Por Eddy Luis Nápoles Cardoso/*Exclusivo

Ahora que transcurre una relativa pausa, en espera de que la Covid-19 aminore sus efectos letales sobre la humanidad, las redes sociales han sido vehículo para filosofar de temas deportivos. Comentarios van y vienen, y algunos refieren a resultados o marcas realizadas por los atletas criollos durante esta atípica temporada, en la que solo pudieron “aprovechar”, unos pocos, la tradicional gira invernal y el resto, las pruebas de control celebradas en suelo cubano.

En ese corto período (febrero-marzo), algunos atletas, como es tradicional en Cuba, lograron rendimientos relevantes, otros, más “reservados” y con la visión puesta en lo que pudo ser Tokio 2020, se enfocaron en cumplimentar un por ciento de las marcas a lograr en la etapa veraniega, entonces, no podemos hacer valoraciones sobre los atletas por los resultados de este año, es atípico.

Volviendo al tema de los comentarios en las redes sociales, algunos giran en torno a la falta de talentos en el atletismo cubano. Desde mi criterio personal, esos planteamientos carecen de fundamentos, porque en el atletismo cubano existen talentos (*), en unas pruebas más, que en otras, pero existen los atletas con aptitudes para desempeñarse por encima del promedio.

Es una realidad que ha mermado la aparición o detección de talentos, respecto a décadas anteriores, influyendo en ello, varios factores; el incremento de la diversidad en la práctica deportiva en Cuba, lo cual hace que los futuros atletas, tengan mayores opciones en el momento de elegir el deporte.

La aparición de las nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, aparejado a las carencias materiales en las Áreas Masivas, Escuelas Deportivas y Centros de Entrenamientos, hace que los practicantes (niños), pierdan motivación por el deporte y ganen estimulación por los videojuegos y las redes sociales, entre otras.

La “inmovilidad” de los especialistas para acudir a lugares remotos e intrincados en la búsqueda de posibles talentos, compensado con las “facilidades” que ofrece el entorno citadino. “…No es lo mismo seleccionar entre 40 mil que seleccionar entre 120 mil. Es necesario organizar las pruebas con todos, para que no perdamos una sola facultad, para que no vayamos a perder un solo campeón” (**).

Veamos algunos datos que ilustran la amplia presencia de posibles talentos dentro del atletismo cubano, salidos de esa gran cantera, los Juegos Escolares Nacionales, comprendido en el período, entre 2015 y 2019:

En los 100 metros, tres atletas fueron capaces de correr la distancia en menos de 10.70; Reynaldo R. Espinosa (10.47), Shanier Rengifo (10.61) y Amet F. Sanabria (10.68), todos con 16 años, mientras que Anier O. López, con 15 años, hizo 10.76 segundos.

En los 400 metros, destacaron como posibles talentos, Leonardo R. Castillo (47.62) y Daniel O. Ramos (48.33), mientras que en 800 metros, lo hicieron el guantanamero Eglis Balón (1:53.81) y el camagüeyano Frank E. Cruchank (1:53.86), ambas pruebas, todos a los 16 años.

Los 110 con vallas, una de las especialidades con más medallas olímpicas y mundiales, también, aparecieron algunos posibles talentos, claro, mucho menos que en el anterior lustro (2010-2014). Podemos citar a los villaclareños Pedro P. Gutiérrez (13.90) e Ismael Fernández (13.70), con las vallas a la altura de 91.4 centímetros.

En los 400 con vallas, están Lázaro T. Rodríguez (51.98) y Marcos A. Martínez (52.06), más recientes aparecen Yersson A. Plumas (52.67) y Yoao Illas (52.95), teniendo en cuenta, la altura de las vallas a 84 centímetros, para los 16 y 17 años.

En el salto de altura, les recuerdo que estamos valorando el lustro 2015 a 2019, en esta especialidad se citan, el granmense Alejandro Parada (2.00), mientras que el habanero Jordan A. Díaz (2.00 y 15.65) y el mayabequense Yusniel Jorrín (1.91 y 15.01), se decantaron por el salto triple.

El salto con pértiga es una especialidad que se torna complicada y difícil su práctica en el interior del país, teniendo en cuenta, las carencias de colchones adecuados y pértigas. Pero también existieron posibles talentos, como el mayabequense Harold A. Martínez (4.00), el holguinero Dilán Prades (4.10) o el santiaguero Edisbel Nápoles (3.60).

El camagüeyano Juan Miguel Echevarría y el santiaguero Maykel D. Massó, los mejores saltadores de longitud cubanos actualmente, aparecieron en el ciclo anterior (2010-2014), mientras que en actual (2015-2019), solo el pinareño Lester A. Lescay (7.79), cumple con los requerimientos de marcas/edades, se pudiera mencionar al camagüeyano Maikel Y. Vidal (7.88), pero de pequeña talla o al habanero Daniel E. Mustelier (7.73).

En el salto triple, quizás, la especialidad mejor “dotada” en el atletismo cubano actual, los posibles talentos, generalmente no se dan a conocer por los grandes saltos en edades, entre los 14 y 16 años, pero luego se manifiestan en grande. En esas edades, solo los saltadores Jordan A. Díaz (15.02) y Yusniel Jorrín (15.01), mostraron destellos talentosos. En edades más avanzadas, atletas como Arturo Rodríguez (16.43), Edislay Odelín (16.10) y Andy E. Hechavarría (16.04), descollaron con saltos que superan ampliamente las medias por edades.

Atletas como Bryan F. Pérez (19.85) y Anyel E. Álvarez (19.20), despuntaron como posibles talentos en la impulsión de la bala a los 16 años, pero en el caso de Anyel E. Álvarez fue seleccionado para el lanzamiento del disco, mientras que, en el lanzamiento del martillo, solo el granmense Miguel A. Zamora (74.00) cumple los requisitos de marcas/edades.

En el lanzamiento de la jabalina, atletas como Yarovis E. Contreras (63.83), a los 15 años y Julio J. Calunga (66.24) y Andrés C. Soler (65.96), a los 16 años, mostraron parámetros (marcas/edades) que pudieran ser considerados talentos.

Por último en el decathlon, el artemiseño Yancarlos Hernández (7068) demostró potencialidades a los 17 años, a los 18 años (6910) y a los 19 años (7439), así como el camagüeyano Raydel Tasé (7272), a los 18 años.

Aquí están relacionados algunos de los atletas (M) que lograron rendimientos sobresalientes en sus respectivas pruebas, en un próximo trabajo, abordaré lo ocurrido, entre las damas.

(*) Lorenzo R. (1996) “..el talento…es la integración entre las habilidades por encima del promedio, la alta creatividad y el alto compromiso para la tarea…”

(**) Fidel Castro Ruz, en la inauguración de la EIDE Mártires de Barbados, La Habana, 6 de octubre de 1977.

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