¿Ustedes sueñan?…Yo lo hago a menudo. A veces siento que viajo demasiado lejos y demasiado alto,  pero no temo a caer.

Ustedes me conocen. El atletismo es mi pasión, bueno, una de ellas. Hoy fue un día atlético y especial en mi vida. Fui al estadio Panamericano. Después de 8 años de estancia en la capital del país casi a tiempo completo hoy tome uno de mis sueños con las manos.

Pasa que muchas veces se necesita que te “cacheen” para vencer una nueva altura. El término entrecomillado fue una de las tantas cosas que aprendí hoy…y pensar que por ahí la gente piensa que de los deportistas no se puede aprender nada!!!

Fui al estadio Panamericano; por primera vez el P11 no fue solo esa guagua en la que me subo de vez en mes para ir a casa de mi suegra. Tuvimos buena suerte con las guaguas hoy y sobre las 10:30am ya estábamos nosotros con el Estadio en la mira y nos brillaron los ojos, en el fondo todos deseábamos descubrir el mundo que se escondía más allá de las paredes despintadas y maltratadas por la brisa marina.

Fui con unos amigos, los mejores que tengo y  todos teníamos una función: tú grabas, tú preguntas, tú tiras fotos, tú haces las otras fotos y tú, tú, bueno tú eres el encargado de presentarnos. Él no haber llegado antes hasta allí nos puso a pensar en nuestra capacidad verbal para persuadir las trabas que imaginamos tener hasta nuestro objetivo.

“Buenas, somos un equipo de profesores de la UCI que escribimos para un blog en internet con la misión de divulgar los logros del deporte cubano. Nosotros estamos en busca de las muchachas de la pértiga, con quienes contactamos previamente y nos concederán unas declaraciones. ¿Dónde las podemos encontrar?”

Todo un discurso preparado. Nos detuvimos antes de acceder al interior del estadio para conformarlo, justo después de haber vagado cientos de metros para encontrar la entrada. La única que estaba abierta porque ya saben, este es un estadio como cualquier otro del mundo, todo rodeado de gradas y con muchas pasarelas de acceso. Recorrimos todos aquellos metros boquiabiertos porque de todos lados salían balas, martillos y hasta flechas, lanzadas por unos–a quienes no conocemos- pero que como parte del equipo nacional de atletismo se entrenaban en los alrededores de la instalación- .

¡Al fin, la puerta! Pero como siempre, también había gente, mucha gente y los nervios se  dispararon un poco. “¡Ahora sí que nos van a parar aquí!” Todos compartíamos la idea de su comentario, tanto que sin querer nos pusimos en “filita india” y con sutileza pegamos un pie dentro del túnel de poco más de 50 metros que nos conducía al terreno. Caminamos con indecisión, pero no miramos a nadie. En clases cuando uno no está seguro de la respuesta de lo que se está preguntando trata de que su mirada no coincida con la del profesor. En buen cubano, cuando uno está perdido finge tremendo interés por la libreta con tal de que el profesor no le asigne la tarea de responder y así, con la mirada perdida gastamos aquellos metros todos nosotros.

Y se hizo la luz, ante nosotros todo el estadio aquel plagado de talento y de campeones que sudaban bajo un sol tenue de enero mientras escuchaban Radio Rebelde. Es interesante, se entrenan escuchando Radio Rebelde. Es estratégico, se entrenan y se informan. Se entrenan y se divierten.

Y qué interesante, llegar  a un lugar por primera vez y encontrarte a Dayron Robles, saltando sobre una pequeña valla al mismo tiempo que «tiraba su pasillo». Yo me quedé ahí plantada y lo miraba asimilando la experiencia y lo alto y corpulento que era en realidad. Pero me sacaron del encanto de un tirón; no te disuadas, tenemos un objetivo.  Dayron Robles no es mi atleta  cubano favorito pero es de los mejores que tenemos; no me gusta absolutizar. Era verdad, nosotros habíamos llegado hasta allí para contactar con los pertiguistas, de antemano habíamos convenido la visita con una de ellas, con Dailis, la más joven y menos conocida de los que han competido a nivel internacional, pero el colchón del salto estaba del otro lado del estadio y llegar hasta allá nos hizo recordar el discurso preparado para la ocasión de ser interceptados.

Cogimos por las gradas, en un sube y baja desgastante le dimos la vuelta súper olímpica pero nada. Nadie nos interceptó, por suerte;  no encontramos a la muchachas, por desgracia.

Nos sentamos cerca de la zona donde estaba el colchón del salto y nos pusimos a trazar una estrategia. Los minutos pasaban  indecisos  hasta que logramos convencer al más grande y serio de nosotros. Laynier irrumpió en el terreno y fue hasta donde estaba Lázaro Borges; el subcampeón mundial, yo quería ir, pero había que preguntar y quizás, hasta usar el discurso. Eso de romper el hielo me frena, es una de las barreras a las que debo imponerme en mi vida.

Laynier volvió y mencionó “el cuartico”. No quería ir solo y yo que no quería perderme el show me fui con él.  Subimos y desandamos todo aquello tres o cuatro veces pero nada del dichoso lugar. Preguntamos dos o tres veces y fue cuando surgió «La loma».

¡Qué rayos era la loma!, ya pasaban de las once de la mañana. Buenas profe, felicidades, le dije a un señor bastante mayor que es uno de los entrenadores del triple salto. Lo felicité a él y a todos los que me encontré en el camino porque llegar hasta allí y palpar lo imaginable me vino a confirmar que esos atletas y ese colectivo técnico se merece dos medallas: la de la competencia y la del sacrificio y el honor que les supone entrenar de sol a sol en condiciones que no son óptimas y que los pone en seria desventaja con el resto del mundo. Pero aún así, salen a las arenas internacionales y le arrancan a golpe de corazón, coraje  y con excelentes resultados las preseas a esos otros que allá afuera lo tienen todo. Un “Felicidades” puede parecer poco pero ellos lo agradecen con una sonrisa en el rostro. Eso vale.
Conocí a Copello y a Tosca, el profe del triple salto me los presentó pero ya saben, lo de nosotros ahora era «La Loma»

Salimos del estadio, ya estábamos todos juntos de nuevo. Aquella cosa está rodeada de pequeñas colinas, es un terreno irregular y en todas había gente entrenando. Bordeamos un poco y abordamos a otros que estaban allí. ¿Dónde es la Loma?, se rieron como quien dice, cuál de ellas, pero con ánimos de ayudar preguntaron. ¿A quién buscan?. A Dailis, bueno, a las muchachas de la pértiga. Entonces se les dibujó la ruta que debíamos tomar y se cercioraron de ello. “No sé quien, Nava cogió pa´la loma, verdad?”

Yo ya había visto a Yarelis Barrios a la distancia, estaba lanzando discos sola y su entrenador la miraba desde la sombra. El disco volaba lejos, más allá de una callecita frecuentada por ciclistas del velódromo cercano. El disco les pasaba por encima de la cabeza. Me desconcerté ante semejante tranquilidad, un “discazo” en plena testa no debe ser gracioso, en fin, ellos sabrán o estarán acostumbrados.

La Loma; La loma estaba más allá de la Monumental, más allá del Complejo de Piscinas Baragua, La loma estaba lejos pero en ella entrenaba el objetivo de nuestra visita y pa´lla fuimos.

De repente nos sentimos en un programa de televisión. Transgredimos todas las barreras psicológicas y desandamos todo aquel trayecto hasta que las vimos. Estaban entrenando y Navas, que es como se apellida el entrenador, estaba bastante serio. Tanto,  que nos quedamos a 50 metros, sentados al sol y reflexionando sobre cómo le íbamos a hacer para acercarnos.

Oígame y había tres. Son tres las pertiguistas: Yarisley, Dailis y Susana, tiene 16 años y empezó hace poco. Como Dailis y otros tantos a nivel internacional también proviene de la gimnasia. De todo eso nos enteramos porque en cuanto terminaron el entrenamiento les caímos arriba. Ellos creían que éramos periodistas, les explicamos que no aunque en funciones estábamos enrolados como tal.

Charlamos como una hora. Yarisley ha saltado ya sobre 4.80m, pero para ello han tenido que «cachearla»..Lo mencioné al inicio,  ¿recuerdan?, pues para ellos es una ayuda al despegar que les aporta confianza para dominar la pértiga y alcanzar la altura.

Grabamos muy buenas entrevistas y regresamos al estadio conversando como quienes se conocen de toda la vida . Estábamos comprometidos con Lázaro, también nos haría declaraciones pero a esta altura de las cosas ya nos sentíamos como los scouting oficiales del equipo de garrocha cubano. ¡Quién nos iba a detener!.

Se nos olvidó el discurso formal, aunque tuvimos que presentarnos un millón de veces. Las fotos parecían no alcanza. Los entrenamientos matutinos habían terminado y todo el mundo estaba allí, listos para nosotros -aunque todavía no estaban al tanto de ello-. Nos dio sed de exclusividad y seguí felicitando gente y detrás de eso, venían las fotos y las declaraciones. Son todos muy chéveres, de verdad. Entablar conversación fue fácil, son cubanos, somos cubanos y mencionar el nombre de cualquiera de sus rivales fue la llave perfecta.

“Yarelis, este año no hay Li Yang Feng que valga”, le dije mientras me tiraba la foto. Ella se río y ahí mismo le empezamos a hacer preguntas. Estaba apurada pero caminamos con ella los primeros doscientos metros de la pista conversando. Rebelde anunciaba que Lizandra Guerra acababa de convertirse en campeona mundial de los 500m contra reloj y nosotros sumábamos minutos de exclusividad con la mejor deportista femenina de Cuba en 2011.

Dejamos ir a Yarelis a costa de Guillermo Martínez. Sin jabalina y sin camiseta habló de su hijita de dos años y de su objetivo de lanzar hasta los 90 metros. Lo dejamos atrás y seguimos. Mabel Gay, Víctor Moya, Misleidis González, Dayron Robles, Yargelis Savigne y cuanto atleta pasó por allí lo abordamos. Terminamos con Lázaro y ya listos para marcharnos apareció Yipsi Moreno.

Yipsi Moreno es la mi atleta cubana favorita. Alien, Annierys y Laynier tenían hambre pero Chirino y yo queríamos llegar hasta Yipsi. Los convencimos, aunque eran más de la 1:00pm y no habíamos comido nada pero Yipsi es para Cuba algo más que esa atleta que ven con el martillo al hombro.  La gente quería ayudarnos y nos preguntaban qué queríamos al vernos vagando por allí. Entonces se nos perdió la camagüeyana y quedamos desconcertados hasta que una muchacha nos dijo, vengan, que se está estirando. La gente quería ayudarnos y le caímos atrás. Un pasillo largo y oscuro, también frío; análogo a las construcciones de muchos de los hospitales que tenemos acá. Hasta allá fuimos y la esperamos por media hora. Yo para con esta mujer no tengo las palabras exactas, no hubo reparos, solo risas. Conversamos mucho y también tuvimos nuestras fotos y nuestras exclusivas. Ella no es reacia a seguir  en 2013, pero depende de cómo estén sus resultados.

Y Laynier, se sacó una frase que la emocionó, le dijo Yipsi, tú eres una leyenda para el pueblo de Cuba, ve a Moscú 2013 (es el campeonato mundial) y aunque lances 20 metros no nos prives de tenerte allí. Yo, le acoté; No le hagas las cosas fáciles a Tatyana (Lysenco).  Ella volvió a reir. Seis años atrás yo la conocí en persona pero no conversé con ella, ahora me quedé pensando en la oportunidad memorable que acababa de vivir.

Nos despedimos y las puertas quedaron abiertas, nos invitaron al Barrientos y a la Copa Cuba. En marzo estaremos por allá, eso lo aseguro.

Dejamos atrás el estadio y mientras la fuente de más de 20 años que está a su lado servía de escena perfecta para más acción fotográfica yo pensaba en la jornada que acababa de vivir. Era demasiado para este corazón. Tanta gente grande que solo había visto por la TV, tanta gente y tantos resultados concentrados en aquel pedacito de mundo que yo descubría por primera vez. Un viernes 13 de enero que sin una gota de mala suerte pasa a la historia de las cosas más gratificantes que me han tocado vivir. Un 13 de enero en el que mi papá cumple años y un día de 2012 a partir del cual siento que habrá más sensaciones de cercanía espiritual con cada competencia que desde hoy se suceda.

¿Ustedes sueñan?; los sueños son lindos y no cuestan nada. Yo  espero que así sea, yo espero que sean capaces de soñar, no importa cuán alto o imposible parezca. Sueñen, es válido, yo les acabo de describir uno de los míos hecho plena y palpable  realidad.

Estadio

Estadio

Estadio

Estadio

Estadio

Estadio

Estadio

Estadio

El equipo de trabajo estuvo compuesto por:

Laynier Antonio,  Annierys Martinez (cámaras), Dariel Chirino,  Alien García (grabación de audio) y

Agradecimientos a Esteban Yoel por el contacto

Gracias a todos. Los resultados de este día comenzarán a aparecer desde esta semana.

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