Afortunadamente tuve la oportunidad de laborar durante siete meses con atletas peruanos, específicamente en el sector de velocidad. Hoy les quiero comentar algunas de las experiencias vividas en el transcurso de ese tiempo radicando en tierras andinas.

Antes quiero expresarles la visión que tengo del atletismo peruano, la que va más allá de esos siete meses laborando en él ya que desde el año 2000, sigo los acontecimientos que se han sucedido en el campo y pista de esa nación, pues, desde esa época, como colaborador de la entonces revista Atletismo Peruano, ahora, sitio web; he tenido acceso a los principales eventos celebrados.

El atletismo peruano hoy centra sus principales resultados a nivel internacional en pruebas como, la caminata (F) y la maratón, en ambos sexos, pero en décadas anteriores hubo atletas en el sector de velocidad, que sobresalieron, como es el caso de Fernando Acevedo y Edith Noeding, ambos medallistas panamericanos y participantes en varios Juegos Olímpicos. Otro con menor relevancia, pero que también marcó hitos en pruebas con poco desarrollo fue, Ricardo Valiente, en salto de longitud y triple.

Con el paso de los años, el campo y pista peruano, ha ido encontrando su propia identidad, tal vez marcado por la idiosincrasia de los nacidos en esa región del continente, por lo que, en la actualidad, sus mayor destaque se produce en las pruebas de fondo y caminata, no siendo así, en aquellas que inicialmente lo dieron a conocer al mundo.

En el aspecto organizativo, las principales actividades están regidas por la Federación Deportiva Peruana de Atletismo, ente a la que están afiliadas las diferentes ligas y clubes, encargados de la práctica del atletismo. No tienen implementada la estructura de Equipo Nacional, conformándose este, en dependencia del evento foráneo que se avecine, para lo cual implementan un sistema de marcas mínimas por categorías y sexos.

Para contribuir al desarrollo del atletismo en el extenso territorio de este país, el Instituto Peruano del Deporte (IPD), creó hace aproximadamente una década, varios pequeños centros regionales denominados Centro de Entrenamiento de Alto Rendimiento (CEAR), ubicados estos en Arequipa, Iquitos, Huancayo; Cusco e Ica, algunos dedicados solo al atletismo.

Ahora, quiero referirme a algunos detalles sobre la práctica del atletismo en Perú, país que, como la totalidad de las naciones sudamericanas, el fútbol es el deporte predominante, globalizando los recursos financieros, económicos y logísticos, concentrando, además, en su función todos los medios de comunicación disponibles.

Lo anterior unido a que, el deporte en sentido general, no es una actividad profesional propia, propicia que su práctica sea ocasional, destacándose, sobre todo, en las edades colegiales, entre los 14 y 19 años. Luego, algunos de los que logran rendimientos superiores, continúan su carrera deportiva, pero la mayoría abandona esta actividad.

Otros detalles que opacan la práctica del atletismo y de otros deportes es que, al no ser considerada una actividad profesional, los salarios son muy bajos y las personas que se dedican a la enseñanza deportiva lo hacen como una segunda o tercera opción laboral. Los horarios en los colegios tampoco permiten extender las sesiones de entrenamientos, más allá de dos horas al día, haciendo imposible la aplicación correcta de las cargas planificadas para una jornada.

En el aspecto de atención a los atletas, poseen el Programa de Ayuda al Deportista (PAD), pero este no logra cubrir las principales necesidades que presentan, además, de estar diseñado, solo para los que logran medallas en eventos internacionales. Solo, sí obtienen resultados relevantes y logran atraer a algún patrocinador, pueden dar 
continuidad a su carrera deportiva.

Por lo apreciado a lo largo del tiempo que llevo siguiendo al atletismo peruano y confirmado con mi presencia en esas tierras andinas, tengo la visión de que el atleta originario de ese país, puede sobresalir en las especialidades de fondo, caminata y en menor grado, en las pruebas de velocidad y saltos horizontales. Una mirada a este territorio andino, nos puede mostrar el destaque de las especialidades atléticas, según las diferentes regiones, así, en Arequipa, Cusco, Huancayo, Huancavelica, Junín, Puno, Chilca, son propicias para las especialidades de fondo y caminata, mientras que 
Ica, Iquitos y Lima, se caracterizan por ser cuna de velocistas. Por otra parte, en Lima, por ser la capital y estar centradas las mejores condiciones de entrenamiento, incluido la fuerza técnica más calificada, facilita la aparición de los mejores exponentes en pruebas 
que requieren de una mejor condición técnica (saltos verticales y algunos lanzamientos), aunque estos últimos, con mucho menor destaque en eventos foráneos.

En este aspecto quiero expresar, que tuve la oportunidad de asistir a dos zonales de los Juegos Escolares, por tanto, observar una amplia población atlética en las edades, entre los 11 y 17 años. Me impresionaron gratamente los atletas procedentes de Chincha, región donde en el pasado se produjo el mestizaje de europeos, africanos y nativos, el que ha predominado hasta el presente. Ese territorio es prolifero en la aparición de jóvenes talentos, que pueden llegar a destacar en las pruebas de velocidad y saltos horizontales, pero varios factores se conjugan en su contra, como es la carencia de  
entrenadores capacitados, no tener organizada una liga de atletismo, así como, encontrarse a unos 200 kilómetros de Lima y a 100 de Ica, les imposibilita asistir a los eventos que se convocan en esas urbes.

Los chinchanos conscientes de sus condiciones innatas para las pruebas de velocidad, han creado un programa que incentiva la participación de los chicos y chicas en competencias de esta especialidad, denominado La Bala de Chincha, pero lamentablemente, este no trasciende más allá de las fronteras de esa ciudad.

Mi trabajo específicamente estuvo centrado en el CEAR de Ica, con sede en la ciudad del mismo nombre, ubicada a unos 300 kilómetros de Lima y a la que se accede por la Carretera Panamericana. Esta institución deportiva, contó con una matrícula de 20 atletas, la mayoría tributando a las especialidades, desde 100 a 800 metros, en ambos sexos.

A diferencia, de cómo se hace en Cuba, donde existe cierta especialización a la hora de enfrentar el proceso de entrenamiento, allí un entrenador, por lo general, lo asume todo, agregando a esto, que existen pocos profesionales dedicados al atletismo. En el CEAR 
asumí la preparación, tanto, de los velocistas, cómo, de los vallistas y mediofondistas, con la colaboración del entrenador peruano Joel Santa Cruz, todo un reto, pero salimos adelante.

Participé, salvo en el Campeonato Nacional de Mayores, en todas las competencias incluidas en el calendario de la FDPA para el año 2016, incluido el Campeonato Sudamericano para menores de 23 años. Estos eventos, en lo que pude apreciar, constituyen todo un acontecimiento, movilizando a la gran mayoría de la familia del atletismo en el país.

Constan de muy buena asistencia de atletas, sobre todo, en las pruebas de fondo, medio fondo y velocidad, no siendo así en las especialidades que requieren de un dominio del entramado técnico, los lanzamientos y saltos.

Entre los logros obtenidos en ese corto período de tiempo, destacan en lo individual, el aporte de cuatro atletas a Campeonatos Sudamericanos, dos, al menor de 23 años, realizado en Lima y dos, al menor de 18 años, celebrado en Concordia, Argentina. En el Nacional Menores de 18 años (cadetes) Ica conquistó el tercer lugar, entre más de 32 ligas, con el aporte de tres títulos y tres preseas de plata. En el Nacional sub 23, mis atletas conquistaron tres medallas de oro y una de bronce. En la Copa Nacional, lograron una presea de cada color, mientras que, en los Juegos Escolares Nacionales, obtuvieron una medalla de oro y una de bronce.

En el aspecto individual, logré que atletas cómo, Miguel Carreño (400 con vallas), Roberto Saavedra, Francisco Vizarreta y Rosa María Campos (400 metros), Renato Pineda (100 metros), Nabie Sánchez (200 metros), Sebastián Cossar y Fabia González (100 y 200 metros) y Sherly López (bala y jabalina), mejoraran sus marcas personales.

Como pueden observar, en materia deportiva, existen muchas diferencias entre lo que tradicionalmente realizamos acá en Cuba y lo que se hace en Perú y en la mayoría del resto de los países.