La 57 edición de la reunión atlética Zapatillas Doradas de Ostrava tenía grandes expectativas. Como es casi de costumbre en la ciudad checa se dan cita lo que más vale y brilla del campo y pista en la temporada. Sus organizadores han podido garantizar cada año ese plus a los seguidores del mitin.

En Ostrava llegaron luminarias tambien del pasado. Lo ocurrido el domingo en el cajón de saltos de Estocolmo y los 8.83 metros del cubano Juan Miguel Echevarría, sacaron de la tranquilidad de su casa, al actual recordista del mundo, Mike Powell, que fue invitado para participar dentro de las actividades del mitin.

En Republica Checa, Juan Miguel salió con el mismo guión de siempre y se mostró como un saltador sin límites. Allí actualizó todo lo que estaba a su alcance y desde el primer salto con 8.40 metros, dejó atras la añeja marca de Iván Pedroso (8.35m), logradas el 11 junio de 1998. Exactamente 20 años y dos días tardaron los saltadores en destronar la cota del saltamontes cubano y que por coincidencias de la vida fue protagonizado por otro cubano, que apenas había nacido para aquel entonces.

Con ese comienzo impetuoso sus rivales nunca tuvieron respuesta y allí les acompañaban Henderson, Samaai y Manyonga, tres de los principales exponentes del salto largo en la actualidad. En su segunda oportunidad el joven cubano se estiró hasta los 8.54 metros para actualizar su marca personal por un centímetro y dejar casi sentenciada la competencia.

Pero Echevarría se ha convertido en un saltador muy impredecible y competitivo, capaz de responder con un salto de otra galaxia. En la tercera manga llegó para asombro de todos, lo mejor de su secuencia. Carrera de impulso rápida, técnica depurada, concentración y un vuelo feliz, para clavar sus pinchos en los 8.66 metros. Lo logrado en Ostrava esta noche ratifica que no es casualidad y lanza un mensaje de quien es el hombre a derrotar en lo que resta de temporada, y quien sabe, si es el comienzo de una nueva dinastía cubana en el salto largo.

Pero el saltamontes cubano guardó algo para los últimos intentos, reservándose primero en la cuarta ronda, para ratificar en la quinta, otro salto sobre 8.54 metros. Sin duda alguna JM anda encendido. En la sexta ronda cometió falta para sellar otra presentación de lujo.

Sus 8.66 metros constituyen, según el compilador español Joaquin Carmona, el mejor salto para menores de 21 años, superando al legendario Carl Lewis (8.62m), en 1981 y se ratifica como el mejor registro -en cualquier escenario- de los ultimos nueve años. Además se convierte en el actual líder de la temporada.

El podio en el Golden Spike lo completaron Manyonga segundo con 8.31 metros, mientras tercero se ubicaba su compatriota,  Ruswahl Samaai con 8.15 metros.

Salto de Juan Miguel Echevarría en Ostrava

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