DSC00031Con Orlandito Ortega me tropecé por obra de la casualidad. Aunque quizás debería otorgarle el beneficio al amor, para ser consecuente con la realidad que propició la agradable coincidencia. El objetivo de mi visita al Estadio Panamericano en aquella jornada de noviembre era Yargeris Savigne y gracias a la relación que mantienen ambos fue que lo encontré.

Orlando Ortega (hijo) es el muchacho que lideró el ranking nacional de 2012 en los 110 metros con vallas gracias al registro de 13.09 (marca personal) hecho en La Habana el 27 de mayo durante la jornada de competencias celebrada como homenaje al Centenario de la IAAF. El bisoño, que ya había mostrado sus cualidades al hacerse con el metal de Bronce en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, logró en 2012 una temporada matizada por excelentes resultados: fue semifinalista en el Campeonato Mundial Indoor de Estambul 2012 (60mcV) y sexto en la final de los Juegos Olímpicos de Londres.

Así, bajo la sombra de un framboyán, muy cerca de donde ella (Yargeris Savigne) y el resto de las triplistas cumplían las disposiciones finales de su jornada matutina de entrenamientos, me regaló las siguientes declaraciones:

¿2012?

Una temporada excelente en la que logré muchas cosas con las que solo había soñado. Clasificar y estar en la semifinal del mundial bajo techo (Estambul 2012) y ser finalista olímpico son resultados de los que me siento muy orgulloso.

¿La final?

El hecho de estar, el solo hecho de poder participar en la olimpiada ya era conquistar un sueño, tanto mío como de toda mi familia. Sobre todo era el sueño de mi abuela y era mi promesa para ella. En esa carrera lo di todo, saqué el extra; mentiría si digo que no quería una medalla, pues aunque se sabía difícil cuando uno está ahí hay que correr duro porque cualquier cosa puede suceder. Así lo hice, no salió la medalla pero estoy feliz con el resultado. Fue un gran primer paso en mi carrera deportiva.

¿Sensaciones posteriores?

Feliz, aunque técnicamente pudo ser mucho mejor, pero yo estaba feliz. En cuanto terminé la carrera el teléfono no dejó de sonar. Primero llamó mi papá, después mi mamá para felicitarme. Toda la familia estaba muy contenta con el resultado y orgullosa de mi actuación.

¿Cómo vas en este inicio?

Hace poco más de un mes que estamos entrenando y las cosas marchan bien, según lo planificado. Estamos haciendo un excelente trabajo, fuerte y muy ordenado.

¿Objetivos?

Tenemos pensado participar en varias carreras bajo techo para fortalecer la preparación de cara al Mundial de Moscú que es el objetivo de la temporada. Tengo que competir bastante para mejorar varios detalles técnicos de la primera parte de la carrera y la única forma de resolver eso es corriendo.

¿Meta para Moscú?

Siempre pienso en la final y en hacer un buen papel. En el Campeonato Mundial de Moscú vamos por lo mismo, a buscar la final, y ahí, que pase lo que tenga que pasar.

¿Ser un vallista cubano?

Tengo el honor de entrenar con un colectivo que para mí, es el mejor del mundo. La escuela cubana de vallas, como se le dice, cuenta con entrenadores de mucho conocimiento capaces de formar grandes atletas como Anier y Dayron. Para mí entrenarme aquí es una dicha, un orgullo y también un compromiso de exigencia. Hay que trabajar bien, y duro. Hay que dejar el resto todos los días en el entrenamiento porque hay un resultado que mantener.

De tu carrera, ¿qué debes mejorar?

Antes estaba encaprichado con el tema de la masa muscular y cuando regresé del panamericano hasta me puse la meta de ganar en ese sentido. Pero he desistido de eso porque no hay forma de que mi complexión física cambie mucho (ríe). Al final los resultados han salido siendo así.

Todos los días entreno con la idea de perfeccionar la técnica. Estoy enfocado sobre todo en la primera parte de la carrera, debo mejorar la técnica a la hora de atacar las primeras vallas que se me vuelven difíciles.

¿Aspiraciones como atleta?

Yo siempre pienso en ser campeón olímpico y recordista mundial. El récord ahora es de Merrit (Arries Merrit), y el 12.80 es difícil pero hay que trabajar porque nada es imposible.

¿Dayron Robles?

Con Dayron tenemos una excelente relación, tanto dentro como fuera del entrenamiento. Somos amigos y para mi es un honor poder contar con sus consejos antes de cualquier carrera, el siempre me ha ayudado y su influencia es bien importante. Sus méritos como atleta son incuestionables, él es campeón olímpico y fue recordista mundial, eso se dice fácil pero no lo es.

¿Cómo fluyen las cosas con Yargeris?

Llevamos una bonita relación. Nos apoyamos mucho, ya me ves, acabé de entrenar y estoy aquí ayudándola mientras ella termina su entrenamiento. Nos motivamos uno al otro para avanzar y alcanzar nuestras metas como atletas. Los dos perseguimos el sueño de ser campeones olímpicos y atacar el récord mundial.

 

Especial para OnCuba

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