por: Carmen Cecilia Escobar/ MarathonRanking.com

 ¿Te has puesto a pensar que tal vez cuando sales a correr no utilices el 100% de tu capacidad pulmonar?

Sólo como un adelanto te contaremos que con la boca abierta es como corren el récord del mundo Eliud Kipchoge y también Kenenisa Bekele.

La técnica de respiración perfecta

A varios runners principiantes y también a otros con experiencia se les acaba el aire cuando corren y comienzan a sufrir una sensación de ahogo que los obliga a correr con más lentitud o, incluso, a tener que abandonar.

Eso les ocurre cuando corren a un ritmo mucho más rápido de su capacidad y, también, suele pasar porque respiran incorrectamente.

En primer lugar tienes que olvidar la creencia de que solamente se inspira por la nariz y se exhala por la boca. De esta manera podrás reaprender a respirar.

Cuando corres necesitas que a tu organismo entre la mayor cantidad de oxígeno posible.

Respira con el diafragma

Al correr tienes que respirar profundamente desde el estómago y no desde el pecho, ya que es la forma para que tomes una mayor cantidad de aire.
Con la respiración del pecho, el aire solamente se queda en la zona superior de los pulmones y por un tiempo corto.
Cuando respiras desde el estómago, el aire desemboca en la zona baja de los pulmones y usas toda su capacidad. Esto provoca que se incremente el oxígeno que le entregas a tus músculos y, por ende, que puedas correr mucho más rápido y sin que te ahogues.

Ponle ritmo a la respiración

Una excelente manera de que te acostumbres a respirar adecuadamente y de forma controlada es inhalar y exhalar el aire teniendo en consideración la cantidad de pasos.

Si corres con lentitud puedes hacerlo cada tres pasos, es decir, 3 pasos inspirando y 3 pasos espirando. Cuando vayas incrementando la velocidad te conviene que aumentes ese ritmo y pases de 2 o 3 pasos para tomar aire y otros 2 para exhalarlo.

Pero, no debes olvidar que lo más relevante es que la respiración la realices desde tu estómago para así aprovechar toda tu capacidad pulmonar.

Para que aprendas a respirar con el diafragma

Acuéstate boca arriba y coloca un libro liviano en tu estómago. Luego, respira profundamente y desde el diafragma. Si lo estás haciendo correctamente deberías ver que el libro sube y baja.
Trata de exhalar todo el aire de los pulmones. En un comienzo puede que te cueste llevar este ejercicio al running, sin embargo con la práctica constante te va a empezar a salir muy naturalmente