraniana Yaroslava Mahuchikh, en salto de altura. La cubana Yaimé Pérez (67.73) y la croata Sandra Perkovic (68.21), animarán el lanzamiento del disco, pero a este desafío se pueden incorporar la estadounidense Valarie Allman (70.01) o la holandesa Jorinde van Klinken (70.22).

En el salto de longitud, entre los hombres, el jamaicano Tajay Gayle (8.27 y 8.55w) volverá a desafiar las potencialidades del cubano Juan Miguel Echevarría (8.38), prueba en la que debe aparecer el fenomenal estadounidense JuVaughn Harrison (8.47), en sus aspiraciones de lograr un doblete histórico (salto de altura).

La estadounidense Katie Nageotte con dos saltos por encima de 4.90 (4.95 y 4.93), parece ser la retadora en la pértiga, desafío que asumirán la rusa Anzhelika Sidorova (4.91), al igual que su paisana Lasitkene, lo hará bajo los símbolos olímpicos, y la británica Holly Bradshaw (4.90).

Es probable que las jamaicanas intenten prolongar, por cuatro ediciones, el dominio olímpico en los 100 metros, para ello estarán en la escena, Shelly-Ann Fraser-Pryce (10.63), Shericka Jackson (10.77) y Elaine Thompson (10.71), lo cual supone un duelo entre las tres corredoras caribeñas, Fraser-Pryce dominó en Beijing y Londres, mientras Thompson lo hizo en Río de Janeiro. Otro tradicional enfrentamiento estará a cargo de la británica Katarina Johnson-Thompson y la belga Nafisatou Thiam, en el heptathlon, quizás con algunas incorporaciones.

Por último, habrá un duelo, quizás hayan otros (Holloway en 110 con vallas, Vetter en jabalina, Duplantis en pértiga), pero sobresale, en este sentido, el que enfrentará a la venezolana Yulimar Rojas con los 15.50, la última huella dejada por la ucraniana Inessa Kravets en el triple salto (Gotemburgo, 10 de agosto de 1995). Yulimar ha estado asediando la cuota mundial de Kravets, con saltos de 15.43 (2021), 15.41, en Andújar y 15.37, en Doha, los dos últimos en 2019, ahora tendrá una oportunidad especial en Tokio con la élite de la prueba reunida.

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