El gran reto que significa alcanzar  uno de los tres boletos olímpicos que se ofertan en este torneo se irá complicando un día tras otro. Ante el desafío de este martes entre japoneses y cubanos, los antillanos van séptimos con tres puntos

Cuba perdió ante Polonia el primer partido de la Copa Mundial de voli y le ganó a Irán, ambos resultados en tres sets.

El 25-17, 25-17, 25-22 propinado a los iraníes ha de tomarse como una tenue esperanza sobre cuál puede ser la actuación de los antillanos en este fuerte evento, que reúne a los líderes del ranking internacional: Brasil, Rusia, Italia, Estados Unidos y Serbia.

Aunque los cubanos ocupan el sexto peldaño en la citada lista, la realidad actual del equipo no llena esa expectativa. El contexto del voli cambia en un santiamén, y, por ejemplo, un elenco campeón olímpico al año siguiente de coronarse quizás exprese una baja en su rendimiento debido a la renovación de sus filas o al descenso de algunos de sus hombres clave. Esos cambios los sufren en menor cuantía solo aquellas naciones con una cantera abundante de voleibolistas, a la cual contribuye con creces, una liga nacional de calidad.

Los representantes de Cuba en la Copa Mundial —son 12 los equipos— atraviesan una etapa difícil, pues juegan con dos hombres inexpertos en posiciones decisivas como las de centrales. No en balde a quienes ocupan esos puestos se les llama también principales

Isbel Mesa (2,04 metros de altura, 22 años y 96 kg de peso), junto a Yasser Perdomo (2,01-18-89) custodian la zona tres de la selección caribeña, pero aún distan bastante de alcanzar las condiciones idóneas para cumplir con eficiencia su papel en el terreno, que no se limita a actuar únicamente por esa área del campo.

Los principales marcan hacia dónde ha de desplazarse el bloqueo, lo mismo cuando se unen a un atacador auxiliar o a un pasador en pos de cerrar la diagonal por los extremos de la net, que cuando es preciso anular al atacante habilitado con un pase corto, rápido y realizado por sorpresa hacia el área tres. Rara vez por esa zona se verá un pase alto, pues para un «gigante» resulta fácil de tapar.

Mesa jugó durante la segunda parte de la Liga Mundial’11 y en los Panamericanos. Perdomo, aunque estuvo en la nómina de la Liga, apenas salió al rectángulo; después fue regular en Guadalajara. Los dos tienen un trecho importante por caminar, pues en el mundo los centrales se sintetizan en tres cualidades: poseen un servicio potente, aprovechan su estatura para sacar ventaja en el ataque y dominan la técnica del bloqueo. Esta última, la más difícil de perfilar en este deporte, según los especialistas.

Estos dos jóvenes de la escuadra cubana que participa en la Copa Mundial aún no exhiben ninguna de esas tres condiciones, déficit explotado por los rivales y, en buena medida, causa de posibles reveses por venir, sobre todo cuando enfrenten en la tercera etapa del torneo a Italia (actual campeón de la Copa), Brasil (oro mundial) y Rusia (tercero del planeta).

En contraste, el opuesto Fernando Hernández, quien ha confesado que no sobrepasa con facilidad los 10 puntos por partido, logró 21 contra Polonia y 20 frente a Irán. El auxiliar Wilfredo León (18 contra Irán) está en su pauta acostumbrada, no así Henry Bell, hasta ahora por debajo de su producción, mas la entrada en esta segunda fecha del pasador Raydel Hierrezuelo debe contribuir a diversificar e incrementar la ofensiva y contrarrestar en algo las fallas de la defensa.

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