Por: Eddy Luis Nápoles

Apartándonos de todo lo relacionado con Doha, la entidad rectora del atletismo mundial, ya bajo el mando de Sebastian Coe, ha seguido torciendo su camino, ahora, tomado algunas decisiones, que recrean cierta polémica y tienden a irnos alejando del atletismo que siempre conocimos, con el cual, creció, se formó el propio Coe y producto a sus resultados en el mismo, fue ascendido al título nobiliario de Lord por la Corona británica.

La World Athletic ha puesto en práctica un nuevo sistema de clasificación a los Juegos Olímpicos y Campeonatos Mundiales, conocido como Ranking por puntos o Event ranking. Este es un procedimiento clasificatorio elitista bien pensado y diseñado, el cual tiene en cuenta varios factores, como es, la marca realizada, la que recibe una puntuación, en dependencia, de la fase y lugar ocupado, mediante la tabla creada por el húngaro Bojidar Spiriev, luego se valora la categoría de la competencia, las que van, desde Juegos Olímpicos y Campeonatos Mundiales, hasta las de nivel F (National Meeting). Finalmente se promedia las cinco mejores puntuaciones logradas (Performance Score), para definir la puntuación final y con ello, la ubicación de cada atleta.

El punto neurálgico de este sistema radica, en que va a beneficiar a los atletas con mayor nivel en cada prueba, siempre y cuando, asistan a los eventos que mayores bonificaciones otorgan, en detrimento de los que no puedan asistir, así como, de los de menor categoría y esto está dado por la sencilla razón, que todos no tendrán la posibilidad de acceder a los entry, en la Final de la Liga de Diamantes (DF), a los Meetings de esta propia competición o a los IAAF World Athletics Series (GW), los mejores “bonificados”, según ubicación y tipo de competencia. Para los de menor categoría, quedarían los eventos que van desde el nivel GL (Campeonatos de Áreas, Challenge de martillo y combinadas, Gold Maratones) al F (National Meeting), claro está, todos con una menor bonificación que las anteriores.

Por otra parte “Seb Coe”, muy preocupado por “proteger” a los atletas, le dio el ultimátum a los Campeonatos Mundiales para Menores (sub-18), con el realizado en Nairobi, Kenya, en 2017, pero, en cambio, permitió la celebración de otro de mayor jerarquía, bajo inhumanas condiciones climáticas, en Doha, nada, paradojas de la IAAF. En este tema, se argumenta, que este evento contribuye a la “aceleración” de los jóvenes atletas en busca de resultados óptimos en edades tempranas. Será que el difunto mundial de menores es el único evento que se celebra para esta categoría. Esto entra en total contraposición con la postura que sobre el tema de los jóvenes ha tomado el Comité Olímpico Internacional, que hizo realidad en 2010, con la celebración de los primeros Juegos Olímpicos de la Juventud, una idea del austriaco Johann Rosenzopf, surgida en 1998, en respuesta a la creciente obesidad infantil, la disminución de la práctica deportiva en los jóvenes, sobre todo en los países desarrollados. Ofreciéndoles con esta iniciativa, además, una introducción al olimpismo. Así en Singapur (2010) arrancó esta singular competencia, con ciclo cuatrienal, que ha disputado ya tres exitosas ediciones.

Pero los Juegos Olímpicos de la Juventud, no es el único evento que involucra a los jóvenes atletas, en el mundo existen ciento de miles de competencias para estas edades, solo voy a citar una, los CARIFTA Games, citas donde participan los atletas de los países del Caribe de habla anglófona, comprendidos en las categorías, escolares, menores y junior, entre otras. Por estas competencias han pasado los mejores velocistas del Caribe, con dos nombres ilustraré el prestigio y lo necesarias que han sido y serán, Usain Bolt y Shelly-Ann Fraser-Pryce, con evidentes procesos de “aceleración”, pero en sus piernas.

Los mundiales para menores no han sido, para la mayoría de los países, desde su aparición en 1999, la causa que impulsen a la aceleración de los procesos de entrenamiento, logrando rendimientos no acorde a los rangos etarios en los atletas. Yo le preguntaría a Coe, antes de 1999 no existen evidencias de la ocurrencia de este fenómeno y cuantos atletas han logrado rendimientos “prematuros” y nunca asistieron a estos eventos. Creo que habría que cuantificar las variables, para actuar con objetividad.

Otras de las “buenas nuevas” de la World Athletic , están ya en proyecto de ejecución y viene dado por la necesidad de hacer al atletismo más atractivo para el espectador, más televisivo y, sobre todo, …“más comercial”, como si hasta ahora, no lo fuera. El tema en cuestión es, reducir las pruebas incluidas dentro del circuito de la Liga de Diamante, de 32 a 24, así quedarían sin opciones a esa barra cristalina, los 5000 y 10000 metros y el lanzamiento del disco, entre otras. Aparejado a esto, ya eliminó a Estocolmo del programa de dicha liga, sí, aquel meeting fundado en 1967 y conocido como DN Gala, donde, el propio Coe, realizara 3.31.95, el 7 de julio de 1981; pero a decir de Jan Kowalski, su actual director, lejos de hacerles un mal, le han hecho un bien y cito; “…ya no estamos sometidos a las reglas de la liga y podemos decidir libremente la manera de utilizar nuestras finanzas”, en otras palabras y para bien del verdadero atletismo; son libres de convocar las pruebas e invitar a los atletas que quieran.

Siguiendo con esta cuestión, la World Athletic quiere un atletismo a media, distante del que siempre conocimos, con menos especialidades y pruebas más cortas, para ello, ha decidido eliminar del calendario de los grande eventos (imagino, Juegos Olímpicos y Campeonatos Mundiales) a partir de 2021, los 50 kilómetros de marcha, realizando en su lugar, pruebas que pudieran estar entre los 10 y 35 kilómetros, aquí se cumple, aquello de, el que paga manda, la televisión. La IAAF, bien podría volver a cambiar de nombre, ahora llamarse Athletics Television (AT).

De las actuales pruebas de marcha, 20 y 50 kilómetros, esta última, es la especialidad que primero debutó en Juegos Olímpicos, haciéndolo en la cita de Los Ángeles 1932, mientras que las mujeres, ya compitieron en los mundiales de Londres y Doha, para tener en Tokio 2020, un debut y despedida olímpica. Aquí, además, de ir contra la esencia del atletismo, habría que escuchar criterios de los dolientes, atletas y entrenadores.

Otro tema caliente es el relacionado al dopaje, estamos conscientes de la necesidad de tener un deporte puro y limpio de cualquier vestigio de ese flagelo, pero, lo cortés, no quita lo valiente y en cuanto al ensañamiento con el prolongado castigo a Rusia, ya la IAAF, en la persona de su presidente, peca de injusto, ratificando en el congreso celebrado en Doha la sanción sobre la Russian Athletics Federation, ordenanza que ya cumplió tres años y que más de “ajusticiar” al ente atlético ruso, que como tal, no compite, lo hace sobre los atletas de esa nación no culpables, los que injustamente son privados de expresar con su pabellón patrio y su himno, toda la grandeza de sus éxitos.

En este apartado, la IAAF carece de un ente propio para desenmascarar los dopajes “ocultos” y se vale de chivos expiatorios, provenientes, en su totalidad, de occidente, en especial, de Alemania e Inglaterra, en el caso ruso, lo fue el canal alemán ARD, en unión del diario inglés The Sunday Times, mediante el documental “The doping-Top secret…”; ahora, el reciente trabajo de la cadena germana ZDF revela indicios sobre un posible doping masivo en Kenia; pero hay más; en pleno mundial de Doha ha “explotado” el caso de Alberto Salazar, líder del Oregon Project, una denuncia que viene caminando desde 2015 y que en ese momento fue “sacada” mediante otro documental, este de la cadena británica BBC; no les parecen demasiadas coincidencias, al buen entendedor, con pocas palabras bastan.

Termino con un “regaño” que le ha dado el Comité Olímpico Internacional y es que el organismo rector de los Juegos Olímpicos, previendo que en Tokio 2020 se repitan escenas como las del Doha, le ha “ordenado” a la IAAF trasladar las pruebas de maratón y marcha para Sapporo, en lugar de Tokio, previendo las altas temperaturas que se esperan para la capital japonesa en esa época del año. Algo que no ha sido recibido con agrado por el Lord Sebastian Coe, pero el presidente del COI, el alemán Thomas Bach, lo dejó bien claro con estas palabras y cito “…la salud y el bienestar de los atletas siempre están en el centro de nuestras preocupaciones. Los Juegos Olímpicos son la plataforma en la que los atletas pueden ofrecer actuaciones únicas en la vida, y estas medidas aseguran que tengan las condiciones para dar lo mejor’

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