Por: Rafael Pérez Valdés / Cubahora

La idea, todavía calientica, resulta espectacular. Y lo es tanto que dispara muchas preguntas. Una de ellas, solo para elogiar la iniciativa, es… ¿cómo no se pensó en ella antes? Pero, bueno, eso es algo que escribimos solo de pasada. En realidad no es el blanco al cual pensamos apuntarle ya sin demora.

Sí, es hora de quitarse en señal de respeto el imaginario sombrero ante esa idea calientica y espectacular. La iniciativa se aplicará a partir de los ya cercanos Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (viernes 24 de julio al domingo 9 de agosto). Y es que cada nación podrá llevar dos abanderados (un hombre y una mujer).

Ha sido un “jonrón con las bases llenas”, por usar un término del béisbol, nuestro deporte nacional, el dado por el Comité Olímpico Internacional (COI) en su bello propósito de favorecer la igualdad y la visibilidad de las féminas en el deporte.

El presidente del COI, el ex esgrimista alemán Thomas Bach, dio a conocer esa noticia el pasado miércoles, y lo hizo con una invitación motivadora: “Animamos a todos los comités olímpicos nacionales a que hagan uso de esta opción”.

Y nos parece que el revuelo va a durar con mucha fuerza, al menos, hasta que se apague el pebetero en Tokio.

SIN DUDAS…

Antes de la noticia el luchador Mijaín López iba a ser nuestro incuestionable abanderado.

¡Es campeón olímpico de Beijing 2008!

¡De Londres 2012!

¡De Río 2016!

¡Y candidato de mucha fuerza a serlo en los de Tokio 2020!

Sería, ojalá la consiga, una hazaña que no ha logrado ningún luchador.

Pero hay más:

Mijaín López, del estilo grecorromano, en la división de más de 130 kilogramos, rompería así el abrazo que tiene con el fallecido exboxeador Teófilo Stevenson en ser los cubanos que más veces han portado nuestra enseña nacional en las inauguraciones de los Juegos Olímpicos (ambos con tres).

Mijaín ha sido también imponente en Campeonatos Mundiales, en los cuales ha archivado cinco medallas de oro y tres de plata. Las coronas las obtuvo en Budapest 2005, Bakú 2007, Herning 2009, Moscú 2010 y Tashkent 2014. Y las de plata en Guangzhou 2006, Estambul 2010 y Las Vegas 2015.

(Y aprovechamos, honor a quien lo merece, para recordar que Stevenson resultó invencible en los de Múnich 1972, Montreal 1976 y Moscú 1980).

¿Y SIN MISTERIO?

Bueno, ya pensamos que tenemos al abanderado; nos falta la mujer…

Y no vamos a tratar de buscar una bola de cristal.

Ni a conseguir prestada la lupa de Sherlock Holmes, el famoso detective de novela creado por Arthur Conan Doyle.

Y tampoco vamos a descubrir el agua tibia, pues ya muchos seguro han pensado en ella.

Para esa mezcla de responsabilidad y honor parece como anillo al dedo la judoca Idalys Ortiz, quien también tiene en su poder tres medallas en Juegos Olímpicos (una de cada color). Bronce en Beijing 2008, oro en Londres 2012, plata en Río 2016. Ah… candidata fuerte también al podio en los de Tokio 2020.

Y en mundiales, compitiendo en la división de más de 78 kilogramos, ha conquistado dos de oro, dos de plata y cuatro de bronce. Las doradas en Río de Janeiro 2013 y Chelíabinsk 2014. Las de plata en Bakú 2018 y Tokio 2019. Y las de bronce en Rotterdam 2009, Tokio 2010, Astaná 2015, Marrakech 2017 (esta última en la categoría abierta).

Entonces… ¿hace falta molestar a Sherlock Holmes?

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