Reynier Batista no es periodista, pero su vida ha estado ligada al deporte desde que recuerda. Por eso, pese a que transitó por en otra dirección, se las agenció para reencontrarse con los deportes, y dedicarse a la narración y el comentario, que son su pasión.

El guajiro, como le dicen debido a su origen, se ha hecho su espacio a golpe de sacrificio y hoy es una voz habitual en la emisora capitalina C.O.C.O y una cara frecuente en Telerebelde, los espacios deportivos de Cubavisión Internacional y  el Canal Habana. Como un todoterreno que, aunque prefiere la pelota, es capaz de describir cualquier actividad deportiva desde la que involucre a niños en los Juegos Escolares hasta las profesionales de mayor rango.

Reynier Batista Morales es tunero y lleva con orgullo el terruño conocido como Santa María 2 en el municipio de Puerto Padre, donde nació. No hay tribuna en que diserte donde no reconozca sus orígenes y habla sin problemas del trabajo que ha pasado para llegar hasta este punto de su carrera profesional en los medios de comunicación.

“Mientras estudiaba en el Pedagógico – porque es Licenciado en Educación con especialización en la Enseñanza Primaria- me vinculé a la Radio Base de la escuela y me encargaba de todo lo que tenía que ver con la divulgación. Con esto me acerqué a la radio y a Radio Victoria, allá en Las Tunas”

Esta relación le permitió conocer del curso de Narrador y Comentarista-Deportivo e hizo su solicitud. Al tiempo fue convocado para hacer las pruebas pertinentes y fue aprobado por Albert Blanco, Hiram Sánchez y Dubler Vázquez para dicho curso.

Poco más de un año estuvo capacitándose y cuando concluyó sus estudios empezó a buscar oportunidades. En Radio Chaparra (Emisora comunitaria del municipio Jesús Ménedez), Radio Libertad (Puerto Padre) y en el Canal Azul (Puerto Padre) dio los primeros pasos, llegando a tener en este último un espacio propio llamado Cita Deportiva.

En el año 2012, Reynier Batista se aventura con la capital. Dejó atrás un puesto titular como narrador del béisbol en la emisora provincial de Las Tunas, lo que constituye el “techo” para cualquier exponente del periodismo deportivo en provincias.

“Vine a La Habana a apostar por el futuro. Creo que la vida me ha premiado. El camino no ha sido fácil y no solamente aquí en La Habana; si te soy sincero, pasé más trabajo en Las Tunas.”

“Yo soy 100% tunero, de hoy y de siempre, porque yo crecí con la afición por el equipo de Las Tunas. Verlos ganar es lo más grande, porque he ido con Las Tunas siempre, desde que era un equipo sotanero y ser parte de este acontecimiento es como un sueño hecho realidad”. “También te aclaro que siempre fui seguidor de Industriales, cuando era niño se seguía a uno de los cuatro grandes y los Azules siempre fueron los míos”

¿Crees en la imparcialidad por la que se aboga para ejercer esta profesión?

Entiendo que amar esta profesión, o el deporte en general, es la génesis de todo. Si no tienes un equipo, nunca vas a dedicarte a seguir el deporte. Sin embargo, mientras más alejado estés de la pasión, mejor profesional vas a ser, porque la clave es desterrar ese “amor” de tus juicios profesionales.

Hoy en día es lamentable escuchar a las personas, decir, por ejemplo, que todo lo que hace Cristiano y el equipo en el que juegue está mal, solo por el hecho de que quien emite el juicio es simpatizante de Messi, o viceversa. Entiendo que debemos agradecer por ser parte de una época donde ellos son los referentes en el fútbol…

¿El deporte cubano actual?

Creo que Cuba es una potencia del deporte. Lo es porque no debemos separar sus logros, los que ganamos desde dentro y lo que hacen los miles de deportistas y profesionales cubanos que tienen éxito alrededor del mundo. Todos son logros del deporte cubano y su matriz de enseñanza. Hay que dejar de ver a una Cuba dividida; Cuba es Cuba, y estés donde estés eres cubano y tienes que representar a tu tierra.

Reynier Batista recuerda con cariño su primera narración, que se transmitió por Radio Libertad y describió un partido de un torneo inter-barrios del norteño municipio tunero. Tampoco se arrepiente de la manera que describió un cuadrangular de Yandy Díaz, hoy jugador de la MLB, como un batazo a la zona del jardín central en el Estadio Hermanos Ameijeiras de Puerto Padre, porque de este suceso, que considera de los mayores errores que ha cometido, sacó lecciones que le han valido para profesionalizar un poco más su accionar.

Es un guajiro feliz, el guajiro de los deportes. El que no para de estudiar porque entiende que tiene mucho por aprender y una carrera que consolidar. Un hombre que no descansa, al tiempo que agradece -a la vida- haberle señalizado un camino marcado por la sensación de haber estado tantas veces en el momento y en el lugar indicado.

Entrevista completa de Reynier Batista

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