Por: Eddy Nápoles/ *Exclusivo

Recientemente he tratado sobre los posibles atletas talentos que han emergido en el atletismo cubano, teniendo como único parámetro, los rendimientos en edades tempranas (14 a 16 años). Hoy lo haré sobre aquellos atletas, que por sus resultados sobresalieron y llegaron al penúltimo o último peldaño en la pirámide del alto rendimiento, el Equipo Nacional (juvenil y mayores) y luego desaparecieron o sus rendimientos disminuyeron, a tal punto, que en la actualidad dejaron de ser prospectos o ya están fuera del atletismo cubano.

Este es un fenómeno que no es patrimonio único del atletismo cubano, se puede manifestar en cualquier país, dígase, Estados Unidos, Kenya, Jamaica, China o Etiopia, las primeras cinco naciones, en la tabla de puntos en el mundial de Doha, por citar un ejemplo. También, es necesario expresar que, esto no es nuevo en el atletismo criollo, debe haber ocurrido en otras épocas, quizás, en mayor o menor medida. Les propongo dar una mirada al pasado más reciente, para valorar algunos atletas que brillaron en categorías inferiores.

Para hacerlo lo más organizado, objetivo y actual posible, haremos un recuento de lo acontecido con los atletas que asistieron a los campeonatos mundiales de las categorías cadetes y juveniles, entre 2010 y 2018. La lógica indica, que un alto por ciento de los posibles prospectos del atletismo criollo en los últimos 10 años, hayan estado presentes en estos eventos.

Iniciamos con el mundial juvenil de Moncton, Canadá, en 2010, de ese evento, solo Yaimé Pérez (disco, oro) y Rose Mary Almanza (800 metros, cuarta), permanecen activas, mientras que, ya dijeron adiós al atletismo criollo, por diferentes causas, Joelvis Hernández (martillo); Orlando Ortega (nacionalizado español); Lismania Muñoz (jabalina); Yirisleydi Ford (martillo), José Ángel Mendieta (decathlon), Dailenis Alcántara (triple, oro), Ernesto Revé (triple, plata) e Irisdaymi Herrera (longitud, oro).

El siguiente evento fue el mundial de cadetes en Lille, Francia, en 2011, este evento coronó dos campeonas, ambas están fuera del atletismo criollo, Rosalía Vázquez (disco, oro,) y Yusleidys Mendieta (heptathlon, oro), también fue baja la jabalinista Ismaray Armenteros (quinta, indisciplina), la saltadora de longitud Paula B. Álvarez, Daniellys Dutíl (longitud y altura), el triplista Yodenys Rivera y el multiplista Abdel K. Larrinaga; mientras que permanecen activas con excelentes progresos, la heptalonista Yorgelis Rodríguez (plata) y la vallista Zurian Hechavarría (bronce), es necesario explicar, que Zurian causó baja en 2012, pero en 2014 ingresó nuevamente al Equipo Nacional. Por su parte, Sahily Diago, con grandes progresos, se mantuvo hasta 2016, regresando nuevamente en este 2020.

El mundial juvenil celebrado en Barcelona, en 2012, coronó a tres atletas, cada uno con sus particularidades; Yorgelis (activa); el triplista Pedro Pablo Pichardo (actualmente nacionalizado portugués), con grandes progresos hasta 2015 y el vallista Yordan L. O’Farrill (activo), quien mostró excelentes progresos, llegando a realizar marcas de 13.19, en 2014 y 13.23, en 2015, pero luego ha mostrado retroceso en sus rendimientos, 13.73 en 2019 y 13.57, en 2020. Del resto de los asistentes a la cita barcelonesa, solo Yoandys A. Lescay permanece activo, mientras que, ya no están activos en el atletismo cubano, el decalonista Manuel A. González (sexto), la triplista Liuba M. Zaldivar (bronce), luego nacionalizada ecuatoriana y la ya mencionadas, Lismania Muñoz (cuarta) e Ismaray Armenteros (sexta).

Corresponde el análisis a la cita para cadetes, celebrada en Donetsk, en 2013, evento que coronó campeón al triplista Lázaro Martínez, quien no ha mantenido una progresión de rendimientos, acorde a los parámetros de marca/edad en esta prueba. Lázaro (1997) salto 17.24, con 17 años, resultado que logró mejorar a los 22 años, en solo cuatro centímetros. Otro que no ha mantenido progresos en sus rendimientos, es el vallista Roger V. Iribarne (cuarto), quien no ha podido descender de los 13.39, logrados a los 21 años. Causaron baja del Equipo Nacional, la vallista Stephanie Amador, la heptalonista Jerzy Díaz , la jabalinista Yulenmis Aguilar (plata), actual recordista mundial juvenil, con 63.86 (Edmonton, 2 de agosto de 2015), pero con irregularidades en sus rendimientos y el decalonista Santiago A. Ford (séptimo), radicado en Chile. Solo el velocista Reynier Mena (bronce), mantiene progresos en sus resultados.

De la cita celebrada en Eugene, en 2014, ya dijeron adiós al atletismo cubano, el saltador de longitud José L. Despaigne (sexto), cuyo mejor resultado fue 7.83, a los 22 años, la balista Sail Viart , la martillista Eleanne Despaigne y los velocistas Yaniel Carrero y Arialis J. Gandulla (sexta), que mostró progresos en 100 (11.30) y 200 metros (23.08), pero en 2018 se radicó en Portugal. El resto de los atletas criollos presentes en Eugene fueron, el triplista Lázaro Martínez (oro); la heptalonista Yorgelis Rodríguez (plata); la vallista Zurian Hechavarría (cuarta), todos ya valorados; por su parte, la corredora Gilda Casanova (plata, 52.59), logró alguna mejora (52.30), hasta los 21 años (2016); el vallista José L. Gaspar (séptimo), había corrido ese año, 49.88, marca que logró mejorar, hasta 49.17, en 2016 (21 años), luego emigró para los 100 y 200 metros (10.28 y 20.74); otro vallista, Leandro Zamora (sexto), con 51.07 en ese año de la cita mundial juvenil, ha logrado descender a 49.10 (2018); el triplista Andy Díaz (cuarto), aunque ha crecido (17.40, a los 22 años), se ha mostrado inestable en sus rendimientos, mientras que la triplista Liadagmis Povea, luego de Yorgelis Rodríguez, muestra junto a Zurian Hechavarría, los mayores progresos.

En 2015 el atletismo cubano asistió con 15 atletas cadetes que compitieron en el mundial celebrado en Cali, Colombia, pero diez (10), de esos atletas, ya terminaron sus días dentro del Equipo Nacional. Ellos son, los triplistas Julio C. Carbonell (bronce) y Yanna A. Armenteros (bronce), la martillista Ayamey D. Medina (quinta), el discóbolo Miguel Sánchez (octavo), la saltadora de longitud Disnelly J. Thaureaux (octava), el velocista Edel R. Amores , el discóbolo Félix R. Valle , la multiplista Rosangela Núñez, el vallista Yoan Villa (séptimo) y el jabalinista Ronny A. Cedeño (octavo). Aquí quiero detenerme en dos atletas, Miguel Sánchez, quien en su último año escolar (14-15) implantó récord nacional en lanzamiento del disco, con 67.39 (disco, 1 kg) y Ronny A. Cedeño, jabalinista, que en 2015 logró cuatro récords nacionales de cadetes (jabalina 700 gramos), siendo el último, de ellos, 76.18, mientras que a los 20 años, logró 73.45 (jabalina 800 gramos), segundo mejor envío de un juvenil cubano. De ese mundial emergieron otros atletas como Juan Miguel Echevarría (cuarto), colocado ya entre la élite mundial de su prueba (salto de longitud), la heptalonista Adriana Rodríguez (sexta), con grandes potencialidades, el triplista Cristian A. Nápoles (oro), competitivo y con aceptables progresos, la corredora Roxana Gómez (quinta), con progresos y el saltador de longitud Maykel D. Massó (oro), quien al año siguiente (2016) logró 8.28, marca que ha incrementado, en cinco centímetros, en cuatro años.

Entre los asistentes al mundial juvenil de Bydgoszcz, Polonia, en 2016, fueron bajas del Equipo Nacional, Marisleisys Duarthe (enfermedad), quien ganó el mundial de cadetes al año siguiente y el multiplista Rafael D. Noguera (solicitud personal). Se repiten nombres ya valorados, como Maykel D. Massó (oro), Lázaro Martínez (oro), Adriana Rodríguez (plata), Cristian Nápoles (plata), Juan Miguel Echevarría (quinto), Roxana Gómez (sexta); mientras que, el saltador de altura Luis E. Zayas (oro) es una de las agradables revelaciones de ese evento.

Con las excepciones de la jabalinista Marisleisys Duarthe (oro) y la triplista Zulia Hernández (bronce), quien mermó sus resultados, el resto de los atletas asistentes al mundial de Nairobi, Kenya, en 2017, permanecen activos en el Equipo Nacional. Mientras que, entre los asistentes al mundial juvenil celebrado en Tampere, Finlandia, en 2018, todos se mantienen, pero no todos, mantienen rendimientos acorde a los ritmos de crecimiento anuales que pueden expresar los atletas cubanos.

Este sencillo análisis nos proporciona números alarmantes. De unos 78 atletas que Cuba envió a estas citas mundiales, por diferentes razones, el 50% ya no están activos en el Equipo Nacional, lo que se traduce en la salida de 39 atletas, que incluye a tres campeones mundiales de la categoría cadetes y otros tres titulares juveniles, mientras que otros seis medallistas, también causaron baja. Las causas que han conducido a la pérdida de estos 39 atletas, se descifran en, 26 por bajo rendimiento; 7 por indisciplinas, 3 por solicitud personal, 2 por abandonó del país y 1 por enfermedad.

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