Yarisley Silva Rodríguez fue protagonista de la mejor actuación cubana en el torneo de atletismo de los Juegos Olímpicos de Londres,  al conseguir una histórica medalla de plata en el salto con pértiga.

A golpe de estabilidad y  una notable progresión competitiva durante 2012, la pequeña cubana repitió el mejor resultado de su vida (4.75m) para asegurar su lugar en el Olimpo. Un puesto que ocupó con hidalguía, justo entre las dos mejores pertiguistas de la historia, Jennifer Suhr y Yelena Isinbayeva; oro y bronce, respectivamente.

Esta joven sencilla, que enseñó su carácter al asomar su nariz con autoridad aquella tarde-noche en Daegu, ya tiene un espacio en la historia de esta disciplina. Tiene el enorme mérito de ser la primera caribeña que toma parte en una final olímpica y además, es la primera latinoamericana que consigue una presea en la complicada especialidad.

De su experiencia, impresiones y planes inmediatos, nos comenta:

¿Cuáles son tus impresiones sobre esta experiencia olímpica?

“Mi temor era con la  clasificación porque sin un buen resultado ese día no hay nada más por hacer. Después de haberla rebasado me sentí más tranquila. Pasar sin problemas me ayudó mucho psicológicamente porque superé lo hecho en Beijing donde no pude avanzar a la final. Llegué convencida de que podía pelear por una medalla. Los resultados que había estado haciendo me daban opciones, ya que el nivel en el mundo anda bien parejo.

“El clima era pésimo para saltar; mucho aire (en contra) y mucho frio que nos afectaba a todas. Yo me concentré  en lo que tenía qué hacer, pasé todo el tiempo pensando en mi técnica y repasando los movimientos. En toda competición hay variables ajenas a las que enfrentarse, ese día el tiempo fue un gran rival. Si hubiera sido de otra manera, los resultados habrían sido mejores, estaba preparada para ello. Fue una competencia muy difícil en todos los sentidos; la más importante de mi carrera y  me exigió el máximo, tanto física como mentalmente.

“Londres fue una gran prueba para mí,  ahora me siento más fuerte y más confiada porque pude demostrarme que cuando se quiere lograr un objetivo siempre se pueden vencer todos los obstáculos que se interpongan.”

¿Esperabas el resultado?

“Si te soy sincera, más que esperarlo, lo deseaba, soñaba todos los días con eso. Había que batirse fuerte, pero por primera vez que me sentí segura y con toda fuerza para estar y luchar allí.”

¿Satisfecha con tu concurso?

“Contenta por el resultado, más que todo. Yo  quería una medalla olímpica, de cualquier color. Me reprocho  el no haber superado los 4.80 pues ese era mi objetivo para Londres, era una marca que estaba haciendo en los entrenamientos. De todas las competencias se sacan lecciones, y esta no fue diferente. También fallé sobre  4.45, un error que deja experiencias y mucho ánimos para trabajar. Son detalles técnicos que tengo que mejorar; aun me queda mucho por recorrer.”

¿Cómo fueron los minutos en el podio?

“Viví el sueño. Una medalla olímpica es algo que todo atleta añora. Estoy orgullosa de haber podido representar  a mi país y lograr esta medalla en un evento donde muchos pensaron que era imposible. Es de las cosas más importantes, emocionantes y lindas que me han pasado en la vida. En verdad, fue sensacional.”

¿Cuáles fueron las lecciones que te enseñó Londres?

“Alcanzar este resultado me ha enseñado el valor final del sacrificio que hacemos a diario, también me hizo comprender que con entrega, dedicación y fe siempre se sale adelante.”

Creo que todos los cubanos que vimos tu participación en Londres tenemos la misma curiosidad, ¿qué repetías mientras buscabas la concentración antes de cada salto?

“La psicóloga dice que la mente es quien domina el cuerpo, por lo tanto tienes que repetir lo que quieres lograr. Una y otra vez repetí en voz alta los movimientos de la técnica para que nada fuese a fallar: “tengo que adelantarme con los brazos, irme arriba con el despegue, cerrar el movimiento, pegarme a la garrocha”. En fin, es muy complicado.”

¿Yelena Isinbayeva?

“Ella es la mejor pertiguista de la historia y eso la convierte en un referente para quienes practicamos este deporte. Competir con ella es muy emotivo; son experiencias de las que siempre se aprende.”

¿Y qué significa haberla derrotado?

“Vencerla nunca ha sido mi objetivo. En la competencia me concentro en mí y lucho por superarme a mí misma. Aprendí que ese es el  camino correcto para conseguir todas las metas. Yelena es un ejemplo en eso.”

Planes

“Ahora (después de Bruselas), vacaciones y  desde octubre a  trabajar muy fuerte para Moscú 2013. Quiero asumir el mundial en la mejor condición posible.”

¿La Liga del Diamante?

“A  mí ni me pasó por la mente luchar por el título de la liga; mi objetivo siempre fue la Olimpiada. Además, Fabiana (Murer) y Silke (Spiegelburg) ya habían sumado una buena cantidad de puntos y llevaban ventaja mientras que yo solo había participado en dos paradas. Después de Estocolmo  me vi con opciones y fue cuando pensé en la posibilidad de ganar.

“Bruselas es lo que me queda por hacer en la temporada. Voy por todo ya que ahí solo vale ganar porque solo así te llevas el diamante. Será una competencia difícil donde todas (las competidoras) van por lo mismo. Yo daré lo mejor de mí y voy a luchar por ganarlo para terminar el año arriba y cerrar la temporada con broche de oro. Pero, sea cual sea el final del cuento, yo me siento satisfecha con el resultado.”

¿Cómo resumes este año?

“Ha sido una temporada muy buena que ha marcado mi madurez deportiva. He logrado ser estable en mis competencias,  gané una medalla olímpica que es lo que todo atleta desea y puse el nombre de Cuba en alto, convirtiéndome en la primera cubana que llega a una final olímpica y que logra medallas en esta especialidad tan difícil. Esas son cosas maravillosas, son resultados que me marcarán por siempre.  2012 es el año en el que mis sueños han comenzado a dejar de serlo para convertirse en realidad.”

¿A quiénes agradeces tus resultados?

“A mi país y al pueblo de Cuba. A mi profesor Alexander Navas  que ha sido como un padre para mí. A mis amigos y a todas aquellas personas que siempre confiaron en mí; en especial a mis padres y a mi tía (María de la Caridad Rodríguez Pérez) porque sin su apoyo y su motivación nada habría sido posible.”

¿Los 5m?

“Es una marca posible y no estoy diciendo que los vaya a conseguir hoy o mañana; pero soy de las que cree que en el mundo no hay imposibles. Ahora no pienso en ellos, mi meta es hacer los 4.80. Cuando llegue el momento  los tomaré como un reto, pues mi fórmula ha sido y será siempre la misma: ir paso a paso, superándome y con la mirada puesta en ir más allá. Tengo los pies en la tierra pero tengo convicción de que hay que mirar hacia adelante y hacia arriba porque en mi deporte, los sueños se construyen y se logran desde el cielo.

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