Yoandy Leal fue convocado por el técnico brasileño Renan Dal Zotto para integrar la selección nacional del gigante sudamericano de cara a los próximos compromisos internacionales de un equipo que mira a la Liga de las Naciones, Juegos Panamericanos, Sudamericano, Pre-olímpico y Copa del Mundo, en el año que antecede los Juegos Olímpicos donde acudirá en defensa de su título.

 El cubano que acaba de coronarse campeón de Europa con su club el Lube Civitanova tiene una historia de éxito en el voleibol de aquel país, cuando se destacó en el equipo del Cruzeiro, club que defendió hasta el año pasado en la Superliga.

Leal es el primer jugador extranjero en actuar en la prestigiosa selección nacional brasileña, y el reto le produce sentimientos encontrados. Según la entrevista que divulga Diario Folha de Sao Paulo, el cubano admite sentir una especie de miedo de no llegar a ser bien recibido.

«Creo que me tratarán bien, como un jugador que está defendiendo el país, pero lo que siento ahora es eso, tengo miedo de no ser bien recibido», afirmó al periodista Daniel E. de Castro vía telefónica desde Italia.

«Pero tengo que afrontar las consecuencias y mostrar que puedo ayudarles a ganar los títulos” –sentenció.

Leal llegó a Brasil en 2012 y se nacionalizó en 2015, sin embargo, ha tenido que esperar cuatro años para poder ser elegible para la selección nacional, debido a las normativas que en ese sentido determina Federación Internacional de Voleibol (FIVB).

¿Cuál fue su reacción al saberse convocado por Brasil?

Estoy muy feliz de que me tengan en cuenta y por poder jugar en la selección; llevo cuatro años esperando por ello.

¿Cómo usted cree que le recibirá el resto del grupo de atletas?

Estoy un poco nervioso, no sé cómo voy a ser tratado por los jugadores. Tengo un pensamiento un poco negativo ahora. Creo que voy a llegar allí y me tratarán bien, como un jugador más de los que está defendiendo al país, pero ahora mismo siento un poco de miedo a no ser bien recibido.

Se sabe que hay jugadores que no aprueban su convocatoria, aunque no se haya hablado abiertamente del tema.

Tengo miedo justamente de personas que no hablan de eso me tratan de forma diferente. Ese es mi gran miedo. Pero todos los jugadores que están en la selección ahora son buenos y creen que puedo jugar bien con ellos. He jugado con varios en el Sada Cruzeiro y tenemos buena relación.

Es cierto que es la primera vez que un jugador extranjero es llamado a la selección brasileña y no sé cómo van a ver esa situación, pero es un hecho que es real y hay que enfrentarlo. Quiero mucho jugar, así que tengo que hacer frente a las consecuencias y mostrar que puedo ayudarles a ganar los títulos.

¿Has pensado en las sensaciones que experimentarás al escuchar el himno brasileño en competiciones?

La bandera brasileña ahora es la mía también. Yo me sé la primera parte del himno, creo que es la parte que se saben la mayoría de los brasileños. Cuando fui a hacer el proceso de nacionalización en Belo Horizonte tuve que cantar el himno.

Al principio tenía que cantar el himno completo, pero cante la primera parte y el jurado dio por sentado que me sabía el resto…[risas].

Esta convocatoria llega en el mejor momento de su carrera, después de conquistar el título italiano y el de la Champions League.

Pensé que el mejor momento para sumarme era el año pasado, cuando existió aquella confusión. Aquel era un momento perfecto, por ser mi último año jugando en Brasil Pero estoy feliz de poder jugar ahora, después de haber sido campeón nacional en mi primer año en Italia. Mi carrera está en un momento importante, y ahora podré volver a jugar por una selección a un nivel altísimo.

Otros atletas cubanos defienden los colores de otras selecciones, por ejemplo, Italia (Osmany Juantorena) y Polonia (Wilfredo León).

Al principio no queríamos hacer eso, queríamos jugar por la selección cubana, pero debemos aprovechar la oportunidad de defender a otras selecciones. La sensación de jugar con los compañeros siempre va a ser buena, estoy feliz de que varios cubanos hayan conseguido jugar por otros países.

¿No le entristece saber que Cuba pudo haber formado un gran equipo?

 Queda esa sensación. Somos cubanos, allí nacimos y allí nos formamos, pero no ha sido posible representar al país. Entonces ahora tenemos que jugar por otro país, que ha confiado en nosotros como ciudadanos, y tenemos que defenderlo al 100%. No pienso más en Cuba, sólo pienso en Brasil y en lo que aprendí ahí.

¿Qué espera de los fans brasileños? ¿Piensa que desaprobarán su presencia?

Por lo que estoy viendo en las redes sociales, voy a ser bien recibido por el 90%. Algunos dicen que no puedo hablar bien el portugués y que no soy nativo de Brasil, pero en el mundo en que vivimos hoy en día ya no tienes que ser nativo de un país para defenderlo. Espero que los que no estén de acuerdo puedan cambiar de opinión, aunque no creo que son aficionados. Los aficionados de verdad saben que voy a ayudar y que no quiero tomar el puesto de nadie.

¿Cómo fue su adaptación a la liga italiana y a la forma de juego de Bruninho?

Creo que lo mejor que pudo suceder fue el poder jugar con él en Italia. Al principio tuvimos contratiempos, pero finalizamos la temporada de manera magnífica. Las dificultades con la adaptación son normales. Después de pasar años viviendo en Brasil, conocer una cultura nueva, un nivel de juego súper alto, sabía que pasaría por esa dificultad, pero al final conseguimos acoplarnos y ser campeones de Italia y de Europa.

¿Fue más fácil adaptare a Italia que a Brasil?

Fue más fácil porque ya sabía cómo funciona todo en la vida de un jugador profesional. Cuando llegué a Brasil no sabía nada de eso. Y ahora solo he tenido que centrarme en el idioma.

Yoandy Leal se presentará a la selección el 27 de mayo en Katowice, Polonia, para la primera semana de disputa de la Liga de las Naciones.