Hola chicos y chicas, esta crónica me la debía y sé que va fuerte, pero es que en un diario Méxicano publicaron sendos comentarios que sacaron a la luz mi lado menos positivo y aqui va el resultado…

La pértiga empezó temprano, el nivel era bajo y aunque la varilla andaba aún lejos de los cuatro metros la noche se precipitaba sobre Guadalajara con algo más que la penumbra entre manos…

Esa noche habría sorpresas pero ¿quién iba a imaginarlo?….por eso es que amo el deporte, sobre todo este donde la pista y el campo siempre se guardan un truco bajo la manga, uno de esos que son capaces de cambiarte el día, e incluso, la vida….

Era 24 de octubre; Yarisley salió a la pista desinhibida y tranquila porque ella no tenía absolutamente nada que perder, sino todo lo contrario, mucho, muchísimo para ganar.

Y la antillana plantó un duelo que para todos era casi imposible. Empujó fuerte con cada altura, anduvo firme y fue perfecto. Esto se combinó con las evidentes dudas de Fabiana quien precisó de carácter y de ese coraje con el que no parece haber nacido.

Hace un buen tiempo que vengo advirtiendo que la opinión mundial se ha dejado arrastrar a los pies de esta brasileña, que aunque de alguna manera ha reinado, no se puede olvidar que lo ha hecho en un momento en que el nivel ha estado condicionado por el momento difícil que atraviesa la verdadera dueña de todo el mérito que guarda este planeta para este deporte, la rusa Yelena Isinbayeva.

Precipitada ha sido la reacción pues parece que la prensa gusta de idealizar con rapidez y la práctica se empeña en demostrar que sus esfuerzos se tornan en vano; por ello aguardé con expectativa la crónica que, para la victoria de la cubanita, repercutiría en los medios de información. Y la tuvimos, de la mano de los mismos que 24 horas antes habían encumbrado mucho más allá del Olimpo a una atleta que se supera y se estabiliza pero que no llega a deslumbrar.

Seamos justos, Murer tiene 30 años y aunque es la campeona mundial de ambos escenarios (bajo techo y al aire libre) solo ha ganado un par de competencias en años que han sido “de lágrimas” para la pértiga femenina. Es la reina, pero su imperio ahora solamente alcanza el área suramericana y no más…Sus 4.85 m de marca personal no suponen gloria en un universo en el que dos rusas y una americana han superado esa marca -al menos una vez en su vida- y que se mantienen activas en esta disciplina aún.

Para Fabiana el reinado universal supuso la consecución de un título honorífico que no merece y que tampoco ha hecho gala de él; la prueba más fehaciente se difundió, de Jalisco y para el mundo, en la tarde noche de ayer.

Honor a quien honor merece, y si alguien se lleva las palmas en esta historia es esa cubanita que ha luchado a puro corazón, superando dificultades, tanto en la preparación como en sus condiciones de entrenamiento. Que se ha superado a sí misma para ocupar –por derecho propio- un lugar en medio de la élite de este deporte en la actualidad.

Esa cubana que toda vez que sale a la pista es capaz de soñar con volar más alto que en su anterior presentación y…vuela, materializa resultados, pulveriza marcas y se yergue para imponer récord para su país, e incluso, para su continente.

Por esta vez, como otras veces, las cosas salieron mal para la Murer, bastante mal -a mi juicio-…Por un momento pensé que se iría en blanco sin saltos válidos y fue cuando recordé Berlín y lo fatídica que fue aquella tarde de 2009. Pero agradezco profundamente que haya saltado y que haya dado pelea porque de lo contrario volverían a lloverse las comparaciones y entonces lo hecho por la cubana no trascendería con la naturalidad necesaria. Realmente, su accionar tiene que describirse tal y como fue; de ensueño, dando muestras de clase y categoría competitiva, muy cerca de la perfección para poner contra la pared a esa muchacha noble y jovial ( tengo el criterio de que la brasileña es una persona noble y bastante transparente, quizás demasiado para pretender dominar, pero es así y su personalidad agrada ), -que por los resultados actuales- figura como la mejor del mundo.

Soy una simple seguidora de la pértiga. No soy experta, sin embargo no me vale el “fin de temporada” como una justificación para que Fabiana no reeditara su título. Lejos de todo lo que pueda suponer haber tenido en Daegu la cota máxima de su rendimiento, lo hecho por esta brasileña ayer mostró una técnica inconsistente y una debilidad de carácter que se me antoja intolerable para alguien que hace carrera como la mejor del mundo. Pero bueno, en última instancia, esto de ser llamada la nueva reina de la garrocha global no es su culpa, al menos no lo es la nebulosa mediática que se ha creado; pero la implica y la afecta; y es hora de que ella se de cuenta de esto y que salte al terreno más que para saltar, para creérselo y hacer méritos de sus condiciones…..pero esto aún no acaba de suceder.

Confieso que también pensé que ganaría. Ella llegaba a México en calidad de favorita; ¿Cómo no serlo si venía de ganar los dos últimos campeonatos del mundo? Pero la filosofía Fabiana contra Fabiana le quedó demasiado grande, no fructificó; quizás porque esto de tener en sí mismo el rival no le resulta familiar a esta chica que estrena papeles protagónicos en la complicada película de tener la supremacía mundial, a pesar de que ya ha arribado a las tres décadas de vida.

Lo cierto es que Fabiana se desdoblaba invencible pero en la práctica falló. Pelear en solitario, reinar en solitario y superarse en solitario es una suerte de don que está destinado para algunas personitas que parecen haber venido a la tierra con la misión de escribir y reescribir la historia. A mi mente acude entonces esa que sí es, y seguirá siendo reina. La única, la inigualable, la insuperable e impredecible cuando toma una pértiga en sus manos; esa, que es catalogada como la zarina de la garrocha, y que por demás es la única mujer con la capacidad de impregnarle espectacularidad a un deporte tan dramático como éste. Esa de quien les hablo no habita en nuestro continente, es rusa y tiene por nombre Yelena; pero también anda ausente y aunque tengo la certeza de que volverá, hasta tanto eso no suceda, aplausos, gloria y repercusión para la jovencita cubana de 24 años, que en una tarde perfecta superó con creces a la actual campeona mundial.

Queda todo dispuesto entonces para la llegada de Estambul… y de Londres; escenarios que pueden ser violentos y con resultados fenomenales…ahora, ya Cuba toma un lugar en un deporte en el que había estado condenada al silencio. Todo por intermedio de esta chica que ya vuela y que sueña con volar más alto…Yo sugiero que no la pierdan de vista; sus 24 años son una garantía para creer en que puede ser grande, demasiado grande.