Por: Lilian Cid Escalona y Andy Bermellón Campos/ Especial para Cubahora

Kenny Harrison es parte de la historia del atletismo mundial. Fue el segundo hombre en superar los 18 metros en el triple salto con un brinco de 18.09 metros que le valió para coronarse en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996. Harrison es también titular del orbe, dominó la especialidad en el Campeonato Mundial de 1991 disputado en Tokio, Japón.

Por estos días ha estado en La Habana, como parte de una delegación de entrenadores y jóvenes atletas estadounidenses que ha llegado a nuestro país con la meta de intercambiar con sus homólogos cubanos. Se trata de una visita coordinada por la Federación Cubana de Atletismo (FCA) y se espera que sea el inicio de una colaboración a largo plazo entre las instancias deportivas de ambas naciones.

A Harrison nos lo encontramos supervisando los ejercicios del calentamiento en el arranque de la jornada sabatina de trabajo en la recién inaugurada pista aledaña al Estadio Panamericano.

Nos sorprendió, sobremanera, lo pequeño que es, puesto que su fisonomía contrasta con la mayoría de los especialistas en esta modalidad. Sin embargo, y a pesar de no hablar español, accedió, con la jovialidad de un cubano más, a contestar algunas preguntas, agradeciendo de antemano que nos interesáramos en su persona.

—¿Por qué venir a Cuba?

—Tengo una buena relación con Cuba. Me gusta su país y me gusta su gente. Tuve la oportunidad de competir con varios cubanos y conocer sobre sus potencialidades. Soy un gran fan de sus saltadores.

—¿Qué sensaciones recuerda de sus años en la élite? ¿Cómo se siente por haber alcanzado la gloria?

—Son las mejores sensaciones, porque al ganar coronas años de mucho trabajo. En los Estados Unidos es muy complicado llegar a representar a tu país porque hay mucha rivalidad, entonces llegar allí y convertirte en campeón es lo más grande. Ser el número uno significa realmente mucho.

—Durante sus años en activo, ¿qué rival se le hizo más difícil?

—Mis coterráneos Willie Banks y Mike Conley

—¿Qué tan complicado es saltar sobre los 18 metros?

—Creo que en mis años era algo sumamente complicado de hacer, solamente dos hombres —Jonathan Edwards y yo— lo habíamos logrado hasta 1996. Willie Banks, por ejemplo, estuvo muchos años cerca y no pudo lograrlo. Creo que requiere la combinación de muchos aspectos, velocidad, técnica, habilidad para saltar, fuerza, poder y también un poco de ritmo. Es difícil alinear todos estos aspectos en un atleta y, por supuesto, también deben concentrarse para lograr un buen salto.

“Los cubanos son superdotados en este sentido, han tenido muchos atletas capaces de lograrlo. Los 18 metros no son una barrera para los atletas cubanos”.

—¿Qué impresión se lleva de estas jornadas de intercambio?

—La mejor, sin dudas. Los cubanos son muy chéveres. Todo el mundo bromea, todo el mundo sonríe, hay una comunicación excelente entre todos aquí y pueden hacerte pasar un buen rato. Si aplicamos esto al deporte y lo vemos aquí, es fantástico, porque al tener tanta conexión pueden ayudarse y aprender unos de otros.

“He tenido el privilegio de estar en muchos sitios del planeta, Suecia, Alemania, donde existen este tipo de escuelas y no dejo de estar impresionado con la pasión que derrochan acá, con un programa de trabajo muy profesional”.

—¿Cuál es el estado actual del salto triple?

—Creo que vive un momento muy bueno, hay varios saltadores increíbles que han elevado el nivel de la especialidad. Se salta fácilmente cerca de los 18 metros y esto es muy favorable, también para el espectáculo. Yo especialmente disfruto mucho de las competencias.

—¿Peligra el récord del mundo?

—Indudablemente. Creo que Taylor lo puede hacer fácilmente, si hace las cosas bien. Varios cubanos, tres o cuatro, tienen condiciones para lograrlo también. No puede ser de otra manera cuando se salta tan fácilmente sobre 17.70 o 17.80 metros.

—En los últimos años los duelos han situado a Taylor y a Pedro Pablo Pichardo como los máximos contendientes a los títulos en disputa. Para usted, ¿quién es el mejor?

(suspira)… —Tengo que ser honesto, a mí me gustan muchísimo los saltadores cubanos. Su estilo es muy bueno, tienen ritmo, es mi estilo.

—Un mensaje para quienes escogen el camino del deporte

—Que disfruten. Que disfruten lo que hacen y que se esfuercen por mantenerse saludables y enfocados en lograr sus metas.

—¿Primera vez en Cuba?

—Segunda

—Y… ¿le gusta?

—Seguro. Me encanta Cuba. Yo soy como Cuba, Cuba es un poco como yo. Hay mucha alegría aquí, música, buena comida, diversión, y, sobre todo, gente muy linda.

Traducción: Servicios de traducción Wims Group

Facebook Comments