mutazi Eddy Luis Nápoles Cardoso y Lilian Cid Escalona

El Prefontaine Classic, celebrado en Eugene, Oregón, Estados Unidos, el último fin de semana trascendió para Cuba gracias al 13.08 de Orlando Ortega en los 110 metros con valla, que es lo mejor de su vida y al 2.40 del catarí Mutaz Essa Barshim, ganador del salto de altura.

 

Pasa que el “brinco” validado por Mutaz Essa Barshim el pasado sábado en el Hayward Field constituye una cota que —al aire libre— no se franqueaba desde inicios del presente siglo, cuando el ruso Vyacheslav Voronin lo hizo en Londres el 5 de agosto de 2000.

Si miramos en la historia, solo 12 hombres han pasado su anatomía por encima de esta altura: ocho al aire libre y cuatro bajo techo. El primero en hacerlo fue el ex soviético Rudolf Povarnitsyn, el 11 de agosto de 1985, en Donetsk, para convertirse en recordista mundial, ese propio año otro ex soviético Igor Paklin lograba 2.41 metros. Dos años más tarde, el 30 de junio de 1987, el sueco Patrik Sjöberg le agregaba un centímetro al récord del orbe en Estocolmo, Suecia, y al año siguiente el cubano Javier Sotomayor hacía su entrada para conseguir el 2.43 en Salamanca, España; registro que mejoró en un centímetro en 1989 en San Juan, Puerto Rico, justo antes de concretar el 2.45 por el que aun se rige el universo, logrado también en Salamanca, pero el 27 de julio de 1993.

En la lista de hombres que se han anotado los 240 cm en su hoja de servicios se inscriben, además, el rumano Sorin Matei, el 20 de junio de 1990 en Bratislava; el estadounidense Charles Austin, el 7 de agosto de 1991 en Zürich y el ya mencionado Voronin. En recintos bajo techo, lo han realizado el alemán Carlo Thränhardt (2.42), el 26 de febrero de 1988 en Berlín, el estadounidense Hollis Conway (2.40), el 10 de marzo de 1991 en Sevilla, el sueco Stefan Holm (2.40), el 6 de marzo de 2005 en Madrid y el ruso Ivan Ukhov (2.40), el 25 de febrero de 2009 en Pireás.

Entre los saltadores que han logrado esta cuota destaca abrumadoramente Javier Sotomayor, su conquistador en 21 ocasiones, Patrik Sjöberg en cuatro y Carlo Thränhardt en dos, el resto solo pudo “pasarla” en una oportunidad.

En cuanto a la edad de consecución de la marca, pues el más joven en lograrlo fue Sotomayor, con 20 años, 10 meses y 25 días, mientras que el más longevo fue el alemán Carlo Thränhardt, con 30 años, siete meses y 21 días.

En lo que a Mutaz Essa Barshim, se refiere, pues cumple 22 años el próxima día 26 de junio; edad con la que Igor Paklin y Patrik Sjöberg, también cruzaron por sobre los 2.40 m.

El saltador de mayor talla en sobrepasar los 2.40 metros, es Rudolf Povarnitsyn con 2.01 metros y el de menor, Stefan Holm con 1.81 metros. El Soto, en su momento de gloria, medía 1.93 metros y el qatarí Mutaz Essa Barshim tiene una estatura de 1.92 metros.

Obviamente, lo de Barshim se escribe ya con letras de espectacularidad, sobre todo porque lo hecho es una joya en los tiempos que corren; ya que 2.36, 2.37 y a lo sumo, 2.38 m se volvían suficientes como para asegurarse el lugar más alto en el podio.

El chico despunta como la nueva estrella de la especialidad, y a la hora de pensar en el cercano Mundial de Moscú, a su nombre se le anexan credenciales de favorito. Así nos lo ratificó Javier Sotomayor ayer en La Habana durante el Memorial Barrientos, y sobre la permanencia de su récord señaló: “Llevo casi un cuarto de siglo siendo el recordista mundial, que caiga es una posibilidad real. Los 2.45 m están ahí, solo hay que superarlos”.

Como en efecto, habrá que esperar, quizás por Barshim, o por Ukhov, o por alguien que quizás aun esté por nacer. El catarí es una estrella naciente y resta aguardar hasta ver si su luz se prolonga en el tiempo y logra atacar y vencer el tope mundial de 2.45 metros en poder del Rey de las alturas, Javier Sotomayor. Una marca que, dicho sea de paso, cumplirá las dos décadas de vida el próximo 27 de julio, ¿qué les parece?

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