Echevarría jumps 8.92 in Copa Cuba in Havana

Luego de unos días casi tranquilos, tras el cierre de la Copa Cuba y del primer macrociclo de la preparación que mira a los Juegos Panamericanos de Lima, el atletismo cubano reasume poco a poco la actividad al este de la capital con varios compromisos por delante.

En los próximos meses continuarán las confrontaciones del equipo nacional, acontecerán bases de entrenamiento en condiciones de altura y —sobre todo— se tornará más atractivo el ambiente con el inicio de la Liga del Diamante y otros mítines internacionales.

Aunque estos últimos no deben comenzar hasta mayo, ya se habla de posibles invitaciones y en especial del seguimiento que requerirán figuras como el saltador de longitud Juan Miguel Echavarría, las discóbolas Yaimé Pérez y Denia Caballero, la pertiguista Yarisley Silva y los triplistas Jordan Díaz y Liadagmis Povea, por solo mencionar algunos.

Llamados a un mayor protagonismo, luego de lo enseñado en este inicio de año, están los velocistas Roberto Skyers, Reynier Mena y Harlyn Pérez, quienes han aportado frescura a los 100 y 200 metros planos, bajo la dirección de José Alberto Sánchez. Sin embargo, necesitarán seguir rebajando los tiempos para realmente justificar los comentarios generados a su alrededor.

Mena y Skyers protagonistas en la pista

Quebrar la barrera de los 10 flat en el hectómetro, con los 9.98 segundos que igualaron el récord nacional de Silvio Leonard desde hace 42 años, fue el mérito de Skyers en el Memorial Barrientos, pero no pudo mantener la racha al lastimarse en el certamen nacional. Incluso se perdió la asistencia al Relevo TEC de Monterrey, en México, donde Mena y Harlyn dominaron con discretos 10.71 y 10.84 segundos, respectivamente.

Tampoco fue bueno el registro de 2:03.56 minutos con que Rose Mary Almanza lideró los 800 metros planos, ni los 57.24 segundos con que Zuriam Hechevarría venció en los 400 con vallas. Similar ocurrió con su compañero Leandro Zamora, al marcar 50.54 en ese mismo evento.

Para resaltar un poco más estuvieron los 52.56 segundos de Roxana Gómez, válidos para el oro de los 400 metros planos, tiempo que le sitúa en el quinto puesto del ranking y significa lo mejor de su temporada. Mas todavía anda un segundo por encima de su máximo de por vida: 51.46.

Con el compromiso en suelo azteca concluyó la primera mitad de una programación con meta inicial en la capital peruana, entre finales de julio y principios de agosto, y luego en el Campeonato Mundial de Atletismo de Doha, Catar, en los últimos días de septiembre.

El grupo que se prepara para la cita continental es lógicamente mayor, y más allá de los intereses individuales pesarán mucho las actuaciones que tributen al propósito común de la delegación cubana.

Como balance general, esta primera etapa deja saldos a favor, entre esos la ratificación de los saltos y lanzamientos como las áreas destinadas al mayor aporte. También resalta que pese a las condiciones atípicas en que se disputó la Copa Cuba, fue grato rescatar el espectáculo del atletismo en su plaza habitual.

La pista auxiliar del Estadio Panamericano no estuvo exenta de “incomodidades”, como el fuerte viento a favor que acompañó casi todas las carreras y saltos horizontales.

Hubo marcas notables imposibles de homologar por el “detalle” del viento, como los 8,92 metros en la longitud de Juan Miguel y la secuencia estable de Povea, quien coronó el triple con 15,05 metros. Además destacó la puntuación de 6 mil 293 alcanzada por Adriana Rodríguez en el heptatlón.

Que hayan sucedido en las condiciones antes explicadas no quita mérita alguno. Incluso refuerza la teoría de que el trabajo va siendo sostenido en algunas áreas. Ahora toca despojarse de la “maldición” de alcanzar resultados fuera de los momentos claves.

Demostrar que no será así en la actual temporada; lograr que quienes tienen bien orientada su brújula continúen con rumbo fijo; y corregir la marcha de aquellos que han estado algo mal es la tarea por delante.

(Tomado de JIT)

 

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