Por: Rudens Tembrás/ Jit

No recuerdo haber entrevistado antes a un colega del periodismo deportivo. No ha habido, no hay, mayor complejo en eso, solo que las historias preferidas provienen casi siempre de atletas, entrenadores, federativos…

Sin embargo, cuesta resistirse a las vivencias, anécdotas y el pintoresco andar del cienfueguero Primitivo González Prado, quien a los 58 años de edad se estrena en una cobertura internacional del nivel de los XVIII Juegos Panamericanos de Lima 2019.

Asiste como justo reconocimiento a su labor diaria en la atención al deporte en la base, desde la Perla del Sur, y como resultado de una invitación realizada por la máxima dirección del Inder.

Asume la oportunidad como un reto profesional y un gran compromiso, aunque afirma campechanamente que hará lo mismo de todos los días: trabajar, poner el extra, “meter” el cuerpo, buscar la mejor arista posible y disfrutar, aunque apenas duerma una hora por jornada.

Se trata de un hombre caricaturesco, y para creerlo basta saber que se ha casado y divorciado un total de 10 veces, tiene esa misma cantidad de nietos y seis hijos.

También que hace 17 años se cayó de una placa, en medio de una empinada de papalotes familiar, y estuvo más para allá que para acá durante semanas. Sin embargo, en una onda parecida a la de Ruperto Marcha Atrás, despertó un mes y siete días después sin poder recordar nada de lo sucedido, para su suerte la verdad.

Primitivo es un primitivo, como él mismo dice. Valora las esencias de la vida y la profesión, respeta los fundamentos de las cosas y quiebra permanentemente los protocolos. Es un guajiro natural, cuyo credo principal es el trabajo.

Se sabe las mañas de esta profesión y por eso “marca” casi todos los días en el Noticiero Nacional Deportivo, lo que beneficia sobremanera al deporte cienfueguero y le ha granjeado popularidad y reconocimiento a nivel de país.

Comenzó como corresponsal voluntario de Tele Cubanacán y luego estudió periodismo en la Universidad de Oriente, gracias a un curso de habilitación promovido por la Unión de Periodistas de Cuba.

Siempre ha estado vinculado a la televisión, como periodista de temas generales o más especializado en deportes. ¿Cómo es la cosa…?

«Un reto tremendo. Siempre ando buscando información, hallando la manera de hacer las coberturas, fajado para que me den la cámara y el carro. Defiendo mi tema a toda hora, pues en una provincia si el deporte está bien, la política está bien», afirma a una velocidad de palabras que dificultad la comprensión.

«La clave está en los valores noticias que promovemos», sostiene antes de declararse fan de la pelota, el remo, el canotaje, el judo y el bádminton.

Para sorpresa mía, y ya avanzado el diálogo, Primitivo me alerta de que ya cubrió unos Juegos Panamericanos anteriores… los de La Habana 1991.

«Me tocó el remo. Fidel (Castro Ruz) estuvo cuatro veces allí. Y también pasé por la natación, evento al que también asistió el Comandante en Jefe», contó antes de adentrarse en detalles de lujo.

«Fidel fue a premiar a Ismael Carbonell, que como él es de Birán, y le preguntó jocosamente de qué manera había aprendido ese deporte si en su pueblo natal no se practicaba.

»En la natación, tras la primera medalla de oro de Cuba en estas lides, ganada por Mario González, le pedí una entrevista y me dijo amablemente que venían otras competencias a las cuales prestar más atención. En respuesta a ese comentario le pregunté si consideraba que en aquel instante había algo más trascendental que la hazaña que había acabado de suceder. Me dijo que no, humildemente, y ofreció sus consideraciones», recuerda emocionado.

Nuestro diálogo volvió irremediablemente a su diario quehacer… «En Cienfuegos se están haciendo cosas importantes como la reparación de las instalaciones. Impresiona que siendo una provincia tan pequeña y con limitada infraestructura, esté entre las mejores en los Juegos Escolares», expresa orgulloso.

«Los grandes atletas no salen de una probeta, se forman allá abajo con el trabajo de activistas y profesores. Esas historias, esos protagonistas, me interesan mucho porque sostienen el movimiento deportivo cubano», asintió antes de reiterar el orgullo por llevar ahora nuestras cuatro gloriosas letras en su pecho.

Facebook Comments