Eladio El sol abraza la pista y Eladio está allí, justo detrás de la “jaula” de lanzamiento del martillo en su banco de siempre. Ecuánime observa, a la espera del momento para emitir el consejo oportuno. Es difícil imaginar a Eladio Hernández en una locación diferente; 31 años de total dedicación a la práctica y perfección de esta especialidad marcan ritmo, imponen rutina, invaden la cotidianidad. “Fueron 14 años como “martillero” en el Equipo Nacional y ya llevo 17 al frente de Selección Femenina”, apunta.

En 1996, con todo listo para enrolarse en la aventura de “coachear” a la colombiana María Eugenia Villamizar, la más prominente lanzadora de Latinoamérica en aquel entonces, llega la propuesta de trabajar con el equipo nacional femenino y no lo pensó. Hasta la fecha no ha hecho más que forjar estrellas y labrar un camino de éxitos que ha puesto a Cuba en los planos estelares de una modalidad que mostraba un dominio cuasi totalitario de las mujeres del viejo continente.

—¿Cuál es la clave en el éxito de la Escuela Cubana de Lanzamiento de Martillo?

—Nuestra tarea desde el comienzo fue incrementar el nivel técnico. Por ser latinas, llevan en la sangre la fuerza, el carácter y la agresividad al competir, sin embargo, en esta modalidad —como en todas— la técnica es determinante. La característica fundamental y la clave de los resultados de nuestras “martilleras” está ahí, en el elevado nivel técnico que poseen. Es una meta que nunca deja de estar presente en nuestro trabajo porque soy un eterno perfeccionista y creo que siempre se pueden depurar los movimientos y conseguir un disparo mejor.

—Composición actual del equipo…

—Además de Yipsi, tenemos a tres atletas: Arianni Vichy, Yirisleydi Ford y Marianni Fuentes. Las dos primeras con proyección inmediata de resultados para insertarse en el primer nivel mundial, sobre todo Vichy, que ya cuenta con la experiencia de haber estado en los Juegos Olímpicos de Londres y de la que se esperan disparos entre 73.50 y 74 metros, según el plan que hemos trazado.

—Metas…

—El equipo tiene el Mundial de Moscú como principal meta. Estamos trabajando con la idea de clasificar tres atletas e ir con equipo completo a Rusia. Si la preparación marcha como se ha planificado, podríamos estar aspirando a que Vichy luche por estar en la final mundial.

“Con Yipsi, el objetivo es que se mantenga en su nivel y así pueda ir con todo a contender por un lugar en el podio. El evento tiene un gran nivel pero ella es una guerrera, y siempre tiene toda la confianza porque sabe dar batalla”.

—Yipsi, ¿una alumna especial?

—Es más que eso, significa mucho para mí tanto en el plano profesional como en lo personal. Profesionalmente, ha sido un reto trabajar con ella. La manera en que se han proyectado sus resultados me ha obligado a estudiar y a aprender cada día para mantenerla en el primer nivel mundial por tantos años. Su nivel técnico, su interés y su capacidad de alcanzar grandes metas han sido el motor impulsor de mi carrera como entrenador porque ha supuesto para mí un constante proceso de aprendizaje que a su vez contribuye en la formación de las otras atletas.

“En lo personal, imagínate, qué decirte… es mi hija mayor, ella lo sabe y es así hasta el punto de que Abdelito (hijo de Yipsi) se ha educado con el ideal de que yo soy su abuelo. Nuestra empatía ha sido clave en los resultados, porque como mismo nos ha tocado compartir momentos felices, hemos tenido que superar otros tantos difíciles y en todo ello nuestra comunicación y amistad ha jugado un papel determinante a la hora de salir adelante”.

—Por la experiencia de tantos años vinculado a una especialidad del área de lanzamientos, ¿qué opinión le merece el tema dopaje y la cruzada que actualmente acomete la IAAF en ese sentido?

—Estoy contento por las medidas que en los últimos tiempos viene impulsando la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF por sus siglas en inglés). Quizás llegan un poco tarde, pero las apoyo ya que no es secreto el hecho de que la sombra del dopaje se extiende sobre el atletismo, y con mayor presencia en eventos de lanzamiento como el nuestro. Cuesta mucho trabajo entender cómo es que las atletas llegan a un evento importante y hacen marcas superiores a su rendimiento habitual, y luego de este vuelven a bajar el nivel notablemente. Como decimos nosotros, se desinflan. Y te soy sincero, por la experiencia que tengo, esa fluctuación tan marcada en el rendimiento no es cuestión de un plan de entrenamiento solamente. Así que exhorto a la IAAF a que siga con esta cruzada que está llevando adelante, porque todo esfuerzo en este sentido es poco. El atletismo se merece respeto y los atletas deben acostumbrarse a que hay que jugar limpio.

—Si tiene que reconocer tres acontecimientos que le hayan marcado tras 17 años como entrenador, ¿cuáles serían?

“La primera y mayor alegría que conservo es el tener haber preparado a un grupo de atletas que fueron y son capaces de codearse con las mejores del mundo. Lograr esto es lo más grande que me ha sucedido porque es el resultado de transmitir mis conocimientos y para mí, eso es un sueño hecho realidad.

“Por supuesto, las medallas en los grandes eventos, esos son momentos que nunca se olvidan”

“…y el poder reinsertar a Yipsi Moreno en el nivel mundial y verla alcanzar registros que rozan su marca personal después de su maternidad.”

—Cuentan que Las Tunas es una bendición para el lanzamiento del martillo. ¿Mito o realidad?

(Risas) Para mí, Las Tunas es lo máximo, allí nací y soy un tunero de pura cepa, de los que nunca van a renegar de su origen. No sé si es una bendición como tal, pero cuando existe la posibilidad me llevo a las muchachas a entrenar porque es un ambiente que nos hace mucho bien y nos ha favorecido a través de los años. Como digo yo, de Las Tunas siempre salimos listos para batirnos contra el mundo.

“De mitificarla se han encargado otros, por ejemplo, el entrenador de la francesa Manuela Montebrum que cuando supo de mi historia con Las Tunas, vino hasta Cuba con su atleta para entrenar allí”.

 

Yipsi Moreno ya ha anunciado que se retira tras el Campeonato Mundial de Moscú y Eladio, su entrenador y conductor de siempre, piensa hacer un alto en el camino para asumir otros retos. Así, en un recuento obligado de lo hecho, no duda en admitir que más allá de los títulos mundiales y olímpicos obtenidos, y las duras batallas libradas dentro y fuera de las pistas con sus pupilas, su mayor regocijo es el haber preparado a un grupo de atletas que fueron y son capaces de codearse con las mejores del mundo, ”verlas entre las grandes es lo mejor que me ha sucedido porque es el resultado de transmitir mis conocimientos y todo un sueño hecho realidad” -sentenció-

 

 

 

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Fotos: Reynier Batista/Deporcuba

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Con información de entrevista especial para Cubahora

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