Por Eddy Luis Nápoles Cardoso/ *Exclusivo

Continuando con las valoraciones sobre lo expresado a lo largo de los años por los atletas cubanos, lo haremos con el lanzamiento del disco, prueba que ha conquistado una estela de éxitos en la arena internacional, que incluyen dos preseas olímpicas, bronce (Luis Mariano Delís, Moscú 1980 y Roberto Moya, Barcelona 1992) y plata y bronce mundial (Delís Helsinki 1983 y Roma 1987), siendo el primer medallista internacional de eta prueba, el habanero Miguel Gutiérrez, con el título en los segundos Juegos Centroamericanos y del Caribe, en La Habana 1930.

El primer récord nacional aparece registrado, como los 32.69, de Luis de J. Martínez, logrado el 19 de mayo de 1922, en La Habana, las diferentes barreras fueron vencidas como sigue, los 40.00 metros, por el capitalino Gutiérrez, con 41.12, el 25 de marzo de 1930, en La Habana; los 50.00 metros, por otro habanero, Modesto Mederos, con 51.05, el 19 de abril de 1964; los 60.00 metros, por el avileño Julián Morrison, con 61.36, el 20 de abril de 1975 y los 70.00 metros, per el guantanamero Luis Mariano Delís, con 71.06 (actual récord cubano), el 21 de mayo de 1983, todos, teniendo como sede la capital cubana.

Solo dos discóbolos cubanos han logrado envíos sobre los 70.00 metros, Luis Mariano Delís, primero en lograrlo, con 70.58 (Salinas, 19 de mayo de 1982), quien superó esa cuota en cuatro oportunidades y Juan Martínez Brito, con 70.00 metros, el 21 de mayo de 1983. Las mejores ubicaciones anuales en el listado mundial han estado a cargo del propio Delís, primero en 1982 (70.58), segundo en 1985 (70.00), tercero en 1989 (68.28), cuarto en 1983 (71.06) y 1987 (67.92), sexto en 1984 (69.74) y 1986 (68.00) y Martínez Brito, cuarto en 1986 (68.40) y 1990 (67.50), quinto en 1985 (69.32) y séptimo en 1983 (70.00).

Un análisis del rendimiento mostrado por décadas, por los atletas cubanos en esta prueba, nos expresa que, en los años 70, cuatro discóbolos lo hicieron sobre los 60.00 metros (Julián Morrison, Luis Mariano Delís, Juan Martínez Brito y José Santa Cruz); cifra que fue doblada en los 80s (ocho), diez lo hicieron en los años 90 (mayor cifra), pero las cifras se han ido reduciendo, con seis en, en la primera década del siglo XXI y tres, entre el 2010 y 2020 (Jorge Y. Fernández, Yunio Lastre y Mario A. Díaz).

Un sencillo análisis nos muestra cómo ha evolucionado e involucionado esta prueba en los últimos 40 años; en la década de 1970, cuatro atletas lanzaron sobre los 60.00 metros; ocho lo hicieron durante los años 80; once sobrepasaron esa cuota en los 90 (mayor cantidad); siete lo hicieron en la primera década del presente siglo, pero en la segundo período de esta centuria, solo tres atletas vencieron esa cuota.

El mapa cubano del lanzamiento del disco, atendiendo a los 30 primeros atletas del ranking nacional, hasta 56.56, estaría concentrado en La Habana (12), luego aparecen en un segundo grupo, Artemisa y Matanzas (3), con Camagüey, Santiago de Cuba y Guantánamo (2), cerrando Villa Clara, Ciego de Ávila, Granma e Isla de la juventud (1).

Ahora para valorar los rendimientos de los discóbolos cubanos, tomamos como muestra, lo realizado por los 20 mejores exponentes de esta prueba, comparándolo a su vez, con sus similares del mundo. Entre los aspectos a juzgar están; la edad de inicio en la prueba, edad del logro del mejor resultado, rango de edades para el logro de los rendimientos estables, los índices de crecimiento y decrecimiento anual, así como el crecimiento y decrecimiento total. También se puede apreciar, la talla y el peso ideal para esta especialidad.

En la muestra nacional analizada, emerge como edad inicial en la prueba, los 15 años (disco 1.50 kg), algo lógico y natural, debido al sistema de participación deportiva cubano, mientras que el promedio de edad en la muestra del mundo, es dos años mayor (17 años). En otros detalles propios de esta prueba, donde los menores de 18 años, lo hacen con el disco de 1.50 kilogramos y los menores de 20 años, con el de 1.75 kilogramos, tenemos que, entre los que compitieron con el disco de 1.50 kg, el matancero Anyel E. Álvarez (15 años), logró 50.47, mientras que, con el disco de 1.75 kg, otro matancero, Mario A. Díaz (18 años), logró 58.70 metros.

Entrando en detalles poco conocidos sobre los discóbolos cubanos, en esta prueba, tenemos que, generalmente logran sus mejores rendimientos a los 27 años (65.07), mientras que sus homólogos del mundo, lo hacen a los 29 años. El rango de edades donde se manifiestan los mejores rendimientos, en Cuba está enmarcado entre los 22 y los 28 años; los mejores del mundo, lo hacen durante un período más prolongado, de los 24 a los 39 años.

Los atletas criollos en esta prueba generan un índice de crecimiento anual promedio de 2.36 metros (incremento que pueden lograr de una temporada a otra), la muestra de los mejores del mundo, incrementan 1.81 metros. Los criollos alcanzan un crecimiento total, desde el inicio de su carrera deportiva, hasta el logro del mejor resultado, de 18.46 metros; por 22.84 metros, los foráneos. Entre los atletas cubanos, el mayor crecimiento se produce, al paso de junior a mayores (19 a 20 años), con 5.05 metros, mientras que, el mayor decrecimiento está ubicado, entre los 27 y 28 años, con 2.96 metros.

El decrecimiento total para los cubanos, es decir, la pérdida de rendimiento partiendo de la mejor marca (65.07), hasta el final de la carrera deportiva (54.23), es de 10.84 metros, mientras que los mejores del mundo, con un rendimiento óptimo hasta los 39 años (66.39), ceden 6.13 metros. El índice de decrecimiento anual, entre los 20 mejores discóbolo cubanos, es de 1.51 metros, mientras sus homólogos del mundo, ceden 0.78 centímetros.

Analizando los 30 primeros discóbolos cubanos, tenemos que lograron como promedio, su mejor resultado histórico en el mes de mayo y aunque es una prueba que ha tenido numerosa participación internacional, solo el 10%, tres atletas, hicieron su mejor marca compitiendo en el extranjero. Veamos cómo se manifestó el mejor discóbolo cubano de todos los tiempos, Luis Mariano Delís, quien, de sus 80 mejores envío, todos sobre los 66.00 metros, el 74 %, lo hizo compitiendo en el extranjero (21).

En los parámetros de talla-peso, el atleta cubano de lanzamiento del disco, ha presentado una talla promedio de 1.88 metros, con un peso promedio de 103 kilogramos, cediendo en, ambos parámetros a los mejores del mundo (1.96 y 123). Ningún atleta cubano de esta especialidad se ha acercado a los estándares de talla y peso, presentados por los mejores discóbolos del mundo.

Patrones por edades en el lanzamiento del disco, en Cuba

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