Por Javier Clavelo

La familia del atletismo cubano ha reaccionado con profundo pesar por la muerte de Rubén Camino Herrera, subcampeón panamericano de salto con pértiga en 1987 y ex entrenador de Lázaro Borges, medallista de plata en el Mundial de Daegú 2011.

Camino falleció el pasado sábado 24 de junio ante una larga batalla contra el cáncer a los 58 años de edad. Ex atletas y entrenadores como Santiago Antúnez, Leonardo Avellé, Esther Petitón, Ángel Rodríguez, Luis Bueno, Juan Francisco Centelles, Manuel Mayor y Ricardo Guadarramas expresaron su pésame en las redes sociales tras conocer de su deceso. En iguales términos se expresaron sus ex alumnos en Hermosillo, México, su más reciente colaboración en el exterior.

Nacido en Cienfuegos, Camino ascendió a la elite nacional del salto con pértiga al situarse tercero en el ranking de Cuba de 1978 con 4.85 metros y ese mismo año conquistó su primer éxito internacional con la medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Medellín, Colombia.

Al año siguiente quebró la barrera de los cinco metros con 5.05 en Guadalajara, México para conquistar la primera de sus tres coronas en los campeonatos centrocaribeños.  Después sumó los triunfos en 1981 y 1985.

También añadió dos victorias en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1982 y 1986. En ese último año se alzó con el bronce en el Campeonato Iberoamericano en La Habana.

Camino logó su mejor resultado con la plata en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987, donde elevó su tope nacional a 5.50 metros. Se retiró tras la temporada de 1990 y mantuvo intacto su récord hasta 1991. En su carrera como entrenador destacó su trabajo con Lázaro Borges, a quien condujo al subtitulo mundial en Daegu 2011 con récord nacional aún vigente de 5.90m.

Además de sus cualidades como atleta y entrenador, amigos y colegas coincidieron en su calidad humana y su dedicación al deporte y su familia. Camino deja a su esposa de más de 35 años de casados y tres hijos.

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