Rio-2016-LogoPor: Lilian Cid Escalona/ Especial para Cubahora

Cuba asistirá en atletismo con una delegación de 39 atletas, 15 féminas y 24 hombres, a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. La nómina tiene como principales estandartes a los medallistas de Londres 2012 Yarisley Silva (plata en salto con pértiga) y Leonel Suárez (bronce en decatlón), junto a la campeona mundial del lanzamiento del disco en 2015, Denia Caballero y su coequipera Yaimé Pérez, tercera en el listado global de dicha especialidad en la actual temporada.

En la lista de inscritos resaltan también el campeón olímpico de Beijing 2008 Dayron Robles (110mV) y el subcampeón mundial del triple salto Pedro Pablo Pichardo, ambos en franco proceso de recuperación ante molestias que los han mantenido al margen de toda actividad competitiva durante el presente año.

Hay ocho atletas emplantillados únicamente para los relevos, 4×100 y 4×400 masculino mientras que otros cuatro contenderán tanto individualmente como en dichas pruebas de equipo. Los 110m con vallas, el triple salto entre los hombres y los 800m para damas aparecen como las únicas especialidades que completaron los tres cupos que ofrece el sistema de clasificación olímpica a cada nación.

De Londres, donde tomaron parte 45 cubanos en representación de la Federación Cubana de Atletismo, a Río son 12 las figuras que repiten experiencia bajo los cinco aros aunque cabe mencionar que este conjunto por el que apuesta Cuba de cara a la cita brasilera destaca también por la juventud de muchos de sus integrantes. Una decisión inteligente; una apuesta al futuro.

VATICINIO

Cuba logró tres medallas, 1 de plata y dos de bronce, en la edición precedente que acogió Londres. En el contexto actual, es una actuación imitable, e incluso, superable para el equipo con que nuestra isla se personará en Río, aunque, la lesión de Pedro Pablo Pichardo es un elemento que atenta directamente contra las aspiraciones cubanas. Aun así, Cuba podría llegar al menos tres o cuatro preseas, con título incluido.

ATHLETICS-ENGLAND-DIAMONDLEAGUE_-GRK2OJOQJ.1Yarisley Silva es la mejor carta para pensar en recuperar la senda dorada. Llegará a Río avalada por una trayectoria victoriosa que inició con la presea olímpica de 2012 y ha continuado con el bronce mundial de Moscú 2013 y los títulos en los campeonatos del orbe de Sopot 2014 y Beijing 2015. Lauros que arropa con una progresión creciente y estabilidad en resultados de nivel.

A falta de una competencia oficial (este 22 de julio), Silva aterriza como una de las mejores pertiguistas del planeta, ubicada como tercera del año 2016 con un mejor salto de 4.84m y entre las mejores de la historia de esta especialidad. Si de rivales se trata, es Jennifer Suhr (autora de 5.03m bajo techo y 4.82m al aire libre en 2016) en su rol de campeona defensora la de mayor rango entre las autorizadas a contender. Sin embargo, la griega Ekaterini Stefanidi se muestra como la contrincante más complicada dado el derroche de estabilidad con alturas del orden de los 4.80m que ha mostrado. Entre ellas, Stefanidi, Silva, Suhr y también Fabiana Murer, aupada con el aliciente que supone pugnar en casa, se mueve el podio. Yarisley tiene armas suficientes para adjudicarse el título en una disputa final que, ante la casi segura ausencia de Yelena Isinbayeva, puede llegar a parecerse –y mucho- a la del campeonato mundial de Beijing. En Río habrá que saltar alto, mucho más que en Londres. Quien logre acreditarse 4.90m o algún centímetro más, tendrá muchas papeletas –si no todas- para ceñirse la corona.

Denia Caballero, en tanto, debe alcanzar el podio pero para tocar la cima tendrá que deshacerse de un escollo llamado Sandra Perkovic que ha vuelto a ser -este año- invencible. Yaimé Pérez tiene consigo argumentos numéricos para situarse en el cuadro de honor. Su principal reto será lograr emular mejores resultados en el momentos más importantes. Una asignatura que ha sido el principal pendiente de su carrera.

Leonel Suárez, doble medallista olímpico, aterriza en 2016 a todas luces recuperado de sus molestias. En su contra juega el hecho de haber completado un único decatlón esta contienda, aunque el holguinero ha mostrado su casta y precisamente por esa competitividad que derrocha le dejo el beneficio de la duda. Ashton Eaton aparte, en esta especialidad siempre hay margen para colarse entre los mejores.

Lo que pueda hacer Pichardo en tierra carioca es un enigma. El poder del joven cubano es incuestionable pero ha vivido una campaña accidentada y el haber estado fuera de todo fogueo competitivo le puede pasar factura. En su favor juega el hecho de que 2016 no ha sido especialmente pródigo para el triple salto. Los registros, condicionados también por su ausencia, no han sido cuantitativamente exuberantes y Christian Taylor no se ha dedicado a resaltar, incluso fue superado por Will Claye durante el campeonato nacional estadounidense.

Robles se enfrenta a una situación similar, más delicada porque el campeón de los 110m con vallas de Beijing 2008 no ha vuelto a ser el mismo durante todo el ciclo olímpico que concluye. Estuvo fuera de las pistas y en el presente año, aquejado de reiteradas molestias tampoco ha podido probar su ritmo. Esta prueba también llega un poco deprimida ya que no contará con la presencia de los tres mejores hombres que en los últimos tiempos han representado a los Estados Unidos. David Oliver, Arries Merrit y Jason Richardson se quedaron fuera de la selección de aquel país al no clasificar en los Trials. Asimismo el ruso Sergey Shubenkov, campeón mundial de 2015,  se enfrenta a la suspensión de su país. Así las cosas, es el jamaicano Omar Mcleod quien porta el favoritismo en medio de una situación de inestabilidad entre los principales exponentes que podría beneficiar en cierta medida a Robles. Aunque la realidad es que tanto él como los otros dos cubanos inscritos (Portilla y O’Farril) no acumulan argumentos sólidos como para esperar una actuación descollante de su parte.

Roberto Skyers, Rose Mary Almanza, Maykel Massó y Yorgelis Rodríguez, teniendo en cuenta lo hecho y, sobre todo, sus potencialidades, pueden protagonizar actuaciones decorosas. En todos los casos, el situarse entre los 8 primeros de sus especialidades constituiría una destacada incursión. Para lograrlo, irremediablemente están convocados a rozar y/o superar sus prestaciones más notorias.

El resto del plantel llega a Rio con expectativas marcadas en la superación personal. Lograr mejorar sus registros sería, para muchos casos, motivo suficiente para reseñar su actuación con mayúsculas debido a que sus marcas no pesan en medio de un panorama atlético altamente competitivo.  Los más jóvenes, por su parte, tienen en esta convocatoria una oportunidad única para degustar un ambiente único y tomar experiencia para afrontar un nuevo ciclo olímpico en el que están convocados a ser protagonistas.

Cuba ha logrado un total de 40 medallas en Juegos Olímpicos, con 10 títulos. El último campeón cubano bajo los cinco aros es el vallista corto Dayron Robles, ganador del título de los 110m con vallas en Beijing 2008 al imponerse con tiempo de 12.93 segundos. El atletismo en Rio está señalado para desarrollarse entre los días 12 y 21 de agosto.

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