Por: Eyleen Ríos

Mientrasel atletismo anuncia el regreso de las competiciones en agosto, y el velocista estadounidense Christian Coleman ocupa titulares por saltarse controles antidoping, en Cuba se adelantan estrategias para el retorno a la normalidad en un Estadio Panamericano que añora el bullicio de su gente.

Sobre el tema conversó con JIT la comisionada nacional Yipsi Moreno, quien aseguró tuvieron en cuenta varios aspectos para planificar el “futuro” e intentar la puesta en forma de los atletas lo antes posible, sin violar etapas y con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021.

«La decisión no depende de nosotros, pero trazaremos todas las variantes posibles una vez la dirección del Inder oriente los pasos y medidas a seguir», confirmó Yipsi, quien junto a su equipo técnico valora los diferentes escenarios a enfrentar tras el fin del aislamiento impuesto por la COVID-19.

Para mayores contratiempos, el desarrollo de la pandemia no ha sido parejo, así que mientras Europa y Asia retoman las actividades casi normalmente, América figura como nuevo epicentro de la enfermedad y no pueden adelantarse los pasos propios de la recuperación o desescalada.

«Hicimos una primera planificación desde junio o julio, al menos con los clasificados olímpicos. Tenía como intención crear una base sólida para después, entre septiembre u octubre, enfocarnos en la preparación directa para participar en competencias preparatorias y tratar de sumar otros clasificados», explicó la campeona olímpica del lanzamiento del martillo en Beijing 2008.

La realidad ha variado esos planes y alargado algunas fechas, priorizando a los 14 cubanos con marcas olímpicas y a otros que pueden obtenerla. Por suerte, no será hasta el primero de diciembre venidero que reabra el periodo para fijar registros con vistas a Tokio.

El acertado aplazamiento de esa etapa, decretado por la World Athletics hace semanas, ofrece más tiempo para lograr la puesta en forma óptima y competir en pos de los cupos.

«Nos  gustaría poder contar cuando sea posible, en algunas de las fases de la recuperación, con nuestros juveniles más aventajados, ya que varios garantizarán los resultados en los Juegos Centrocaribes de Panamá 2022. También porque pueden incluirse en los juegos olímpicos», reflexionó con la mirada más allá de lo inmediato.

Por lo pronto, los cubanos no podrán insertarse en los mítines anunciados para mediados de agosto, pues no estarán en condiciones de competir y no tiene lógica apurar etapas en una campaña sin grandes eventos globales.

«Si comenzáramos en agosto o septiembre haremos la preparación con vistas a Tokio en 2021: un primer macrociclo con adecuaciones para compensar el tiempo inactivo, pero con sus confrontaciones y la posibilidad de participar en el certamen mundial bajo techo de Nanjing, en marzo», detalló.

«Luego tendríamos la Copa Cuba y desde ahí un segundo macrociclo más especial y específico, dirigido a lo competitivo, con paradas de la Liga del Diamante, el World Tour y otros eventos. Todo sin descuidar las medidas higiénicas y otras que se tomarán en el futuro», aseguró.

Lo cierto es que por el momento todo se mueve en el plano teórico, a falta de confirmación sobre cuando regresará la concentración al Estadio Panamericano. Tampoco puede asegurarse si retornarán todos los atletas o solo los estratégicos, un tema que pudiera esclarecerse este viernes en la Mesa Redonda, cuando intervenga el presidente del Inder Osvaldo Vento Montiller.

De momento, el atletismo cubano ha marcado sus estrategias y sigue con atención los panoramas nacional e internacional.

Las discóbolas Yaimé Pérez y Denia Caballero, el saltador de longitud Juan Miguel Echevarría, la pertiguista Yarisley Silva y los triplistas Jordan Díaz y Liadagmis Povea figuran al centro de la planificación, pues están llamados a protagonizar la faena de la Isla en el nuevo Estadio Olímpico de Tokio.

Tomado de Cubahora

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