20365-fotografia-gCuba sigue en el sótano del grupo C de la eliminatoria de CONCACAF con vista al mundial de Brasil 2014. La selección nacional ya no tiene opciones, las perdió desde hace bastante tiempo y para colmo de males ha jugado con carencia total de acierto a la hora de enviar balones al fondo de las redes.

La última presentación de los cubanos se saldó con derrota ante su similar de Canadá. En el “BMO Field” de la ciudad de Toronto, los anfitriones vencieron con cómodo marcador de 3×0. Los goles fueron a la cuenta de Tosaint Ricketts (min. 14), Will Johnson (min. 72) y David Edgar (min. 78).

A la altura del minuto 70 de tiempo corrido, el delantero cubano Roberto Linares fue expulsado tras recibir tarjeta roja directa, mientras que dos minutos más tarde, Olivier Occean recibía la misma dosis para emparejar la cancha. Una similitud numérica que nunca llegó a ser efectiva sobre el césped y de ello el marcador da cuenta.

Así, Cuba anda en el frío sótano de su llave y tendrá una última oportunidad ante Panamá, cuando lo reciba este martes en los predios del capitalino estadio Pedro Marrero.

Pero los “males” del fútbol cubano no cesan. Horas antes del citado desafío, varios medios de prensa se hicieron eco de la deserción de cinco integrantes de la comitiva cubana. Cuatro jugadores y un miembro del equipo técnico abandonaron la convocatoria para engrosar con sus nombres la larga lista de “pérdidas” que ha sufrido el fútbol de la “Mayor de las Antillas” en los últimos tiempos.

Esta vez se trata de: el mediocampista Reysander Fernández Cervantes (Ciego de Ávila, 28 años), los delanteros Heviel Cordovés (La Habana, 23 años), y Maikel Chang Ramírez, (La Habana, 21 años) y el portero Odisdel Cooper Despaigne (Camagüey, 20 años). También se ausentó el Ignacio Abreu Sánchez, psicólogo del equipo.

Nótese que entre los jugadores implicados, tres de ellos –los que no superan los 23 años- habían sido piezas claves dentro del equipo cubano que tomó parte en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, donde dejaron una buena impresión con su participación.

Cuba ha tenido que lidiar con episodios de esta índole durante la última década y los mismos se suceden con mayor frecuencia cuando se visitan tierras del área norteamericana. La mayor parte de los cubanos que se han marchado, continúan su carrera en la Mayor League Soccer (MLS) de los Estados Unidos.

La calidad del deporte cubano está probada; aquí contamos con un sistema de formación piramidal que arroja resultados envidiables en cuanto a la identificación y formación de talentos desde edades tempranas. Es una estrategia que está a la altura de cualquiera de las grandes potencias deportivas mundiales y la prueba de ello es lo “codiciados” que son los atletas cubanos dentro del panorama internacional, donde muchos de ellos, representando a Cuba o a cualquier otra nación, se posicionan con fuerza entre los de mejores resultados del planeta. Sin embargo, este nuevo suceso llega para recalcar la necesidad de adoptar alternativas que nos permitan combatir en plenas condiciones contra el flagelo de la compra/venta de atletas que se fortalece a diario en el planeta como una de las actividades de lucro más rentables. Insisto que nada hacemos con sembrar y formar, para luego, justo a la hora de cosechar, solo perder y perder.

 

Aquí se está hablando de fútbol cubano: http://foros.vanguardia.co.cu/viewtopic.php?f=163&t=110694

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