En medio de una transición política tras la victoria de Alberto Fernández sobre Mauricio Macri en las elecciones argentinas, el próximo 23 de noviembre el Estadio Nacional de Santiago en Chile vibrará de emoción con la final de la Copa Libertadores de América.

Bien necesita este continente, tan revuelto en lo político y social, distender tensiones mediante algo tan amado como el fútbol. Ya desde la semana pasada se conoce que River Plate y Flamengo, luego de vencer a Boca Juniors y Gremio respectivamente, animarán el esperado partido.

En el caso de los Millonarios, a pesar de perder el partido de vuelta en la Bombonera con los Xeneizes 1-0, descansaron en el los dos tantos conseguidos en la ida para salir airosos.

De esta manera se consolidó una racha de paternidad de River contra Boca a nivel internacional. En los últimos seis años los han eliminado en cuatro competiciones latinoamericanas: la Sudamericana de 2014, y en las Libertadores de 2015, 2018 y 2019.

El hecho de que la Mitad más Uno no obtenga un título extra nacional desde la Recopa de 2008 dispara las alarmas institucionales por lo que se habla de un cambio de entrenador. Diego Maradona, Martín Palermo y Ricardo Gareca suenan para ocupar ese cargo. Está pendiente la elección del presidente del club el 8 de diciembre y la continuidad de Nicolás Burdisso como director deportivo.

En la presente Superliga Argentina, Boca marcha en el primer lugar, River en el sexto. Esto hacía presagiar un ligero favoritismo azul y dorado, sin embargo cuando vamos a fondo observamos que en 10 encuentros Boca ha marcado igual número de goles, mientras los Millonarios han hecho 22. Parece que los Zárate y los Tévez andan con la pólvora mojada.

La victoria de 2018 en Madrid no ha dormido en los laureles a los de Marcelo Gallardo, sino que les ha motivado para continuar batiéndose, cosa que no siempre sucede.

Gallardo tendrá que advertir a la selección nacional para que sus futbolistas no sean convocados y así lleguen con la menor cuota de cansancio posible a territorio chileno. Ha logrado crear un grupo muy compacto, capaz de combinar la entereza con la destreza de juego. Resultará fundamental para él que Santos Borré, Nicolás de la Cruz, Ignacio Fernández, entre otros, puedan hacerlo lo mejor posible.

Tendrá delante un rival complicadísimo: un Flamengo que en mi opinión llegará en mejor estado de forma. Con una amplia ventaja en la Serie A de Brasil (que transcurre en sus jornadas finales), podrán rotar jugadores sin estar tan preocupados.

En la semifinal ante Gremio, después de empatar 1-1 en la ida, golearon 5-0 en la vuelta. Cuentan con el máximo artillero de la Libertadores Gabriel Barbosa alias Gabigol (7 tantos), y con el máximo asistente Bruno Henrique (5).

Otro los pilares en el esquema de Jorge Jesús constituye el “Cocho” De Arrascaeta, centrocampista cerebro del Mengao. El uruguayo de 25 años lidera las asistencias del torneo local con 8 y solo sus compañeros nombrados anteriormente superan sus 11 goles.

Sin lugar a dudas, este Fla vive un gran momento como para romper su sequía en una competición que no ganan desde 1981 cuando derrotaron al Cobreola de Chile.

Aunque los brasileños rubrican una temporada de ensueño, este comentarista siente en lo profundo que la historia de un River Plate inspirado les puede pasar por encima.

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