Natalia Duco Soler es la mejor lanzadora de bala y una de las mejores atletas en la historia del atletismo de Chile. La joven se inició en esta prueba a los 14 años y de la mano de la entrenadora cubana Dulce Margarita García se adjudicó todos los récords nacionales de la especialidad, alcanzando tres participaciones olímpicas consecutivas (Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016), algo sin precedentes para una nación como esta, de discreta tradición en el campo y pista.

En julio pasado la chilena fue notificada por una violación del código antidopaje. La Comisión de Control de Dopaje (CNDC) de su país informó que la atleta había arrojado resultados positivos a GHRP-6 en una prueba realizada en el mes de abril, con lo que peligra su medalla de oro de los Juegos Sudamericanos disputados en Cochabamba, Bolivia en junio.

Este compuesto es un péptido que estimula la producción de la hormona de crecimiento. A los efectos del deporte, refuerza el sistema inmunológico y actúa como anabolizante, ayudando a mejorar la masa magra y a reducir la grasa.

En organismos que precisan la estimulación de esta hormona, muchos especialistas se inclinan por un tratamiento combinado de GHRH + GHRP-6. La fórmula reúne casi todas las condiciones para ser considerada la prueba ideal, aunque su elevado costo ha limitado su explotación.

Son sustancias exclusivas, y no es para menos, cuando se ha comprobado que sirven para casi todo. Entre sus principales funciones clasifican: la reducción de masa muscular, es un compuesto antienvejecimiento ya que reduce las arrugas, mejora la condición del cabello y de la piel, aporta calidad al sueño y favorece la recuperación, es antinflamatorio y favorece la resistencia de los huesos, la energía y la vitalidad. Tomarlo es algo así como beber el elixir de la vida, un placer prohibido, a los efectos del deporte.

Duco dijo que probaría su inocencia con la transparencia que ha caracterizado su carrera: “Actuaré dentro de los procedimientos e institucionalidad deportiva y asumiré la responsabilidad”.

En virtud de ello reconoce no haber consumido “ningún tipo de sustancia con la intención de obtener una ventaja deportiva”.

Como suele suceder, este tipo de noticias produce una reacción en cadena, y ello ha puesto en tela de juicio a la cubana García.

Se dice que la entrenadora de Duco, quien la descubrió con 15 años en la cancha del Estadio de Playa Ancha de Valparaíso y la llevó a convertirse en una de las deportistas más laureadas y representativas de las últimas décadas del deporte chileno, había sido suspendida por dopaje en la década del 1990. Acusación de la que no aparece rastro en los registros noticiosos de la época, aunque el presidente de la Federación de Atletismo de Chile (Fedachi), Juan Luis Carter, ha confirmado en una entrevista que concediera al rotativo chileno La Tercera: “Ella apareció en el listado de la IAAF cuando era lanzadora de jabalina, no es tan difícil encontrar el documento. No recuerdo bien el año, pero más o menos fue en 1998, en su última etapa de lanzadora. En ese tiempo los controles y los castigos eran menos exigentes.

”Me consta su caso, en ese tiempo yo era entrenador y me llegó el correo con el listado de los atletas sancionados”, sentenció.

Dulce Margarita García fue, en efecto, lanzadora de jabalina, y su resultado más trascedente fue el quinto lugar que obtuvo en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. También fue campeona mundial juvenil y de los Juegos Panamericanos. Desde su retiro trabajó como entrenadora en Cuba y sus principales resultados se concentran en la figura de Duco, a quien ha guiado desde el comienzo.

La prensa chilena ha “cargado” en su contra. Le tildan de celosa, porque siempre vela cada paso que dan sus alumnos, le cuestionan que se los lleve a entrenar a La Habana o a España, lejos de los restantes atletas nacionales y también de agresiva debido a recientes sucesos en los que Dulce se “alteró” en la sede de Ministerio de Deportes, donde reclamó la recurrencia de los controles realizados en este año a su mejor discípula.

Hacía unas temporadas que el progreso en los resultados de Natalia era intrascendente y ello suscitó la preocupación de la directiva del atletismo en la nación sudamericana que empezó a dudar de la capacidad de la entrenadora. Este año la dupla Duco-García hizo estancia en los Estados Unidos y logró elevar hasta 18.97 metros (Fort Lauderdale, Florida) la cota personal de la atleta, hasta entonces de 18.80 metros (2012).

A través de Facebook, la entrenadora cubana (aunque vive y trabaja en Chile a título personal, fuera del movimiento deportivo cubano) confirmó a esta redactora que ciertamente se sintieron víctimas de una persecución. Todos los controles se realizaron en Chile, y todos fueron negativos.

A la luz ha salido también que la entrenadora fue advertida (warning) por tratar de impedir la asistencia de su atleta a un control antidopaje, lo cual ha aumentado la tenacidad de las opiniones sobre su conducta.

“Fue un malentendido. Fueron a testear a mis tres atletas y les pedí que esperaran a que finalizaran el entrenamiento. Ellos lo entendieron todo mal”, me comentó.

Dulce sostiene firmemente la inocencia de su alumna, y también refuta las imputaciones que pesan en su contra. Confía en que los resultados de la audiencia sean favorables.

Quien escribe, sin embargo, entiende que es una situación compleja y que puede terminar en una suspensión de hasta cuatro años, conforme a lo expresado en el artículo 10.2.1 del código de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Asestándole así un duro golpe a la carrera de esta atleta de 29 años que pretende alcanzar una cuarta presencia olímpica al fijar su vista en la venidera edición de Tokio 2020.

Es un contexto complejo también para la tunera Dulce Margarita García que se erige en el epicentro de la tormenta. Así se aprecia en la postura de la Fedachi, expresada a través de las declaraciones de Carter, donde sostiene que ante cualquier caso de este tipo los entrenadores deben asumir:

“… los entrenadores que llevan su función profesionalmente, midiendo constantemente la progresión de sus atletas, se dan cuenta si su deportista está teniendo resultados dudosos…

”Es muy difícil que ella (Dulce Margarita) no haya sabido, porque además viven juntas”, sentenció.

La audiencia del caso ante el Tribunal de Expertos en Dopaje (TED) se realizará en Chile en los próximos días y Duco se defenderá con la asesoría de Juan de Dios Crespo y Enric Ripoll, miembros del prestigioso bufete español que defendió a Lionel Messi del castigo de cuatro fechas en clasificatorias tras insultar a un árbitro y logró que Paolo Guerrero pudiera disputar el Mundial de Rusia con la selección de Perú.

Las especulaciones sobre el tema sugieren que la santafesina reconocerá el error en busca de reducir la sanción todo lo posible.

En cualquier caso, este es un ejemplo más de que lo del dopaje es la historia sin fin. A pesar del esfuerzo de la IAAF, determinada en su plan de mostrar el atletismo como un deporte limpio con un proceso de “limpieza” que tiene Rusia, aislada como Federación desde 2016, por bandera parece no ser suficiente. Pasa porque está más que demostrado que los de la nación euroasiática no son los únicos involucrados; y probablemente tampoco son la matriz de un problema que ahora mismo, agobia al mundo. Pero Coe y compañía se han empecinado en Rusia, y mientras hacen leña del árbol caído, el flagelo sigue extendiéndose. Era un secreto a voces que la cúpula de la entidad atlética prefirió no oír. Nunca un palo hizo monte, y muchos menos, una golondrina compuso verano. El dopaje nos atañe a todos, y con lo visto hasta ahora, cada día la inocencia es un asunto más relativo. Y es, ciertamente, una lástima. Al margen de nombres y nacionalidades, el deporte es quien sufre.

(Especial para cubahora)

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