Por: Lilian Cid Escalona/ Especial para Cubahora

Dailin Belmonte es una guerrera. Ha luchado contra todo – y contra todos-  para sostenerse como atleta de alto rendimiento y pelear por alcanzar sueños, desde su particular trinchera. Sus sueños, esos que necesariamente entrañan un espíritu inquebrantable de superación, la llevaron a unos Juegos Olímpicos, y la han sostenido como referente; cuál oasis, dentro del desértico panorama de las pruebas de largo aliento en nuestro país.

En la mañana del próximo sábado 27 de julio, Dailin asumirá el reto de unos terceros Juegos Panamericanos en los que el calendario le ha impuesto ser de las primeras cubanas en competir cuando tome parte, junto a Yudileyvis Castillo- en la Maratón de los XVIII Juegos Panamericanos que organiza Lima, Perú.

– ¿Cómo visualizas el circuito?

– Aun no lo he visto completo, pero me han dicho ya que es bastante plano…

Según relata desde la sede Eyleen Ríos, enviada especial de JIT, se ha diseñado un recorrido desde la avenida Arequipa, buscando el centro de la ciudad y con momentos por los distritos de Miraflores, San Isidro, Lince y Jesús María. Se retornará por la propia vía principal y entrarán en la ruta la avenida Pardo, los malecones de la Reserva y Cisneros, y las avenidas Armendariz y Larco, para una meta situada en el mismo Parque Kenney. Un trazado complejo, sobre todo por el clima que impera en la capital peruana por estos días.

– En pruebas como esta, superarse es lo más importante. ¿Cuáles son tus aspiraciones?

– Esa es la premisa. Yo quiero mejorar mis resultados porque esa es la clave cuando compites contra ti mismo. Con esa idea asumo esta carrera, luego ya veremos los resultados. Solo quiero asegurar que daré todo en cada kilómetro.

– Hace frío. ¿Cómo te sienta?

– Si, hace frío, pero pienso que no me haga mal. La temperatura fresca te ayuda.

Si bien estas pruebas requieren de una preparación física encomiable, entiendo que el factor psicológico puede ser fundamental ¿En qué piensas para dejar atrás tantos y tantos metros y no ceder en el empeño de llegar al final?

Me gusta aferrarme a pensamientos lindos. Suelo pensar lo que he sacrificado, en las personas que me apoyan siempre y en mi capacidad de responsabilidad para asumir los retos.

Llegar a moldear tu mente para este tipo de pruebas lleva tiempo, pero, sobre todo, lleva amor. Tienes que amar lo que haces, y como mi deporte me gusta tanto, hay muchas veces que corro y no me doy cuenta de que lo estoy haciendo; ni de mi me acuerdo. Cuando reacciono ya han pasado muchos kilómetros. Esto también es parte del entrenamiento. Creo que no sabría explicarlo mejor (risas).

Las andanzas de Dailin en estas lides comenzaron en el 2011. En Guadalajara, cuando rozó el podio al ser cuarta con 2:43:39 horas. Cuatro años más tarde, en Toronto, no pudo finalizar la prueba y se retiró de la competencia a la altura del kilómetro 25.

Esta prueba se incluyó – para las mujeres- en el programa de la cita regional en la edición disputada en Indianápolis en 1987, y Cuba ostenta un título gracias al supremo esfuerzo de Mariela González en Río de Janeiro 2007. Aunque la propia Mariela (plata en Santo Domingo 2003), como Maribel Durruthy (Bronce en Indianápolis 1987 y Plata en La Habana 1991 ) y Emperatriz Wilson (Bronce en La Habana 1991) han subido al podio.

– Estarás entre los primeros cubanos que compiten y abres el atletismo junto a Yudileyvis Castillo. ¿Un reto extra?

– Siempre compromete, pero estoy preparada, tanto física como psicológicamente, para asumir la responsabilidad. Estamos aquí para dar lo mejor de nosotros.

La marca personal de la santiaguera Dailin Belmonte es de 2:38:08 horas, y data de 2012 durante su debut en los Juegos Olímpicos en Londres. Es, de hecho, la única vez que ha corrido por debajo de las 2h y 40 minutos en toda su carrrera.  Este año muestra un crono de 2:44:56, conseguido en Rotterdam durante el mes de abril y para acceder al podio de esta occasion tendría que apelar a sus mejores rendimientos pues la convocatoria muestra varias rivales de excelente nivel en el área.  

Dicen que la vida premia a los perseverantes. Por ello el solo hecho de verlas contender en el país andino es, por sí mismo, un acto de valentía y fe. Y re-correrán Lima llevando nuestra isla por bandera. Lucharan contra sí mismas, aupando voluntades para consumir esos 42195 metros que conforman un circuito oficial de una modalidad que es parte indispensable en la historia del olimpismo

Masita, por cierto, también es una guerrera. Curtida en mil y una de estas batallas de fe. Supongo que algún día finalmente lograré hacerle la encerrona…

Facebook Comments