Reza la historia que Francia y el amor tienen mucho que ver. Por ello, un 14 de febrero francés siempre se  me antojó interesante, en lo que al atletismo respecta.

 

El día de San Valentín estuvo ligado a la celebración del tradicional Meeting Pas de Calais de la ciudad de Lievin, el cual reservó para  la tercera victoria de Yelena Isinbayeva en la presente temporada. Actuación matizada por la consecución de su mejor marca en la actual temporada y el intento de la zarina por regresar a su rendimiento de antaño.

Yelena Isinbayeva hizo debut en la prueba cuando solo la cubana Yarisley Silva se mantenía con vida, situación que a la zarina se le vuelve muy familiar.

Fue a buscar 4.71, una marca que ronda la medida con la que ha pactado sus inicios en sus actuaciones de esta temporada. Recordemos que en Volgogrado (21-enero) comenzó en 4.70 mientras que  en Bydgoszcz, Polonia (8-febrero) lo hizo en 4.68. Casualmente, estas alturas iniciales supusieron para la rusa su única altura vencida en ambas competencias, pues sus intentos sobre 4.80 solo quedaron en eso.

 

Hoy, en Lievin, Yelena pasó claramente los 4.71 tras haber fallado en su primera incursión y aunque ya era suficiente para acreditarse la victoria, fue a por más. Un centímetro por encima de los 4.80 que hasta ahora le habían sido esquivos y lo consiguió de primera instancia; mejor marca del año para ella. Después, trató de superar el récord del evento, facturado por ella misma y vigente desde 2005 al solicitar la subida de la varilla hasta los 4.91; pero no tuvo éxito.

Por cierto, que no es la primera vez que Isinbayeva busca ir un poco más arriba con éxito; el ejemplo es quizás el tiempo que pasó intentado dominar los 5.02m, hasta que desistió y fue por el 5.03, consumado finalmente en  5,03m, el 11 de Julio de 2008.

 

 

La zarina, contenta con su actuación,  declaró sentir que su forma física se ha ido mejorando y que la competencia le había resultado. Admitió, además, que en el año olímpico, solo las victorias cuentan, por ello paso a paso ha ido tratando de superarse a sí misma, al tiempo que ratificó su deseo de obtener su tercera corona, de forma consecutiva en la competencia más importante del panorama atlético global.

 

Las imágenes del evento dan cuenta de una Isinbayeva desinhibida y tranquila. Se mostró segura en su concurso y facturó saltos limpios que dejan la impresión de que esta rusa se ha ido sacudiendo de los tres años de resultados poco considerables que carga a sus espaldas desde que consiguiera su último record en agosto de 2009.

 

Verla volar sobre 4.81 marcó un hito, ahora se muestra tercera en el ranking de la temporada y al ambicionar e intentar ir por 4.91; una altura que para ella es familiar, deja la sensación de que quizás estemos siendo cómplices del regreso de la indiscutible e incuestionable reina del salto con pértiga mundial.

 

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